Mezcla explosiva
En los últimos años se ha apreciado un declive productivo en frutales de nuez como nogales y avellanos, con un descenso en los rendimientos por hectárea y una ostensible disminución de la producción total y exportación de nueces. Por ejemplo, el año 2023 la exportación chilena de nueces fue de 174.980 toneladas métricas mientras que este año el máximo proyectado solo alcanzó las 134.000. En avellanos, también existe un descenso en el ritmo de crecimiento de la producción total, lo que pudo verse especialmente en la temporada recién pasada.
Los problemas más importantes que han causado esta baja producción, en orden de importancia, son:
►Aumento de las temperaturas máximas que estresan a las plantas y determinan efectos en varios parámetros.
►Las enfermedades de la madera que aumentaron, entre otros factores, por estas alzas de temperaturas debido principalmente al estrés de las plantas durante el verano de la temporada anterior. Este factor disminuye la cantidad de puntos de fructificación, en lo que quizás sea el factor más relevante a nivel mundial en la menor producción, y no solo en nogales.
►Las bajas temperaturas de los últimos años también han influido en la disminución de la producción. En Chile esto se pudo apreciar durante la temporada 2023-2024 debido a una primavera lluviosa y fría. En el sur de Francia, en el Perigord también se han presentado bajas temperaturas durante cuatro de las últimas primaveras, en tres de las cuales las bajas temperaturas y las heladas han provocado la disminución de la producción, que fue especialmente importante este año 2024 con hasta -3°C de temperatura. En California este año la producción se vio mermada en un 19% respecto del 2023 debido a una sequía persistente y altas temperaturas en verano así como una primavera fría y lluviosa.
►Las condiciones fitosanitarias han permitido la globalización de algunos problemas a nivel mundial. Un ejemplo de esto lo constituyen las enfermedades de la madera, pero en el último tiempo suma la diseminación de varias especies de ácaros e insectos. Uno de la mayor importancia en avellanos es Halymorpha halys o Chinche marmoleado o Chinche hediondo. Los daños causados por este insecto alcanzan hasta el 60% de la producción en avellanas en Turquía, que se suman a los problemas provocados por las bajas temperaturas en ese país. En Italia, otro de los productores importantes del Hemisferio Norte, en algunas zonas como el Piemonte se observaron huertos afectados en hasta un 80% de la producción con estos dos problemas antes mencionados.

Modelos climáticos proyectan mayores temperaturas
Los modelos predictivos de la situación futura del clima en Chile ofrecen una proyección de las condiciones en el futuro cercano. Un modelo aplicado en Chile en el año 2023 en el trabajo realizado por Beck y otros muestra la distribución de climas según el registro histórico reciente (1991-2020) y un modelo predictivo para el período 2041-2070. De acuerdo a este estudio, utilizando una clasificación de climas de Köppen-Geiger, se advierte:
►Un avance considerable del clima árido cálido, con un cambio del +160% en su superficie.
►Los climas templados (categoría C) registrarán un aumento de casi un 20%, más que nada en las regiones más australes del país.
►Los climas fríos (categoría D) se mantienen sin variación, con una cobertura del 3% de la superficie nacional.
De acuerdo a investigaciones y modelaciones nacionales, las temperaturas máximas en Chile han subido aproximadamente 1,2°C, con altas temperaturas mucho más frecuentes. Las precipitaciones han descendido entre un 15 y 25%, con un aumento del 15% en las tasas de evaporación.
El aire está un 8% más seco, al igual que la HR, es decir que hay mayor estrés hídrico. Un huerto de nogales no puede adaptarse a una tasa de evapotranspiración mayor a 6 milímetros por hora. Las hojas del nogal no tienen estructuras que le permitan resistir y se deshidratan en mayor proporción e incluso hay abscisión, lo que obviamente disminuye la productividad y el tamaño de las nueces.
Es importante mencionar que son más frecuentes y prolongadas las corrientes de vientos cálidos provenientes de la cordillera como el Puelche, Raco o Terral. Los ríos han disminuido su caudal hasta un 30% y con ello también ha disminuido la calidad del agua de riego, que afecta seriamente los suelos y los huertos de frutales principalmente en zonas del centro y centro norte.
