Neocrop Technologies: Biotecnología de precisión hecha en Chile
Neocrop Technologies es resultado de la convergencia de conocimientos, de una visión compartida, pero también de una oportunidad regulatoria. La idea comenzó a gestarse antes de la pandemia, mientras Francisca Castillo realizaba su posdoctorado de biotecnología vegetal en la Universidad Austral de Chile, liderando investigaciones en trigo orientadas a comprender los mecanismos moleculares que determinan su rendimiento y tolerancia al calor, además de implementar el primer prototipo de speed breeding (crecimiento acelerado) aplicado a cereales. Más tarde, tuvo la oportunidad de participar en programas de formación para la nueva generación de mejoradores genéticos en Canadá, experiencias que ampliaron su visión y le permitieron transformar el conocimiento científico en soluciones concretas para el agro.
Paralelamente, mantenía conversaciones y colaboraciones a distancia con su hermano Sebastián, ingeniero civil informático, quien cursaba en Australia un máster en Tecnologías de la Información con especialización en Inteligencia Artificial. Ambos compartían el deseo de unir sus áreas de especialización para transformar el mejoramiento genético vegetal.
En 2020, ya en plena pandemia, Francisca conoció al ingeniero agrícola Daniel Norero durante una charla virtual sobre regulación en biotecnología. Así descubrieron un interés común: Ilevar las Nuevas Técnicas de Mejoramiento (NBT) desde el laboratorio hasta el campo chileno, con foco en desarrollar cultivos más nutritivos, resilientes y productivos, y, dato no menor, hacerlo en tiempos mucho más acelerados de los que insumían los procesos convencionales.
Contaban para ello con un entorno regulatorio favorable -Chile fue el segundo país del mundo, después de la Argentina, en establecer un marco legal para cultivos editados genéticamente-, acceso a fondos públicos para la innovación, una red global de contactos y, gracias a la pandemia, algo de tiempo adicional para emprender. Así fue como en septiembre de 2020, Francisca, Sebastián y Daniel decidieron fundar Neocrop Technologies bajo el modelo de startup, que comenzó oficialmente sus operaciones a fines de 2021.
Propuesta de valor
“La propuesta de Neocrop Technologies se basa enuna plataforma de mejoramiento genético de precisión que trabaja en tiempo récord: Neotrait Engine, el cual integra tecnologías de vanguardia como la edición génica, un software propietario para la selección inteligente de genes, y el crecimiento acelerado de cultivos mediante speed breeding”, señala Francisca. “Esta combinación estratégica permite reducir los ciclos tradicionales de desarrollo varietal a tan solo 4 a 5 años (habitualmente toman entre 12 y 15 años). Como resultado, la llegada al mercado de variedades con características clave, como mayor valor nutricional, resistencia a enfermedades y adaptación a condiciones climáticas extremas, se acelera significativamente”, destaca.
En la actualidad, la plataforma integrada de Neocrop combina:
- CRISPR/Cas9: “tijeras moleculares” que permiten hacer edición génica precisa y dirigida sobre genes de la misma planta sin agregar genes de otra especie al producto final (notransgénico). Esto se traduce en una herramienta más eficiente, segura y rápida. Cabe destacar que Neocrop diseña sus propias estrategias para obtener un rasgo mejorado y tiene la capacidad de editar directamente líneas avanzadas de los partners y no solo experimentales.
- Un software propietario desarrollado por el equipo de bioinformática (Neomics Miner*), que permite la selección de genes candidatos para asistir la estrategia de edición genética.
- Speed breeding: consiste en el crecimiento acelerado de plantas en cámaras automatizadas con parámetros ambientales y de fotoperíodo optimizados.
Aplicaciones y casos
En Neocrop Technologies utilizan Neomics Miner”, software propietario, para identificar genes clave asociados a rasgos de interés agronómico, como la tolerancia al estrés hídrico, la resistencia a patógenos o la eficiencia nutricional. Estos modelos permiten analizar grandes volúmenes de datos y detectar patrones que serían invisibles a simple vista.
Gracias a esta analítica avanzada pueden diseñar estrategias de mejoramiento más precisas y predictivas, reducir la incertidumbre experimental v acelerar el desarrollo de variedades adaptadas a los desafíos del cambio climático y a las demandas del mercado. En la actualidad, están enfocados en los siguientes proyectos:
- Trigo editado alto en fibra: el objetivo es obtener harina blanca con más fibra que la inteligente harina integral (de baja aceptación por parte de los consumidores). Se ejecuta en asociación con las empresas Campex Baer (Chile) y Buck Semillas (Argentina), con líneas de élite editadas que pasarán a ensayos de campo en la temporada 2025/26. Se trata del desarrollo más avanzado de Neocroр.
- Trigo editado tolerante a sequía: con las mismas dos empresas mencionadas para el trigo alto en fibra, están trabajando en líneas de trigo tolerante a situaciones de sequía a través de una estrategia de edición “múltiple”.
- Lupino blanco editado resistente a antracnosis: junto a Campex Baer están desarrollando una línea resistente a la principal limitante global de esta leguminosa, con líneas avanzadas en fase de validación.
- Avena editada con alto nivel de betaglucano: junto a Campex Baer desarrollan avena con altos niveles de betaglucano orientada a mercados de exportación. Tal como ocurre con la fibra, este componente tiene beneficios para la salud cardiovascular, digestiva y el control del peso.
