México proyecta crecimiento del 4% en producción de berries para 2026 impulsado por recambio varietal

Según el último informe anual del USDA (MX2026-0015), la industria mexicana alcanzará las 1,2 millones de toneladas. La estrategia se centra en sustituir variedades tradicionales por genética de alto rendimiento y mayor vida de poscosecha para consolidar su dominio en el mercado estadounidense.
Marzo 13, 2026

La industria de las berries en México no detiene su expansión. El reporte Berry Annual Voluntary 2026 del Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) proyecta un volumen total de 1.214.450 toneladas, lo que representa un incremento del 4% respecto a la campaña anterior. Este crecimiento está apalancado por una fuerte inversión en tecnificación y una respuesta agresiva a las demandas de calidad de los consumidores internacionales.

Zarzamoras y fresas: El motor del recambio

El informe destaca un movimiento estratégico en el cultivo de zarzamoras (blackberries), donde se estima una producción de 274.000 toneladas (+3%). La clave aquí es el abandono masivo de la variedad “Tupi”, que está siendo reemplazada por nuevas opciones como Erandy, Sultana y Victoria, las cuales ofrecen mejores calibres y una resistencia superior durante el transporte.

Por su parte, las fresas (strawberries) siguen siendo el rubro de mayor volumen con 621.450 toneladas proyectadas (+2%). México, posicionado como el tercer productor mundial de esta fruta, ha logrado estabilizar su oferta gracias a la tecnificación de los huertos en Michoacán y Baja California.

Exportaciones y mercado interno

El vínculo comercial con Estados Unidos se mantiene más fuerte que nunca: el 95% de las exportaciones de berries frescas mexicanas tienen como destino el mercado estadounidense. No obstante, el reporte detecta un fenómeno creciente: el consumo interno en México aumentará un 4% en 2026, reflejando una mayor disponibilidad del producto en el retail local.

Desafíos logísticos y laborales

Pese a las cifras positivas, el USDA advierte que la industria enfrenta costos crecientes en fertilizantes y una persistente escasez de mano de obra. Estos factores están obligando a los productores a acelerar la transición hacia la automatización y a optimizar el uso del agua mediante sistemas de riego inteligente para mantener la rentabilidad frente a la competencia global.