Marruecos emerge como eje estratégico para diversificar las agroexportaciones chilenas hacia África

Según el reciente informe de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), preparado por Magdalena Ganderats del Departamento de Asuntos Internacionales, Marruecos combina estabilidad institucional, demanda creciente por alimentos y una potente infraestructura logística que lo posicionan como una plataforma clave para ampliar y diversificar las exportaciones silvoagropecuarias chilenas, en un escenario global marcado […]
Enero 8, 2026
Por: por Zaida Ibáñez

Según el reciente informe de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), preparado por Magdalena Ganderats del Departamento de Asuntos Internacionales, Marruecos combina estabilidad institucional, demanda creciente por alimentos y una potente infraestructura logística que lo posicionan como una plataforma clave para ampliar y diversificar las exportaciones silvoagropecuarias chilenas, en un escenario global marcado por tensiones comerciales y alta concentración de mercados.

Publicado por Zaida Ibáñez

La creciente inestabilidad geopolítica, las tensiones arancelarias y la concentración de las exportaciones chilenas en pocos destinos han reactivado la necesidad de diversificar mercados de manera estratégica. En ese contexto, Marruecos aparece como un socio clave para Chile, no solo como mercado de destino, sino como puerta de entrada al continente africano y al Mediterráneo, según un reciente análisis de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA).

El informe, publicado en enero de 2026, sitúa a Marruecos dentro de la Agenda de Competitividad Agroexportadora Sustentable del Ministerio de Agricultura, que busca fortalecer la presencia internacional de Chile, reducir la exposición a shocks externos y ampliar las oportunidades comerciales en regiones emergentes con alto potencial de crecimiento.

Diversificación exportadora en un escenario más exigente

La transformación del comercio exterior chileno ha sido profunda. De un perfil altamente concentrado en productos mineros y mercados europeos en la década de 1960, Chile pasó a una matriz exportadora diversificada, con Asia como principal destino, concentrando el 56% de las exportaciones en 2024. Sin embargo, esa misma concentración —especialmente en China— plantea riesgos frente a cambios regulatorios, logísticos o geopolíticos.

Actualmente, más del 50% de las exportaciones silvoagropecuarias chilenas se dirigen a un grupo reducido de socios comerciales. Frente a ese escenario, el Ministerio de Agricultura ha impulsado acciones concretas como misiones oficiales, giras ministeriales, nuevas aperturas sanitarias y facilitaciones de acceso, sumando más de 70 avances sanitarios en 23 mercados desde 2022.

África: demanda creciente y nuevas oportunidades

África se ha consolidado como una de las regiones de mayor dinamismo económico y demográfico a nivel global. El crecimiento de su clase media, la urbanización acelerada y las brechas en seguridad alimentaria han impulsado una demanda sostenida por alimentos, productos agroindustriales e insumos agrícolas.

Dentro de este escenario heterogéneo, Marruecos destaca por su estabilidad institucional, su integración comercial con Europa y su rol como hub logístico del norte de África. De acuerdo con ODEPA, el país no solo representa un mercado en expansión, sino también una plataforma estratégica para acceder a otros mercados africanos, especialmente del norte y oeste del continente.

Marruecos como mercado y como plataforma logística

En 2024, Marruecos se posicionó como el segundo destino africano más relevante para las exportaciones silvoagropecuarias chilenas, con envíos por US$ 11 millones, solo por debajo de Sudáfrica. Sin embargo, la presencia chilena sigue siendo incipiente y altamente concentrada.

Actualmente, las exportaciones agrícolas chilenas a Marruecos se limitan principalmente a frutos secos y productos deshidratados, destacando las nueces, pasas, vinos y ciruelas secas. La fruta fresca aún no cuenta con autorización sanitaria, lo que restringe el potencial exportador en especies clave como uva de mesa, carozos, pomáceas y kiwi.

Un factor central en la estrategia es el Puerto de Tánger Med, uno de los complejos portuarios más grandes del mundo, con conexiones a 186 puertos en 77 países. Esta infraestructura convierte a Marruecos en un punto de redistribución clave, capaz de competir incluso con grandes puertos europeos como Algeciras.

Barreras sanitarias y arancelarias: el principal desafío

Pese al potencial, el acceso de fruta fresca chilena a Marruecos enfrenta dos barreras estructurales: la falta de aperturas sanitarias y los altos aranceles, que en muchos casos alcanzan el 40%.

Desde 2013, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) mantiene negociaciones con su contraparte marroquí (ONSSA) para habilitar el ingreso de frutas frescas chilenas. Estas gestiones se reactivaron formalmente en 2020 y recibieron un nuevo impulso tras la visita ministerial a Marruecos en julio de 2025, en el marco de la Gira de Diversificación Exportadora por el Mediterráneo.

Según ODEPA, avanzar en acuerdos sanitarios y eventualmente comerciales será clave no solo para acceder al mercado marroquí, sino para construir una plataforma de entrada más amplia hacia África.

Cooperación bilateral y alianzas privadas

El informe destaca que la estrategia hacia Marruecos no se limita al ámbito comercial. Chile y Marruecos mantienen relaciones diplomáticas desde 1961 y han fortalecido una agenda de cooperación técnica y agrícola, con foco en riego, eficiencia hídrica, innovación agrícola y desarrollo rural.

En paralelo, el sector privado ha comenzado a jugar un rol relevante. Un ejemplo es Magopco, empresa creada en 2022 a partir de una alianza entre Agroberries (Chile) y Agrupamarca (Marruecos), orientada a la producción y exportación de berries premium. Esta experiencia ha permitido transferencia tecnológica, intercambio de profesionales y fortalecimiento de capacidades productivas locales, consolidando una cooperación concreta entre ambos países.

Un eje estratégico de largo plazo

El análisis de ODEPA concluye que Marruecos representa mucho más que un mercado emergente. Su crecimiento en importaciones de fruta, su infraestructura logística y su posición geográfica lo convierten en un actor estratégico para la diversificación agroexportadora chilena, especialmente en un contexto global más volátil y competitivo.

No obstante, el aprovechamiento de estas oportunidades dependerá de avances sanitarios, mejoras en las condiciones arancelarias y una cooperación público-privada sostenida, que permita a Chile consolidar su presencia no solo en Marruecos, sino en África y el Mediterráneo como regiones de alto potencial para el futuro del sector silvoagropecuario.