Manejo de la escama roja de los cítricos

En los últimos años, la escama roja de los cítricos, Aonidiella aurantii, ha aumentado su incidencia en limoneros, mandarinos y naranjos, lo que ha provocado rechazos en los principales mercados de cítricos chilenos debido a daños cosméticos.
Marzo 25, 2025

La escama roja de los cítricos (Aonidiella aurantii) es considerada el diaspídido más dañino que afecta a los cítricos a nivel mundial. En nuestro país, el manejo de A. aurantii -históricamente- no ha sido incluido en los programas fitosanitarios, ya que se trataba de una plaga ocasional en cítricos, sin registrar altas densidades. Sin embargo, en los últimos años, se ha observado un aumento de su incidencia en limoneros, mandarinos y naranjos, lo que ha provocado daño cosmético en los frutos.

Altas infestaciones provocan amarillamiento de las hojas, caída de frutos y hojas, así como la muerte progresiva de ramillas, e incluso, en ocasiones, del árbol completo.

Cuando los frutos están en desarrollo, la alimentación de las escamas genera hendiduras visibles que persisten hasta la madurez del fruto (Fotografía 1). Además, la succión realizada por la escama roja sobre los frutos provoca clorosis y amarillamiento mientras aún están verdes.

El daño en los árboles se evidencia principalmente finalizando el verano e inicios del otoño. En limoneros, la mayor presencia de la plaga se observa en las ramillas, seguida de los frutos. En naranjos, en cambio, se detecta primero en las hojas, luego en las ramillas verdes y en menor proporción, en los frutos.

El ciclo de vida de A. aurantii incluye tres estadios y dos mudas en las hembras (Fotografía 2). En los machos (Fotografía 3), se distinguen dos estadios ninfales además de prepupa y pupa, completando un total de cuatro mudas. Las ninfas migratorias, de color amarillo, se desplazan inicialmente, introducen su estilete, se fijan y comienzan su alimentación mientras atraviesan los diferentes estadios de desarrollo.

Durante la muda, la quitina se incorpora a la cubierta de la escama, esto permite identificar la etapa de desarrollo de las escamas mediante el conteo de los anillos de cada muda.

La dispersión de A. aurantii podría ser lenta, ya que los únicos estadios alados corresponden a los machos adultos, los cuales no pueden iniciar una infestación por sí mismos. La propagación ocurre principalmente a través de las ninfas migratorias, que, aunque poseen una movilidad limitada, son transportadas en gran medida por el viento y a través de otros insectos (foresis). A. aurantii se alimenta principalmente del tejido parenquimático de las plantas, insertando su estilete dentro de las células.

La muerte de ramas provocada por altas infestaciones de escama roja de los cítricos es consecuencia de los efectos acumulados de su alimentación, que destruye las células corticales, exponiendo así el tejido vascular y el cambium a la desecación y al ataque de patógenos. A. aurantii afecta a todas las especies de cítricos; sin embargo, se ha reportado una mayor susceptibilidad, en orden descendente, en limoneros, pomelos, naranjos y mandarinos.

La etapa de control más susceptible para A. aurantii corresponde a ninfas migratorias, las cuáles podemos relacionarlas con el vuelo de machos, considerando la acumulación de grados días en base al umbral térmico de desarrollo.

ALTERNATIVAS DE CONTROL QUÍMICO Y EFICACIA

Respecto al control químico de A. aurantii, se encuentran registrados para Chile los insecticidas del grupo de los reguladores de crecimiento piriproxifeno y espirotetramato (síntesis de lípidos) y el plaguicida neurotóxico acetamiprid. Los insecticidas del grupo inhibidores de síntesis de lípidos actúan sobre todos los estados de desarrollo de la escama roja, esto es en escamas presentes sobre hojas y frutos. En el caso del insecticida espirotetramato, ha sido reportado que su efecto es limitado sobre escamas presentes en ramillas. Los insecticidas reguladores de crecimiento evitan que las escamas muden, por lo que los tratamientos deben aplicarse durante la mayor proporción de muda. Al presentar el macho 4 mudas durante su desarrollo, lo hace mucho más susceptible al control con insecticidas reguladores de crecimiento. Por su parte, el uso de aceites es recomendable durante el período de migración de las ninfas migratorias (crawlers) y en gorrita blanca (Fotografía 4). Su principal modo de acción sobre los insectos es la asfixia.