Otras causas del declive
Los problemas de manejo más importantes que han causado esta baja, en orden de importancia, son:
►Podas indiscriminadas (poda mecánica), que reducen la producción por pérdida de madera productiva y afectan la sanidad de la planta al incrementar en forma sustancial las heridas en la madera en invierno. Durante el receso invernal las condiciones climáticas de humedad y temperatura son más propicias al desarrollo de hongos, además de tratarse de un periodo en que las heridas tardan mucho en cicatrizar.
►Mal manejo nutricional, a través de la aplicación de fertilizantes como muriato de potasio para suplir las altas necesidades de este macro elemento (K) y la toxicidad por calidad de agua de riego, que también tiene un importante contenido de cloruros.
►Enfermedades radiculares en aumento debido a las mayores temperaturas y condiciones ambientales.
►El exceso de nitrógeno es otro de los factores que, sumado a las altas temperaturas de los suelos, induce una menor resistencia de la planta a patógenos radiculares como Phytophtora spp y Armillaria sp.
►Menor disponibilidad y calidad agua de riego.
►Problemas de los sistemas de riego, debido a la calidad de agua de riego, con goteros tapados y equipos que deberían renovarse por el tiempo transcurrido desde su instalación.
Las consecuencias

►Huertos con producciones a la baja, con 5 ton/ha y menos en nogales y 2 ton/ha en avellanos. Por ejemplo, en nogales este año 2024 el rendimiento promedio para las aproximadamente 41.000 hectáreas totales en Chile, fue de 3 ton/ha, mucho peor aún que lo ya mencionado. En avellanos los rendimientos fueron similares pero esta caída se vio disminuida por la gran cantidad de superficie que está entrando en producción. De acuerdo a una encuesta realizada en el Grupo de Avances Sapsystem en Avellanos, un 53% de los productores de avellanos disminuyó su producción y para un 36% del total la productividad disminuyó en más de un 30%.
►En general, una proporción importante de los huertos ha desarrollado problemas de distinta índole, principalmente debido a manejos sin variaciones importantes, a pesar de los crecientes problemas sanitarios evidentes como hongos de la madera, Phytophtora spp, arañitas, escamas y otros.
►Tampoco se ha enfrentado con manejos adecuados la disminución de la disponibilidad y calidad de agua de riego.
►En cuanto al aumento de las temperaturas, los huertos no se han adaptado para disminuir sus graves efectos.

►En mayor o menor medida, hay una proporción de huertos de nogales y avellanos en los que la madera envejece prematuramente por falta de luz y sistemas de conducción, formación y poda particularmente inadecuados. Debido al envejecimiento de los huertos y de los centros productivos, además del mayor y más frecuente estrés térmico e hídrico, los problemas de toxicidad por mayor contenido de sales y metales pesados en el agua de riego y las enfermedades que afectan la madera productiva, producen centros frutales menos vigorosos.
Todo esto se ha visto reflejado en las producciones totales del país, que por ejemplo en nogales van a la baja desde 4,36 hasta 3,72ton/ha promedio en 2023, grosso modo.
Bajas temperaturas
Las bajas temperaturas también han sido más frecuentes los últimos años. Esto ha sido un fenómeno global, que ha afectado la producción tanto del Hemisferio Norte como del Hemisferio Sur. En este aspecto no hablo solo de heladas sino además de bajas temperaturas que disminuyen la producción, al afectar los procesos fisiológicos de división y expansión celular de los frutos. Frutos con menor llenado, de menos tamaño y, a veces, afectando la viabilidad del embrión, lo que puede traducirse en frutos vanos en avellanos y aborto de frutos en nogales.
Disminuir los efectos de las heladas y bajas temperaturas no es fácil. Sistemas de control de heladas como torres de viento o sistemas de control por riego son las medidas que han desarrollado algunos agricultores en Chile.
Sin lugar a dudas los efectos más devastadores son las heladas con temperaturas muy bajas y que en muchas zonas productivas han sido más frecuentes los últimos años. Por ejemplo, Europa del Este, el sur de Francia e Italia y otras zonas presentaron heladas primaverales devastadoras que afectaron la producción. En Chile la situación no fue mejor, aun cuando no hubo zonas muy extensas con heladas.

