México revoluciona su industria de arándanos con nuevas variedades y cultivo hidropónico
La industria del arándano en México se encuentra en pleno proceso de modernización, impulsando cambios agronómicos y tecnológicos para fortalecer su competitividad en los exigentes mercados internacionales, especialmente Estados Unidos, su principal destino de exportación.
Durante más de una década, variedades tradicionales como Biloxi y Ventura dominaron los campos mexicanos. Sin embargo, actualmente representan solo entre el 20% y 25% del área cultivada, concentradas en regiones de mayor altitud como Michoacán, donde las condiciones climáticas retardaron su reemplazo.
Recambio varietal: foco en calidad y calibre
Productores y expertos del sector han acelerado el recambio varietal, incorporando genéticas de nueva generación que prometen mayor rendimiento, mejores calibres y una vida poscosecha más prolongada. Entre las variedades que están ganando terreno destacan Sekoya Pop y AzraBlue de Fall Creek, así como Madeira, Manila y Maldiva del mejorista internacional Planasa.
Este enfoque responde a la necesidad de producir frutas con calibre jumbo (más de 19 mm), mayor firmeza y calidad para cumplir con los estándares del mercado estadounidense, donde la competencia con países como Perú y Chile es cada vez más intensa.
Hidroponía: un salto hacia la productividad
Uno de los cambios más destacados es la adopción masiva de sistemas de cultivo hidropónico en macetas con fibra de coco, una técnica que permite un control nutricional más preciso y un uso del agua más eficiente. Según asesores del sector, bajo este sistema se logran rendimientos que superan las 20 toneladas por hectárea, alcanzando incluso hasta 35 toneladas en zonas óptimas.
Este salto tecnológico no solo mejora la productividad, sino que acelera el retorno de la inversión en un contexto donde los márgenes son estrechos y las exigencias del mercado internacional son cada vez mayores.
Ventana estratégica y ventaja logística
México concentra su producción en la ventana comercial de febrero a abril, justo antes de que Perú comience con su oferta de fruta en el hemisferio sur, lo que permite a los exportadores mexicanos posicionar mejor sus arándanos en Estados Unidos.
La proximidad logística también sigue siendo una ventaja clave: un camión cargado de arándanos puede llegar a las fronteras de Texas en aproximadamente 18 horas, garantizando frescura y reduciendo costos frente a envíos marítimos desde Sudamérica.
Hacia una temporada récord
Con la entrada en producción de estas nuevas plantaciones modernas y el avance en técnicas hidropónicas y genéticas, la industria mexicana de arándanos apunta a una temporada 2026 récord, consolidándose no solo como un productor de volumen, sino como un referente de alta tecnología y calidad premium en el mercado global de berries.
Fuente: Frutas de Chile