PARASITOIDES Y DEPREDADORES PARA CONTROL BIOLÓGICO

En el control biológico de A. aurantii, se reconoce la acción de parasitoides y depredadores que contribuyen a reducir la población de esta plaga. La hembra adulta de Aphytis (Fotografía 5) parasita principalmente el tercer estadio de desarrollo de A. aurantii. Su presencia se puede verificar al levantar la cubierta de la escama y observar la pupa del parasitoide (Fotografía 6). En cuanto a los depredadores, los coccinélidos Coccidophilus citrícola y Rhizobius lophanthae atacan todos los estados de desarrollo de la escama; sin embargo, consumen un mayor número de presas cuando predominan los estadios inmaduros.

Foto 4: Pupas de Aphytis.

Los adultos de R. lophanthae pueden sobrevivir un promedio de 120 días. En cuanto a la depredación, se ha determinado que el consumo total promedio durante esta etapa es de entre 400 y 700 escamas para machos y hembras, respectivamente. Se ha reportado que R. lophanthae tiene entre 7 y 8 generaciones al año, con la capacidad de mantener su desarrollo durante el invierno gracias a sus bajos umbrales de temperatura, que oscilan entre 7,3 y 9,3°C.

Además, en condiciones extremas, cuenta con la capacidad de hibernar en sus distintos estados de desarrollo.

MODELO DE GRADOS DÍAS

El número de generaciones para A. aurantii fue determinado para el cultivo del limonero en la región de Valparaíso durante tres temporadas, mediante el proyecto de investigación del Comité de Cítricos de Frutas de Chile “Modelo de grados días de Aonidiella aurantii”

El número de generaciones de A. aurantii depende principalmente del régimen climático de cada área o localidad. Para esta especie se han registrado tres generaciones en Valencia, tres en Uruguay y entre tres y cuatro generaciones en Estados Unidos. En Chile, se han reportado entre tres y cinco generaciones. De acuerdo con los resultados obtenidos en el proyecto para el cultivo de limoneros, se han definido solo tres generaciones para la región de Valparaíso.

Esta información técnica es fundamental para el manejo y control exitoso de la escama roja. La sincronización del desarrollo de la plaga con el inicio del vuelo de los machos durante la primavera, verano y otoño es clave para implementar un manejo efectivo de A. aurantii. Para detectar el vuelo de los machos, se recomienda instalar trampas de feromonas al inicio de la temporada, considerando una trampa por cada 4 hectáreas.

La primera generación comienza con el vuelo de los machos y en promedio ocurre el 24 de septiembre. A partir de este evento, transcurren aproximadamente 43 días hasta alcanzar el peak de la presencia de las ninfas migratorias. Durante este período, la aplicación de aceites o insecticidas reguladores de crecimiento resulta muy efectiva, especialmente si se ha corroborado mediante el monitoreo la evolución de la plaga. Luego en la segunda generación podría utilizarse un insecticida neurotóxico.

Una vez reducidas las poblaciones de Aonidiella, se podrían incorporar -en la tercera generación- los controladores biológicos ya presentes en el cultivo, como los depredadores C. citricola y R. lophanthae, o los parasitoides del género Aphytis. Siempre se debe tener presente que el manejo implementado dependerá del cultivo, de la detección temprana, de la densidad de la plaga, presencia de enemigos naturales y del período fenológico tanto de la plaga como del cultivo. Para ello, el monitoreo de las plagas es esencial, al igual que el entrenamiento adecuado del personal encargado de realizarlo.