Nueva Agrícola: un modelo de asociatividad que une gestión, experiencia y planificación
En 2018 cuatro familias decidieron unirse para proyectarse en un desarrollo de negocios donde las decisiones sean compartidas, con el objetivo de alcanzar estandarización y volumen de productos de calidad. Ricardo Montesinos, Andrés Montesinos y Mauricio Magnasco son los rostros que representan este salto empresarial en el agro, que se hace con pasión y una gestión sólida. Así nació Nueva Agrícola.
Esa fórmula asociativa y una estrategia que une gestión, experiencia y planificación, fue lo que llevó a la empresa a ser líder en la producción de trigo: con sus operaciones en las regiones de Los Ríos y Los Lagos, y ya en su cuarto año de siembra, alcanzaron las 4.700 hectáreas bajo modalidad de arriendo, escala que sin dudas no es común en Chile.
Con sus operaciones instaladas en Osorno, la empresa Nueva Agrícola escribe una historia renovada que fusiona la historia de cuatro generaciones en la producción agrícola. La sinergia entre sus doce socios, los volúmenes alcanzados, las especializaciones y la proyección son las claves que destacan a Nueva Agrícola como un modelo empresarial único.
Ricardo Montesinos Iroumé, director comercial de Nueva Agrícola y agrónomo, cuenta con una dilatada trayectoria y es la tercera generación de su familia vinculada al sector agrícola. Reconocido productor en la zona, es además director de Ingentec, empresa que nace con el objetivo de responder a la necesidad de acercar la innovación, genética y tecnología agrícola disponible a nivel internacional a Chile y sus agricultores.

También es uno de los fundadores de Alisur, que procesa y comercializa alimentos para la industria salmonera y lechera del sur de Chile. Ricardo Montesinos es además actual director de Sago y también presidente de la Corporación de Desarrollo del Sur.
Andrés Montesinos Rademacher, director de operaciones de Nueva Agrícola, es ingeniero acuícola y en 2008 decidió dar un giro para vincularse a las empresas agrícolas de la familia, siendo cuarta generación en el agro. Su entusiasmo por perfeccionarse lo llevó además a cursar en 2019 un MBA en el ESE Business School de la Universidad de los Andes, el que finalizó recientemente. Además es director de Ingentec. “Esto ha sido muy entretenido y muy innovador. Crecer de forma acelerada te fuerza a ser sumamente creativo”, señala.
Mauricio Magnasco Diez, director financiero de Nueva Agrícola, es arquitecto de la Universidad Católica y presidente de Alisur, agroindustria fundada en 2008 por 27 productores, que se ha transformado en un referente de asociación exitosa entre los agricultores. Originario de Santiago, sus padres compraron predios hace más de treinta años y él decidió orientar su quehacer al área agrícola. “Con la familia Montesinos nos conocimos en 2008 por Alisur. Son referentes agrícolas y nos apoyamos mucho en ellos en nuestros inicios. Nos fuimos haciendo amigos y luego nos encontrábamos en la producción y en la venta haciendo cosas similares. Desde ahí se fue gestando la idea de esta alianza”, explica.
MODELO DE NEGOCIO
Los fundadores de Nueva Agrícola han irrumpido con un modelo de trabajo único e innovador que les ha permitido proyectar su crecimiento con éxito. Con 4.700 hectáreas bajo un sistema de arriendo, trabajan sobre 38 predios ubicados en las regiones de Los Ríos y Los Lagos, alcanzado una superficie poco común en Chile.
Con predios que tienen una distancia máxima de 90 kilómetros de un extremo a otro, Nueva Agrícola ha diseñado una estrategia donde el trigo es el cultivo estrella.

