Ministerio de Agricultura declara emergencia agrícola en tres regiones del norte y centro de Chile

La medida gubernamental anunciada por las autoridades del sector permitirá la reasignación de recursos presupuestarios y el despliegue urgente de herramientas de apoyo a través de INDAP, la CNR, el SAG y Agroseguros para socorrer a los productores silvoagropecuarios afectados por las precipitaciones de julio
Julio 29, 2026

El Ministerio de Agricultura oficializó la declaración de emergencia agrícola debido a los severos daños productivos ocasionados por el sistema frontal registrado durante julio. La medida abarca a seis comunas de la Región de Atacama, a la totalidad de la Región de Coquimbo y a las provincias continentales de Valparaíso. El anuncio fue encabezado por el ministro de Agricultura, Jaime Campos, junto al subsecretario Francesco Venezian y los directores nacionales de INDAP, el SAG, la CNR y Agroseguros.

Alcance territorial y reasignación de recursos

Al detallar la oficialización de la medida, el ministro Jaime Campos señaló:

“Con fecha de hoy hemos dictado la resolución que declara la emergencia agrícola en tres regiones de Chile como consecuencia de los episodios climáticos que ocurrieron la semana pasada. Esto comprende la tercera región, a las comunas de Tierra Amarilla, Copiapó, Alto del Carmen, Vallenar, Freirina, Huasco, en Atacama, luego toda la región de Coquimbo y del mismo modo las provincias continentales de la región de Valparaíso”.

Asimismo, la autoridad explicó que la normativa otorga facultades especiales para mitigar la crisis:

“Como consecuencia de esta declaración de emergencia agrícola, el ministerio y los servicios, en virtud de la ley, pueden hacer reasignación de los recursos que están contemplados en la ley de presupuestos para ir en ayuda de quienes lo necesiten”.

En paralelo, se instruyó a las Seremis catastrar los daños productivos y coordinar el apoyo en cada territorio.

Acciones de INDAP y recuperación de infraestructura de riego

Para enfrentar la contingencia en terreno, el Ministerio de Agricultura desplegó operativos a través de sus servicios. Sobre la ayuda directa a los crianceros, el titular de la cartera indicó:

“INDAP, por ejemplo, ya ha ido en ayuda de los crianceros de la cuarta región y también de la Región de Valparaíso. Oportunamente nosotros ya habíamos adquirido alimento para los animales. Ya se hizo una primera entrega de esos forrajes para los crianceros. En estos momentos se procedió a la compra de una segunda partida y en las próximas horas y días también se va a ir en ayuda de ellos”.

A esto se suman la postergación de créditos por 90 días y el adelanto de concursos de riego.

En cuanto a la rehabilitación de obras dañadas, la Comisión Nacional de Riego (CNR) trabaja en catastrar los sistemas afectados para readaptar la Ley N° 18.450. Al respecto, el ministro apuntó:

“Estamos pensando en las bocatomas, en canales que fueron obstruidos como consecuencia de esta emergencia. Y eso nos va a permitir la recuperación funcional de las obras de regadío”.

Por su parte, el SAG colabora en la vigilancia sanitaria y el catastro de afectaciones, mientras que Agroseguros fijó un plazo extraordinario de 45 días para la denuncia y liquidación de siniestros de agricultores con seguros subsidiados.

El contrapunto: un respiro hídrico para la agricultura

A pesar de los estragos iniciales del sistema frontal, el secretario de Estado destacó el alivio que este fenómeno representa tras años de escasez:

“dentro de todas estas desgracias aquí ha ocurrido una bendición, porque después de largos años de sequía, vean la nieve que hay en la cordillera de los Andes, vean el agua que se está acopiando en los embalses, y eso nos va a dar seguridad en el riego, por lo menos durante dos temporadas más, y algunos dicen que por cuatro temporadas más, y eso dentro de todo es una muy buena noticia para la agricultura”.

La declaratoria de emergencia agrícola moviliza con rapidez la capacidad institucional para responder a los daños inmediatos en el sector rural mediante forraje, créditos y recuperación de infraestructura. Sin embargo, el contrapeso generado por la importante acumulación de nieve y reservas de agua en los embalses marca un punto de inflexión sumamente favorable, garantizando estabilidad y seguridad de riego para las próximas temporadas agrícolas en el norte y centro del país.