Mecanización: Claves para una implantación eficiente del trigo
Desde la siembra al voleo con trompo hasta las modernas sembradoras neumáticas de precisión, los sistemas disponibles varían según el tipo de suelo, la disponibilidad de equipos, las condiciones climáticas y los objetivos de rendimiento. Conocer estas alternativas y sus respectivas ventajas y desventajas es clave para optimizar los recursos y mejorar los resultados productivos en un contexto cada vez más exigente para el agro nacional.
Por lo general, en Chile el trigo se siembra con algún grado de mecanización. Las siembras manuales sólo deben ser consideradas en aquellos casos en que no sea posible acceder a ningún tipo de máquinas. Entre los métodos o sistemas de siembra disponibles figuran los siguientes:
A. AL VOLEO
Cuando no se dispone de una sembradora, las siembras se efectúan al voleo con trompo. También puede recomendarse este sistema en las siembras en seco en trigos de secano. Las siembras con trompo distribuyen sobre el suelo la semilla, que es posteriormente incorporada con una rastra de disco o bien con un implemento surqueador.
Las mayores desventajas de sembrar al voleo con trompo es la gran desuniformidad que se produce en la profundización de las semillas y en el plano horizontal del predio. Además, hay dificultades para lograr un adecuado traslape entre pasadas, lo que obliga a aumentar la dosis de semilla en alrededor del 20% con relación a la siembra mecanizada.
B. EN HILERAS
En el mercado existe una amplia gama de sembradoras de trigo, las cuales pueden realizar una siembra muy adecuada siempre y cuando se consideren cuatro factores principales:
- Regulación de la cantidad de semilla a utilizar: en el caso de las sembradoras convencionales, las dosis fluctúan entre 160 у más de 300 kilos de semilla de trigo por hectárea, dependiendo del cultivar, de la época y del sistema de siembra empleado.
- Ajuste de la cantidad de fertilizante a aplicar a la siembra.
- Regulación de la profundidad de siembra (3-4 cm en el trigo).
- Ajuste de la velocidad de la máquina sembradora (5-7 km/hora).
Para lograr una correcta regulación de estos factores, lo más aconsejable es seguir las recomendaciones del manual del operador.
En Chile, las sembradoras de chorro continuo, conocidas como “cerealeras”, son las más empleadas en el cultivo de trigo. La distancia entre hileras es por lo general de 15 a 18 cm. Sin embargo, este tipo de sembradoras presenta algunas desventajas, que incluyen:
- Distribución y profundización desuniforme de las semillas en el suelo en relación a las sembradoras de precisión.
- Falta de guías para marcar el suelo, de modo tal de mantener la distancia entre hileras luego de cada pasada.
- Imposibilidad de localizar fertilizantes.
En los últimos años se han introducido en nuestro país sembradoras cerealeras neumáticas, que presentan las siguientes ventajas:
- Aumentan notablemente la calidad de la siembra, ya que se desempeñan como máquinas de precisión, consiguiendo una dosificación bastante exacta de la semilla y una distribución mucho más homogénea.
- La profundidad de siembra es más uniforme, lo que reduce las pérdidas y las dosis de semilla por utilizar en aproximadamente un 50%.
- Adicionalmente, estas sembradoras permiten la implantación a una distancia entre hileras de 12,5 cm, es decir, menor respecto de las cerealeras tradicionales.
- En consecuencia, las cerealeras neumáticas permiten lograr una distribución en cuadratura, lo que optimiza la competencia de las plantas por luz, agua, y nutrientes. En cambio, las sembradoras de chorro continuo resultan en siembras con distribución en rectángulo, lo que reduce la eficiencia en el uso de los factores productivos anteriormente señalados por la mayor competencia entre las plantas, lo que puede afectar negativamente los rendimientos (figura 1).

En relación a los sistemas de labranza cero, existen varias sembradoras convencionales que se emplean en el cultivo de trigo, como las de triple disco, las monodisco y las de abresurco tipo cincel, entre otras. Cualquiera sea la marca o modelo, todas presentan las siguientes características:
- Cuentan con un mecanismo dosificador de semilla que, de acuerdo con el manual de operaciones de la máquina, indica la dosis esperada para una determinada posición del dosificador.
- En la siembra de cero labranza es necesaria una adecuada profundización de la semilla en suelos que no siempre son parejos. Para ello, la sembradora cuenta con un sistema de resorte en cada abresurco que permite seleccionar la tensión apropiada, así como mecanismos controladores de profundidad.
- Es conveniente revisar los dispositivos compactadores de semilla, que dependen del contenido de humedad del suelo. En un suelo muy seco, existirá la tendencia a la formación de terrones, mientras que en uno muy húmedo el surco tenderá a permanecer abierto. Por ello, la mejor condición de humedad será una consistencia friable, en la que el suelo se cierre por su propia propiedad cohesiva, inmediatamente después de abierto el surco.
C. EN SECO O EN HÚMEDO:
Las siembras en seco son aquellas que se efectúan prácticamente sin humedad en el suelo. Estas siembras son recomendadas en las siguientes situaciones:
- En suelos arcillosos, tanto de riego como en secano, en los cuales se corre el riesgo de no poder ingresar a sembrar una vez que comienzan las lluvias del otoño.
- En suelos de secano propios de las regiones de Valparaíso y del Maule, que presentan condiciones limitadas de lluvias. Al sembrar en seco se aprovecha todo el ciclo de precipitaciones, disminuyendo los efectos de la falta de pluviometría que tiene lugar a partir de la primavera.
Por otro lado, las siembras en húmedo se efectúan sobre suelos que han recibido lluvias, o que se han regado antes de sembrar.
D. EN PLANO O EN CAMELLONES
La mayoría de las siembras de trigo en Chile se efectúan en suelos planos o de lomaje, pero, además, se puede establecer el cultivo usando camellones. Las siembras en camellón se llevan a cabo con trompo distribuyendo la semilla y el fertilizante al voleo. Luego, se usa un surqueador, implemento que al pasar va formando los camellones en los cuales queda incorporada la semilla.
Las ventajas fundamentales de sembrar trigo en camellones son:
- Reducción de la ocurrencia de anegamiento, lo que es habitual en la época del otoño-invierno, especialmente en suelos pesados y arcillosos (por ej. Vertisoles y Rojos Arcillosos).
- Además, en esta época el cultivo se encuentra expuesto a condiciones de falta de oxígeno en el suelo, debido a la saturación hídrica producto de la alta pluviometría. Esta situación ocasiona disminuciones en el crecimiento y rendimiento de las plantas, que se acentúan en suelos que presentan mayor contenido de arcilla. La siembra en camellones disminuye esta problemática.
El éxito en la siembra de trigo no depende únicamente de la variedad elegida o de las condiciones climáticas, sino también de la correcta elección del sistema de siembra y de la precisión en su ejecución. En un escenario donde la eficiencia en el uso de insumos y la adaptación a condiciones edafoclimáticas adversas son prioritarias, disponer de herramientas tecnológicas adecuadas y aplicar buenas prácticas agrícolas es fundamental.
Avanzar hacia sistemas más tecnificados y sustentables no solo mejora los rendimientos, sino que fortalece la resiliencia del cultivo y de quienes lo producen, asegurando el papel estratégico del trigo para la seguridad alimentaria.