“Alisur fue el primer proyecto asociativo y afortunadamente nos ha ido bien. Con Nueva Agrícola estamos apostando por la escala, juntando nuestros campos y arrendando a terceros, trabajando como una sola empresa y eso es lo distinto. El camino es la asociatividad, entre todos juntos podemos hacer cosas nuevas”, señala Ricardo Montesinos.
“Aquí el rey es el trigo. Por lo que la estrategia de rotación de cultivos está pensada como la creación de un ecosistema que le permite expresar su mayor potencial con el menor uso de insumos. En esta estrategia hay varios componentes como la cebada forrajera, la cebada industrial, la avena y el raps. En algún momento detectamos que en este sistema nos hacía faltaba una leguminosa, por lo que con Ingentec salimos a buscar la variedad adecuada, la reprodujimos en Chile y Alisur apoyó comprándola”, explica Ricardo Montesinos.
Mauricio Magnasco agrega que han inventado su propia dinámica y modelo. “No hay una referencia local con la que podamos comparar. Siempre estamos testeando lo que funciona mejor. Todavía no sabemos bien qué forma puede tomar la empresa, está en evolución, es dinámica y en una mejora continua, porque año a año vamos mejorando y modificando ciertos aspectos”.
Lo que está tratando de hacer Nueva Agrícola es alcanzar la escala necesaria para tener volúmenes interesantes para las empresas compradoras. “Las empresas buscan ser abastecidas con grandes volúmenes de productos de calidad homogénea y necesitan interlocutores con los que puedan alinear intereses. Para alcanzar la escala necesaria hemos tenido que ir mucho más allá de la propiedad familiar. Hoy más del 60% de nuestra superficie es arrendada a terceros no relacionados”, señala.
Su organización está compuesta por 27 colaboradores, entre ellos operadores agrícolas, profesionales, técnicos y administrativos. Con apoyo de un número menor de máquinas propias, subcontratando los servicios de cultivo, siembra, fumigación y fertilización, han logrado sostener la operación agrícola en un ritmo de crecimiento acelerado y sin sacrificar rendimiento en los cultivos. Esta definición estratégica, los ha llevado a escalar y sumar prestaciones de servicios, incorporando proveedores de diversos lugares, con quienes trabajan de forma apalancada y con una visión de largo plazo.

“Hemos inventado nuevas fórmulas tarifarias, nuevos convenios y generado mucha coordinación para poder alinear el nivel de servicio de los proveedores con los requerimientos de nuestras producciones. En este cuarto año tenemos un equipo sólido que trabaja con nosotros todo el año. Hemos traído gente de Chillán incluso, facilitándoles todo el apoyo para su instalación”, señala Andrés Montesinos.
Sobre las decisiones, los socios señalan que la “diversidad” en su estructura es un elemento clave para la generación de valor, dado que permite enfrentar los desafíos con mayor solidez y con soluciones innovadoras. “Ricardo tiene el consejo, la experiencia y un punto de vista diferente, lo que permite que puedas enfrentar los desafíos de mejor manera. Cuando estás solo tienes que hacer de todo, pero también te echas el peso de las decisiones encima. Entre todos vamos aportando y creando” agrega Andrés Montesinos.
Con este modelo, explica Magnasco, se aborda el problema de la sucesión: “El trabajo de la agricultura es duro y a una escala pequeña sus administradores requieren manejar muchas áreas, con mucho desgaste y perdiendo la oportunidad de especializarse. La asociatividad sirve para todos. En una empresa como esta un ingeniero comercial, un ingeniero industrial o un ingeniero agrónomo puede desarrollar todo su potencial”.
ASEGURAR LA COSECHA
Las regiones de Los Ríos y Los Lagos ostentan el mayor rendimiento promedio de producción de trigo con 85 quintales por hectárea, superando el promedio del país de 60 quintales por hectárea.
Las buenas cifras en el sur están dadas principalmente por factores como las condiciones del suelo y el clima, lo que permite que las variedades vayan logrando su potencial de rendimiento. A esto se une el trabajo y la elección de variedades adecuadas para aprovechar las condiciones de clima y el suelo del sur.
Junto a ello destaca el trabajo de los agricultores, de investigación y de las mejoras de la tecnología de forma permanente. En este contexto, en Nueva Agrícola tuvieron una última cosecha que Andrés Montesinos califica como intensa y entretenida. “Tuvimos muy buenos resultados, con algunas mermas, que se mantuvieron dentro de las proyecciones”.

En esta línea, una de las inversiones más importantes que ha realizado Nueva Agrícola son máquinas cosechadoras de última tecnología, casi las primeras de su tipo en Chile, de origen belga, con cabezales muy modernos. “La puesta en marcha de eso fue muy desafiante durante la pandemia pero a la vez muy gratificante. Fue una inversión propia y quisimos dar ese salto”, señala Andrés Montesinos.
Si bien Nueva Agrícola funciona muy apalancada en la externalización de las labores vía contratación de servicios, las cosechadoras son un recurso estratégico. “Ser dependientes en la cosecha nos generaba inquietud por lo que generamos la compra de dos máquinas con el objetivo de hacernos cargo de gran parte de la cosecha. Solo mantuvimos un proveedor https://mundoagro.io/wp-content/uploads/2025/04/premium-1.png que está alineado de acuerdo a nuestro estilo de trabajo”, explica Ricardo Montesinos.
OLFATO Y EXPERIENCIA
En este cuarto año de trabajo, la satisfacción es muy alta para el equipo y eso es algo que, cuando se ponen a hablar, se evidencia de inmediato al expresarse sobre lo que sienten ante los desafíos de crecer y dar vida a Nueva Agrícola.
Andrés Montesinos reconoce que, desde el punto de vista profesional, es de las experiencias más gratificantes que uno pueda lograr en el agro. “Poder gestionar unidades grandes, a gran escala, soñadas, con un equipo profesional preparado es muy entretenido de desarrollar, y a la vez, es duro de alcanzar. Esto ha sido prueba y error, hacer caso al olfato y a la experiencia. Empresas donde puedas ser tan creativo, poner tu energía, y ver los frutos en un año son pocas”. señala.
Andrés enfatiza que hay que creer en el trabajo que se hace. “Hay mil cosas que pasan y que no las ves venir. Hay pasión y una adicción por esto. Realmente tienes que creer en los proyectos para seguir adelante”.

