Momentos frente al mar – Christian Gisseleire
Mi afición por la pesca nació cuando chico, con mi padre, y fui desarrollando cada vez más interés desde que me vine a vivir a La Serena, cuando me convertí en padre y nos conocimos un grupo de apoderados del colegio a los que nos gustaba mucho la pesca. Comenzamos a salir a las diferentes playas de la III, VI y V regiones, practicando la pesca de orilla, especialmente lenguado y corvina. Empezamos a especializarnos y luego, con mi gran amigo Juan Orellana, nos compramos un bote de aluminio marca Saeta y motor Mariner de 30 hp. Así, gracias al clima de la zona, cada quince días durante casi todo el año fuimos a diferentes playas donde practicamos la pesca de trolling. Mejoramos equipos (cañas y carretes) y nunca dejamos de salir a lanzar de orilla y en bote.
Esta afición nos entregó muchos momentos para compartir con la familia, especialmente con los hijos que se fueron incorporando y aprendiendo este deporte. Tratamos de enseñarles todo lo aprendido en estos años; salíamos de camping o por el día, pero era motivo de estar juntos con familia y amigos.
Luego traté de conocer y practicar la pesca en otros países y aproveché cada viaje de placer o trabajo, especialmente embarcado y trolling en España, República Dominicana, Bahamas y México. Es para mí una vía de relajación y un desafío personal el poder continuar en el tiempo con este deporte que me quita el stress y ayuda a pensar, en la abstracción de esos momentos frente al mar o navegando en busca de las ansiadas presas que no siempre aparecen.
Christian Gisseleire, es asesor privado y gerente agrícola de Agrícola San Osvaldo.