Marruecos consolida su posición en el mercado mundial del arándano con envíos de 102.141 toneladas en la campaña 2025/26

Los despachos marroquíes crecieron un 7% interanual empujados por la fruta fresca y el procesamiento, posicionando al país africano entre los principales proveedores globales junto a Perú, Chile y España, a pesar de las adversidades climáticas y los desafíos hídricos.
Septiembre 9, 2026

La industria marroquí del arándano cerró una nueva campaña récord de exportación. Según datos de la entidad oficial Morocco Foodex, durante la temporada 2025/26 el país exportó 102.141 toneladas de arándanos, lo que representa un aumento del 7% en comparación con el ciclo anterior.

Del total exportado, 92.510 toneladas correspondieron a fruta fresca y 9.631 toneladas a productos procesados. Con este volumen y una producción interna de 84.940 toneladas registrada por la International Blueberry Organization (IBO), Marruecos se afianza en el top 5 mundial de productores y se mantiene como el origen de mayor crecimiento dentro de la región de Europa, Medio Oriente y África (EMEA).

Una transformación acelerada en 15 años

La evolución del sector exportador marroquí refleja un salto cuantitativo relevante en la oferta global de berries:

  • Crecimiento exponencial: En 2009, los envíos marroquíes sumaban apenas 636 toneladas. Para 2024 la cifra ya alcanzaba las 83.000 toneladas, representando cerca del 8% de los envíos mundiales de la fruta.
  • Orientación internacional: Cerca del 95% de la producción nacional se destina a mercados externos, teniendo a España, Alemania y Reino Unido como sus principales destinos dentro del bloque europeo.
  • Aporte macroeconómico: Las exportaciones agroalimentarias del país norteafricano sumaron US$ 9.100 millones en 2025 (+38% en comparación con 2020), representando el 18% del total de las mercancías exportadas por Marruecos.

Impacto climático y recuperación operativa

La campaña 2025/26 no estuvo exenta de dificultades agronómicas. Durante febrero, severas tormentas afectaron a la región productora de Souss-Massa, provocando daños en la infraestructura de cultivo protegido y una caída estimada de entre 15% y 25% en los volúmenes de envío hacia la novena semana del año.

Pese a las mermas registradas durante febrero y marzo, los despachos mostraron una fuerte recuperación en abril y mayo, superando los promedios habituales de la ventana y compensando la curva de envíos de la temporada.

Desafíos hídricos y escasez de mano de obra

A pesar del dinamismo comercial, el IBO advierte sobre cuellos de botella estructurales que amenazan la sostenibilidad de los volúmenes a futuro. La disponibilidad de agua ante períodos de sequía y la escasez de mano de obra estacional en los picos de cosecha se han convertido en las principales limitaciones operativas para los productores locales.

Fuente: FreshPlaza