Ricardo Montesinos agrega que es muy estimulante lo que se ha logrado con Nueva Agrícola. “Es ver que se cumple un objetivo de vida. Siempre he creído que la asociatividad y el trabajo conjunto es el futuro para todo. Siempre con entusiasmo, me he sumado a cualquier iniciativa de este tipo. El agricultor que logra identificar el valor de unirse a sus pares, hacer equipo, participar en las asociaciones gremiales y honrar el sentido de pertenencia podrá gozar de las virtudes que ofrecen estas instancias para encontrar buenas soluciones a problemas comunes y propios del rubro, explica.
El también director de Sago agrega que “esto es un sueño cumplido. Siempre me preocupaba: y si a mí me pasa algo, ¿qué pasa con mi familia? Hoy ya no es un tema con la figura de Nueva Agrícola. El confiar y creer en los socios es muy importante. Da una proyección y una tranquilidad. El agricultor pone su vida en cada campo, en cada cosa que hace. Por eso es muy duro que el hijo diga: ‘lo vendo’. Esto da una oportunidad para que esto no suceda”.
Mauricio Magnasco agrega a su vez que se siente como cocreador de algo super apasionante. “Es atractivo, innovador y motivador. Ha sido muy satisfactorio y he podido hacer carrera lejos de mi zona de confort. Me siento muy entusiasmado con este proyecto”, señala.
El presidente de Alisur subraya que disfrutan lo que hacen. “Uno tiene que realizarse en el trabajo, es lo que nos motiva a no estancarnos, imaginar y pensar en lo que viene. Creer que uno puede mejorar las cosas. Lo que hicimos fue sin referentes. Nos demoramos dos años en lograr que funcionara la sociedad y está la confianza de que uno cree que puede hacer cosas distintas”, explica.
VARIEDADES Y MERCADO
El uso de diversas variedades para los distintos cultivos que desarrollan en Nueva Agrícola va bien apalancado con la experiencia de Ingentec y de otros proveedores de genética vegetal. “Hemos encontrado sinergia y la posibilidad de probar materiales con tiempo. Trabajamos hoy con nueve variedades de trigo. Tobak, Gallant y Distinxion concentran el setenta por ciento de la superficie y hay otras seis que se encuentran en etapa de prueba o bien cumplen un rol estratégico en los desafíos de campo. En trigo siempre apostamos al mayor rendimiento posible con una calidad industrial que se pueda comercializar en diversos clientes. No siempre nos resulta, pero diría que la filosofía productiva es al máximo rendimiento posible, sin hacer locuras y con foco en un manejo de suelo sustentable al largo plazo. En esta estrategia de rotación de cultivos, todo tiene una lógica, una buena estrategia de largo plazo facilita mucho la toma de decisiones”, explica Andrés Montesinos.
La alianza estratégica con Ingentec señala Andrés Montesinos, aportó a que el cambio sea más rápido. “Es un ´aliado´ que aportó el material genético – Tobak y Distinxion en trigo- indicado para mejorar la rotación y los rendimientos de cada uno de los cultivos, lo que empieza a impactar en un menor uso de agroquímicos, menor uso de fertilizantes, mejor control de malezas y enfermedades, para así migrar a un modelo productivo más amigable con el medio ambiente y conservar el recurso más valioso, que es el suelo”. En la rotación se incluye avena, cebada, raps, y leguminosas como arvejas, habas forrajeras y lupino, siempre mirando el máximo potencial alcanzable.

