Luz verde: Puerto Exterior de San Antonio obtiene aprobación ambiental tras 6 años de tramitación

La Comisión de Evaluación Ambiental de Valparaíso visó por unanimidad el Estudio de Impacto Ambiental del Puerto Exterior, un megaproyecto estratégico que duplicará la capacidad portuaria de Chile central.
Mayo 28, 2026

El Sistema Portuario Nacional de Chile ha dado un paso histórico en materia de infraestructura y comercio exterior. Tras seis años de un complejo y exhaustivo proceso de tramitación, el proyecto Puerto Exterior de San Antonio —conocido popularmente como el “Megapuerto”— obtuvo la aprobación unánime de su Estudio de Impacto Ambiental (EIA) por parte de la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Valparaíso.

Esta resolución representa el hito administrativo y ambiental más importante desde que se ingresó la iniciativa a evaluación en 2020, abriendo camino a una de las obras de infraestructura logística más ambiciosas en la historia reciente del país.

Una megaobra para duplicar la capacidad logística

El megaproyecto, impulsado por la Empresa Portuaria San Antonio (EPSA), contempla una inversión estimada que supera los US$ 3.500 millones. El objetivo central de la obra es responder a las proyecciones de crecimiento del comercio internacional chileno y evitar un eventual colapso logístico en la zona central a mediano plazo.

Una vez que se encuentre operando a su máxima capacidad, el Puerto Exterior sumará un potencial de transferencia de hasta 6 millones de TEU (unidades de contenedores de 20 pies) anuales. Esto significa, en la práctica, duplicar la capacidad actual de todo el complejo portuario de San Antonio, consolidándolo como el principal nodo marítimo del Pacífico Sur.

Exigencias ambientales y desarrollo en etapas

La extensa tramitación de seis años respondió a la necesidad de subsanar miles de observaciones ciudadanas y técnicas, con un fuerte foco en la protección de los ecosistemas locales, particularmente el sistema de humedales de las lagunas de Llolleo (“Ojos de Mar”). Para mitigar los impactos, la aprobación ambiental quedó sujeta a estrictas exigencias de compensación, monitoreo y resguardo de la biodiversidad y el entorno urbano de la comuna.

Debido a la magnitud del diseño, la construcción del megapuerto se ejecutará de forma gradual y por etapas:

  • Fase inicial: Contempla la construcción de las obras de abrigo (un gigantesco rompeolas de aproximadamente 4 kilómetros de extensión) y las áreas comunes comunes.
  • Terminales de atraque: Se desarrollarán dos terminales especializados (Terminal Mar y Terminal Tierra), cada uno con capacidad para operar de forma simultánea buques portacontenedores de última generación (clase E), los más grandes que transitan por las rutas globales.

Próximos pasos hacia la licitación

Con la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) ya asegurada, la Empresa Portuaria San Antonio iniciará la fase de ingeniería de detalle y la preparación de las bases para las futuras licitaciones internacionales. Se proyecta que los primeros frentes de atraque comiencen a operar a inicios de la próxima década, asegurando la continuidad y competitividad de las exportaciones e importaciones clave para la economía nacional.

Fuente: Emol