Desafíos
“Como actores del ámbito privado, hemos procurado siempre visibilizar el gran potencial que tienen estas nuevas tecnologías para la agricultura nacional, así como la necesidad de contar con el apoyo del Estado en cuestiones relativas al financiamiento y a la facilitación de ciertas fases o criterios de las agencias ministeriales de comercio exterior para agilizar el movimiento de germoplasma con clientes y proveedores en países extranjeros”, señala Daniel Norero, cofundador de Neocrop.
Para graficar algunas dificultades experimentadas en este sentido, relatan que, como empresa de base científica, han impulsado activamente el uso de tecnologías como la edición genómica en agricultura, pero aún enfrentan barreras estructurales que afectan la competitividad del sector. Entre ellas, destacan los tiempos y criterios poco predecibles para el movimiento internacional de germoplasma, que generan retrasos críticos en servicios orientados a acelerar ciclos biológicos, dejándolos en desventaja frente a países más ágiles. A esto se suman las demoras en la importación de insumos, servicios y equipos especializados, esenciales para operar con estándares internacionales. Abordar estos desafíos es clave para permitir que la innovación científica impacte de forma real en el sector agroalimentario chileno.
Sin embargo, reconocen que en los últimos 15 años distintos gobiernos han mantenido una política de Estado que buscó fortalecer a las agencias y programas que financian ciencia e innovación. Para Neocrop fue clave la adjudicación de fondos públicos de ANID (Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo), FIA (Fundación para la Innovación Agraria) у CORFO (Corporación de Fomento de la Producción), que fueron el “combustible” para los procesos de I+D previos al logro de prototipos que luego se escalaron a nivel de mercado.
“En Chile es dificil que un privado se atreva a financiar esas etapas iniciales. Por ejemplo, en ecosistemas tecnológicos como Silicon Valley, podrías tener una idea muy buena con proyecciones hechas en una servilleta, y encontrar sin problemas a un empresario que financie su ejecución bajo condiciones de inversión blandas y amigables. Saben que tecnologías complejas como las nuestras tienen retornos a largo plazo y cuentan ya con una cultura del riesgo y de financiar la innovación disruptiva”, distingue Daniel.
“En Chile, en cambio, los fondos privados son, por lo general, mucho más conservadores, no ofrecen las mismas facilidades que es posible encontrar en ecosistemas dinámicos de EE.UU. o Europa, y tienen preferencia por industrias de rápido desarrollo y retorno a corto plazo (fintech, por ejemplo), lo que deja en desventaja a los bioemprendedores”, lamenta.
El ecosistema de innovación chileno
La zona sur de Chile alberga una notable cantidad de empresas en sectores clave como la industria acuícola, agrícola, ganadera y forestal, que están constantemente en busca de soluciones innovadoras para sus desafíos. Neocrop tiene sede en Valdivia, donde mantiene un modelo de co-desarrollo con empresas del sector silvoagrícola, principalmente semilleras, pero también frutícolas y forestales. En su laboratorio realizan la fase de I+D en un tiempo promedio de 24 meses (estrategia genética más la validación rápida en speed breeding). Luego, las líneas editadas pasan a manos del asociado, quien prosigue los ensayos a campo, el registro varietal y la multiplicación de semilla (oplantines) para su salida al mercado.
La startup también se vincula con universidades mediante alianzas que les permiten acceder a talento joven, fortalecer capacidades internas y desarrollar investigación colaborativa con foco en transferencia tecnológica. Actualmente, cuentan con un convenio activo con la Universidad Austral de Chile que comparte estos objetivos.
En los últimos años, el ecosistema empresarial del sur se ha fortalecido significativamente, en parte, gracias a diversas iniciativas que han inspirado y movilizado a contribuir desde esta región. Un ejemplo es el surgimiento de programas de formación y aceleración de alto nivel, como Austral Angels, Los Ríos Connect, Patagonia Startups, y programas nacionales como ChileMass Emprende, Mujeres Empresarias e Impact Finance Network de Fundación Chile. Además, ya hay eventos de renombre mundial, como TedXFrutillar y la próxima realización del World Summit Award 2024 (Mundial de Startups), que evidencian el interés y la relevancia global de la región en términos de innovación y emprendimiento.
Otra iniciativa que da impulso a las startups del sur y que también inspira y motiva a otros, son los diversos reconocimientos que ponen foco en las regiones, entre ellos, los Premios Avonni, el Premio a la Mujer Agroinnovadora, de FIA, el premio TrampolinLab UFRO y la elección de la Startup del Año de El Mercurio, entre otros.
Además del acceso estratégico a financiamiento público para I+D, Neocrop es la primera empresa del sur de Chile en sumarse al portafolio del VC Südlich Capital. La startup lanzó recientemente su segunda ronda de inversión para escalar su plataforma NeoTrait Engine”,expandirseanuevosmercadosyconsolidar un nuevo servicio biotech Phytomarkers”.
Por último, cabe mencionar que recientemente se lanzó el primer cluster del Centro de Biotecnología Traslacional de Sofofa Hub, el Patagonia Biotech Hub en Puerto Varas, y un Centro de Biotecnología para la Sustentabilidad en Valdivia, lo que refleja el crecimiento y la consolidación del sector en la zona. Estas iniciativas destacan el potencial aún sin explotar de la región y la importancia de visibilizar las soluciones basadas en ciencia y tecnología para fortalecer las industrias locales.
