Los grandes desafíos que enfrentó INIA en 2024
60 años cumplió el Instituto de Investigaciones Agropecuarias, INIA, en 2024. Un año que estuvo marcado por diversos desafíos, algunos https://mundoagro.io/wp-content/uploads/2025/04/premium-1.pngs y prolongados, como el cambio climático, y otros internos y con miras al futuro, como mejoras en infraestructura.
En entrevista con Mundoagro, Iris Lobos, directora nacional de INIA y Doctora en Alimentación y Medio Ambiente de la Universidad de Salamanca (España), calificó a este año como bastante positivo. “Avanzamos en muchos temas, teníamos varios desafíos en 2024, principalmente con poder alinear nuestra investigación con los desafíos ambientales y climáticos que atraviesa actualmente la producción agrícola y ganadera. Tenemos que trabajar para bajar las huellas ambientales como el carbono, agroquímicos. Es un desafío no menor ya que tienes que cambiar la forma de hacer agricultura, no solo desde de la investigación sino también desde la transferencia y extensión”.
Desde INIA están trabajando en distintas líneas que convergen en buscar soluciones basadas en la naturaleza para poder seguir haciendo agricultura. “Por ejemplo avanzar hacia una ganadería regenerativa, donde cuidemos el suelo, mitigamos los gases de efectos invernadero para poder seguir haciendo ganadería, pero de una forma sustentable. Lo mismo para los cultivos. Por ejemplo, tenemos programas de mejoramiento genético, en donde el objetivo de los últimos 15 años ha sido obtener semillas tolerantes a la sequía, que se enfermen menos y por ende soliciten menos agroquímicos. Son líneas en la que trabajamos para enfrentar el cambio climático”, agregó Lobos.
Otro desafío grande fue ampliar la capacidad de recursos humanos e infraestructura. “Todo lo que queremos hacer no lo podemos realizar sin las personas y sin la infraestructura necesaria. Nuestra institución cumplió este año 60 años, en donde los 11 centros no había una mejora, en arreglo en infraestructura. Por lo tanto, nuestro desafío fue mejorar el sistema eléctrico, es decir en paralelo hicimos I+D y también mejorar los centros en cuanto a infraestructura”, destacó la directora nacional del INI.
Mejor preparados para 2025
Falta muy poco para que comience el nuevo año, por ello respecto a la enseñanza que dejó el 2024 para INIA, la ingeniera en alimentos explicó que fue en avanzar en ambientes laborales que sean más conciliadores con la vida familiar, libre de discriminación y de acoso. “En avanzar en teletrabajo, 40 horas laborales, que no es fácil ya que tiene que converger con nuestros I+D, transferencia, extensión y la vida familiar. Por lo tanto, todo eso nos dejó enseñas en cómo avanzar con los trabajadores y sindicatos”.
Otro desafío dijo Lobos fue “poner en funcionamiento los proyectos de riego y tecnificación de nuestros propios predios. Como INIA tenemos 17.000 hectáreas de predios donde hacemos investigación, producimos semillas, producimos bioinsumos. Por ello tenemos que finalizar los proyectos que teníamos en esa línea para estar a la altura de los agricultores. En primer semestre 2025 queremos tener una vitrina tecnológica en cada uno de nuestros centros”
Sobre qué investigación busca potenciar en 2025, según Lobos: “Tenemos que seguir impulsando las tecnologías que permitan el uso menor del agua, es decir semillas tolerantes a la sequía, plataforma de asistencia para la gestión eficiente del riego. Tenemos que usar menos agroquímicos, por lo tanto, hay que usar bioinsumo para el control de plagas y enfermedades. Tenemos que aumentar la productividad, por ejemplo, en la zona sur, con drones y con también agregar valor y diversificar la matriz productiva, es decir harinas especiales, sello de origen, en vinos”.