Estrategias para reducir el impacto
En Chile y algunos lugares de Europa, Norteamérica el aumento de las temperaturas durante el verano, que pueden llegar a 40-50 °C, ha llevado a que muchos cultivos frutales sufran estrés, perjudicando su desarrollo y productividad. Algunas de las estrategias para reducir el impacto del cambio climático en nogales son las coberturas vegetales.
Diferentes opciones de especies anuales y perennes, así como alternativas de coberturas son importantes de evaluar bajo las distintas condiciones. Una de ellas es la utilización de desechos de la agroindustria como mulch. La industria vitivinícola genera desechos tras el filtrado de los vinos, como el orujo y raquis de la uva. Además, el capotillo de arroz también es muy útil en las zonas arroceras de nuestro país.
Desde hace un tiempo, junto a un equipo y agricultores tanto de Europa como de Chile, estamos desarrollando distintas alternativas de cultivo de cobertura tales como ballica (raygrass), triticale, centeno híbrido, avena y un mix de cereales, las cuales tienen distintas características. Nuestra idea es determinar, entre otras cosas, cuál es el cultivo capaz de producir mayor cantidad de materia verde y seca, que pueda generar mayores beneficios en distintos huertos frutales, ya sea de cerezos, nogales, avellanos europeos, arándanos o cítricos, entre otros.
Algunas pruebas las realizamos en Gimenells, un pueblo ubicado en la región de Cataluña, España, que tiene varias similitudes con Chile, ya que es relativamente frío en invierno y muy seco en verano. De hecho, esta zona tiene suelos calcáreos, con una salinidad y alcalinidad muy altas, similares a los que muestra la zona norte.
Otra opción son los protectores solares, sobre todo los de nueva generación. Es decir, no solo las caolinitas o arcillas, sino también aquellos que utilizan tierra de diatomeas o derivados de productos calcáreos que permiten una mejor protección del huerto aportando ventajas productivas importantes.
La tierra de diatomea ha generado respuestas importantes al mejorar sustancialmente el calibre de los frutos (Joublan, Mundoagro 2022). El BNA en Europa u Organic Force (productos básicos calcáreos) en Chile permite tolerar la lluvia sin lixiviarse y además genera una actividad biológica importante en alterar las condiciones que permiten el desarrollo de algunos microorganismos.
Por su parte, los sistemas de riego y utilización de alternativas como los camellones protegidos disminuyen los requerimientos de riego de los nogales a niveles del 50% de huertos tradicionales.
Obviamente, se debe mantener un estricto manejo de los factores de estrés abiótico (temperaturas, compactación de suelos, etc.) y biótico (hongos, bacterias e insectos, principalmente) así como los antropogénicos (contaminación por sales, metales pesados, lluvia ácida, etc.).
Ventajas de las coberturas vegetales
- Permiten un adecuado control de las malezas en el huerto, lo que a su vez lleva a que se reduzca de forma importante el uso de herbicidas químicos, que en Europa tienen cada vez más restringida su utilización, tal como ocurrirá en Chile.
- También sirven para mejorar la cantidad de materia orgánica en el suelo y aumentar la infiltración del suelo. Esto, a su vez, llevará a que se reduzcan los problemas de escorrentía y retención de agua en los suelos.
- La materia seca generada por las coberturas vegetales utilizada como mulch permitirá que la humedad del suelo perdure por más tiempo, ya que disminuirá la evaporación. Esto, en la práctica, significa un uso mucho más eficiente del agua en el huerto, lo que representa un gran aporte si se considera la fuerte sequía que afecta a buena parte de la zona agrícola de España, Francia y Chile.
- En paralelo, a través de estas coberturas vegetales, se beneficiará el desarrollo de microorganismos benéficos que servirán para mantener controlado a los agentes patógenos que puedan atacar las raíces de las plantas. De hecho, el triticale, la avena y las gramíneas son especies que ayudan a cortar el ciclo de algunos hongos patógenos del suelo.
- Las coberturas, además, ayudarán a disminuir las concentraciones de sales y metales pesados en el suelo, ya que absorberán parte de estos elementos.
- Todo esto redundará en que el frutal tenga un mejor desarrollo productivo, sobre todo en condiciones complejas, como las que en muchos lugares está generando el cambio climático.