Maersk frena coberturas para carga refrigerada en Medio Oriente

La suspensión de coberturas para carga refrigerada refleja el creciente nivel de riesgo en rutas hacia Medio Oriente, elevando la incertidumbre para exportadores de perecibles.
Abril 9, 2026

La naviera danesa A.P. Möller-Maersk decidió suspender la comercialización de su cobertura adicional Value Protect para envíos refrigerados que tengan como destino o tránsito varios países de Medio Oriente. La medida responde al deterioro de las condiciones operativas en rutas clave, donde la compañía reconoce que ya no puede asegurar los estándares comprometidos.

La restricción aplica a cargas que circulen por Omán, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait, Qatar y Bahréin, además de Arabia Saudita, con excepción de embarques que descarguen en los puertos de Jeddah o King Abdullah Port.

El servicio Value Protect funcionaba como un seguro complementario que ampliaba la cobertura frente a contingencias como retrasos, incendios u otros incidentes, superando las condiciones tradicionales del transporte marítimo. Sin embargo, el actual escenario regional, marcado por interrupciones y riesgos crecientes, llevó a la firma a congelar su oferta para carga reefer.

Desde la compañía explican que la decisión se sustenta en tres factores críticos: la drástica reducción de rutas seguras disponibles, el aumento del riesgo de demoras, especialmente sensibles para productos perecederos, y la inestabilidad en puertos, donde ya no es posible garantizar operaciones fluidas ni medidas efectivas de mitigación.

“Seguir ofreciendo este servicio generaría una brecha entre lo que prometemos y lo que realmente podemos cumplir en las condiciones actuales”, indicaron desde la naviera.

Golpe a exportadores de perecibles

La medida no se limita a Value Protect. Maersk confirmó que su Maersk Cargo Insurance tampoco estará disponible para la carga refrigerada que transite por los puertos afectados.

El impacto es directo para exportadores de alimentos, productos farmacéuticos y otros bienes sensibles a la temperatura, quienes deberán operar bajo condiciones estándar de responsabilidad. Esto implica asumir mayores riesgos en una de las rutas comerciales más complejas del momento, en un contexto en el que los costos logísticos y la incertidumbre siguen al alza.