Mercado global de avellanas se reordena: Chile proyecta cosecha cercana a las 120,000 toneladas
El mercado internacional de la avellana avanza hacia un escenario de mayor equilibrio durante la campaña 2025/26. Luego de un periodo de precios históricamente altos, la industria comienza a mostrar señales de ajuste, en un contexto donde la producción global se mantiene sólida y la demanda evidencia un comportamiento más moderado.
De acuerdo con el más reciente informe del International Nut and Dried Fruit Council, elaborado con información recopilada entre fines de enero y febrero de 2026, la oferta disponible en los principales países productores ha permitido sostener el abastecimiento, aunque con matices relevantes en calidad y dinámica comercial.
Turquía: alto volumen, pero con presión en calidad y exportaciones
Como principal actor del mercado, Turquía proyecta una producción de 528.000 toneladas con cáscara para la actual temporada. No obstante, tras considerar mermas por procesamiento, el volumen efectivo podría ajustarse a cerca de 518.000 toneladas.
El informe advierte que la calidad no ha sido homogénea, con una mayor presencia de calibres pequeños, lo que podría afectar la comercialización. En paralelo, los precios, que alcanzaron niveles récord en septiembre de 2025, han seguido una trayectoria descendente tras estabilizarse a inicios de 2026.
Uno de los puntos más sensibles es la evolución de las exportaciones: hasta enero, los envíos registraron una caída significativa frente a la temporada anterior, lo que abre la posibilidad de mayores stocks remanentes. Aun así, se espera que la demanda retome dinamismo en los próximos meses, especialmente desde compradores de menor escala, luego de que los grandes actores aseguraran su suministro para la primera mitad del año.
Chile y Estados Unidos: estabilidad productiva y expansión en marcha
En el caso de Chile, el sector proyecta una cosecha cercana a las 120.000 toneladas con cáscara para 2026, tras un año previo marcado por aumentos en el volumen y la productividad. Las condiciones climáticas han sido favorables, con acumulación adecuada de frío y buena polinización, lo que refuerza las perspectivas positivas. A ello se suma un proceso sostenido de inversión, impulsado por la entrada en producción de nuevas plantaciones.
Por su parte, Estados Unidos reportó en 2025 una cosecha de alta calidad, caracterizada por bajos niveles de defectos y calibres superiores al promedio. De cara a la próxima temporada, las condiciones iniciales permiten anticipar estabilidad, mientras que los retornos atractivos han comenzado a incentivar la expansión de superficie. Sin embargo, el consumo se ha visto limitado por los altos precios alcanzados en el mercado internacional.
China gana protagonismo en la oferta global
En paralelo, China continúa consolidándose como un actor relevante dentro de la industria. La entrada en producción de nuevas superficies ha impulsado su crecimiento, con estimaciones que sitúan la cosecha de 2026 en torno a las 100.000 toneladas con cáscara.
Este avance refuerza su posicionamiento como proveedor emergente, en un escenario donde la diversificación de la oferta cobra cada vez mayor importancia.
Claves que definirán el cierre de la temporada
El análisis del International Nut and Dried Fruit Council identifica tres variables determinantes para el desenlace de la campaña:
- La evolución de las exportaciones desde Turquía
- La disponibilidad de calibres específicos requeridos por la industria
- El ritmo de cobertura de compras por parte de los principales procesadores
En este contexto, el consumo interno turco también podría verse afectado, debido a la dificultad de trasladar los altos precios al consumidor final, lo que ha llevado a una contracción en las compras.