Más cuaja es posible

Nuevas herramientas para aumentar productividad en avellano. El rol de la citoquinina en la cuaja.
Julio 22, 2024

El avellano europeo, Corylus avellana, ha cobrado gran relevancia en Chile en los últimos años, experimentando un notable aumento en su superficie de cultivo. Este fenómeno se debe a varios factores, entre ellos, la adaptabilidad del cultivo a las condiciones climáticas chilenas, la creciente demanda internacional del producto y la rentabilidad que ha presentado a nivel de productores. El rápido crecimiento en superficie y demanda del cultivo ha ido generando la necesidad de aumentar la productividad e incorporar manejos que permitan llevar a la especie a alcanzar su potencial productivo. Sin embargo, para ellos se necesita tener un conocimiento más acabado de la fisiología del cultivo, y también atrevernos a probar nuevos manejos y tecnologías.

¿Cuál es la principal limitante productiva del cultivo?

Las problemáticas son diversas y pueden variar de producto a productor. Sin embargo, una de las principales limitantes del cultivo está vinculada a la cuaja y, por ende, a la productividad. ¿Dónde están los inconvenientes? Para dar respuesta a esa pregunta, primero es importante considerar que la floración del avellano europeo ocurre durante el invierno, un período en el que la mayoría de las otras especies de árboles están en reposo. Durante este tiempo, el avellano produce dos tipos de flores: las masculinas, que son amentos de color amarillo que cuelgan de las ramas, y las femeninas, que son pequeñas y rojas y apenas visibles. Adicionalmente, la flor masculina madura antes que la femenina, lo que previene la autopolinización y favorece la polinización cruzada. La polinización es llevada a cabo por el viento, que transporta el polen de las flores masculinas a las femeninas. Para que este proceso sea exitoso, es necesario que haya una coincidencia temporal entre la liberación del polen y la receptividad de las flores femeninas.

Una vez que la flor femenina ha sido polinizada, comienza el proceso de cuaja, que es la formación del fruto. Este proceso depende en gran medida de las condiciones climáticas. Temperaturas extremadamente bajas durante la floración pueden dañar las flores y reducir la cuaja. Por otro lado, las condiciones de sequía pueden limitar el crecimiento del fruto.

Además, el proceso de cuaja en el avellano europeo es largo, ya que una vez que el tubo polínico comienza a crecer al interior del pistilo, gradualmente disminuye su tasa de crecimiento hasta quedar detenido, proceso que ocurre desde pleno invierno hasta inicios de primavera, cuando las condiciones ambientales mejoran y el crecimiento del tubo polínico se reactiva hasta llegar al ovario y generar el proceso de fecundación. Esto se puede resumir en los siguientes factores condicionantes:

  1. Floración y polinización ocurre en un periodo crítico (invierno).
  2. Proceso de floración es prologando y no necesariamente muy sincronizado.
  3. El tubo polínico detiene su crecimiento y se reactiva 4 a 5 meses después.

La principal estrategia empleada a la fecha es la aplicación foliar de boro y zinc durante las etapas de fecundación (octubre-noviembre). Sin embargo, este manejo no ha logrado solucionar el problema y mover la productividad al siguiente nivel.

¿De qué estrategias disponemos?

Como compañía hemos trabajo durante varias temporadas en definir y validar el uso de herramientas bioestimulantes y reguladores de crecimiento que pueden disminuir el problema y aumentar la productividad. Nuestra principal estrategia promotora de cuaja y productividad es la utilización de XCyte®, regulador de crecimiento cuya composición es de 440 ppm de kinetina (citoquinina), y cuya principal función es promover la división celular y promover el metabolismo de la planta.

¿Por qué el uso de citoquinina?

Es efectivo que la hormona más vinculada con la cuaja y crecimiento del tubo polínico ha sido la auxina. Sin embargo, debemos considerar que, durante la etapa de fecundación en avellano, el desarrollo foliar ya es considerable, por lo tanto, la generación y movilización de auxinas es basalmente la “adecuada”. Sin embargo, dada la gran actividad metabólica en ese momento, el factor limitante desde el punto de vista hormonal es la citoquinina, y por lo tanto, la adición exógena o promoción de la síntesis de la citoquinina hace más sentido. Además, es importante mencionar que, durante la fecundación y elongación del tubo polínico, hay una gran tasa de división celular, y para que ocurra ese proceso es mandatorio la presencia de auxinas y citoquininas. Por lo tanto, se vuelve a reforzar la importancia del uso de citoquininas en pro de mejorar la cuaja en avellano.

Nuestros resultados muestran un aumento significativo en la cuaja y productividad (Figura 1 y Cuadro 1), generando un impacto a la rentabilidad del negocio de los productores de avellano europeo. Finalmente, y no menos importante, como empresa seguiremos comprometidos con la generación de información y desarrollo de nuevas herramientas que permitan solucionar problemáticas del rubro agrícola.