“Ricardo trabaja de la mano con la industria. Si el producto comercialmente no es viable no se siembra y, además, la asesoría ha sido un pilar importante. PBB Chile es una empresa que nos ha apoyado mucho con asesoría y nos ha ayudado a buscar distintas variedades de trigo, de leguminosas y otros granos que nos ha permitido diversificar clientes e industrias. Hay un espíritu innovador de fondo”, señala Andrés.
Ricardo Montesinos coincide en que es muy importante conocer quiénes son sus clientes, “qué es lo que necesitan y trabajar para solucionar sus problemas. No se trata de imponer un producto, sino que identificar como mejorar su negocio y luego dirigir nuestro desarrollo para que en los próximos años podamos satisfacer esas necesidades. Por ejemplo, en el caso de las leguminosas, que son parte importante de nuestra estrategia productiva, no bastaba con sembrarlas sino que antes tuvimos que identificar y abrir un mercado”, comenta.
En sus inicios cuentan que la limitante fue la genética, pero la salieron a buscar. Una vez que tuvieron la genética y la conocían cambiaron el modelo de negocios. “Lo que nosotros hoy en día desa – rrollamos en los campos es la traducción de un modelo productivo europeo con la respectiva bajada a la condi – ción chilena. Creemos que en Europa están los referen – tes, tenemos condiciones de clima y suelo muy similares, pero con un mejor poten – cial”, explica Andrés.
Los empresarios señalan que es una evolución permanente para aprovechar el potencial del suelo y eso es lo que va guiando la dirección de lo que hacen. “Como todos los agricultores en el sur de Chile, quemábamos rastrojo pero era algo que no te dejaba dormir tranquilo. A principios de 2003 empezamos a hacer estudios y en 2007 hicimos un proyecto de mecanización, de buscar máquinas en Europa con la meta de dejar de quemar y ser productivos, aunque sobre todo al principio eso implicara tener costos más altos, y así empezamos a incorporar rastrojo”, señala Ricardo Montesinos.

Dentro de la estrategia de siembra, Andrés Montesinos explica que buscan el equilibrio entre productividad y riesgo. “En el caso del trigo, el 40% de la superficie está apuntada al máximo rendimiento posible y en el otro 60% se siembra con variedades con menor potencial de rendimiento pero que maduran antes para así adelantar el período de cosecha. Se busca el equilibrio entre la productividad y hacerse cargo del riesgo climático”.
Actualmente los principales mercados a los que se entrega el trigo de Nueva Agrícola es la industria salmonera y los molinos, repartiendo similar producción a cada uno. Nueva Agrícola además implementó una estrategia de entrega acorde a los requerimientos de la industria, de modo de almacenar el producto de sus clientes y entregar su producción, de acuerdo a sus necesidades. “Nos adaptamos y ofrecemos soluciones logísticas con un equipo distinto al que está produciendo”, explica.
INOCUIDAD Y TRAZABILIDAD
La inocuidad y trazabilidad es un aspecto fundamental en Nueva Agrícola, que ha implicado inversiones importantes y un trabajo serio y ordenado. Cada producto, insumo y manejo en potrero queda registrado. “No es información que los clientes pidan, pero si requieren la información estamos preparados para entregarla”, señala Andrés Montesinos.
Además, están trabajando en buenas prácticas agrícolas y en la mejora continua. Respecto de la proyección señala que hay capacidad de crecer. “El mercado necesita trigo. No sabemos hasta cuándo podemos crecer. No tenemos claro cuál es el límite. En nuestro caso competimos con otros agricultores y uno va creciendo acomodándose dentro del mercado. Queremos seguir creciendo y lo que hacemos mejora cada vez que ampliamos la escala. Estamos expectantes por descubrir hasta dónde podemos llevar el modelo de forma sustentable”.
Desde el sur, Nueva Agrícola es una empresa que crece de forma sólida bajo la experiencia y la pasión con que impulsan el desarrollo sus emprendedores, con una fórmula única y de sostenido crecimiento.
ALISUR: EL VINCULO CON LA INDUSTRIA SALMONERA Y LECHERA
Alisur está actualmente conformado por 29 socios vinculados a la actividad agrícola de la Región de Los Lagos. En conjunto administran cerca de 15.000 hectáreas, en las cuales se siembra gran parte de la materia prima que posteriormente Alisur procesa y comercializa en la industria salmonera y lechera del sur de Chile.
La primera inversión fue realizada el año 2008 y consistió en silos de acopio de granos, la instalación de equipos para la recepción de materias primas y el montaje de una planta de extracción de aceite de raps. Esta última tenía como objetivo atender el creciente interés de la industria salmonera por fuentes renovables de proteína (torta de raps) y de ácidos grasos (aceite de raps), a la vez que dotaba de un poder de compra en la zona, de un cultivo estratégico en la rotación de siembras. Los principales clientes de esta línea de productos son Nutreco y Biomar. El año 2014 Alisur invierte en una planta de alimentos balanceados de procedencia holandesa, de última tecnología y con una capacidad de 60.000 toneladas al año, respondiendo a la necesidad de acercar la fabricación de alimentos a su lugar de consumo. Esta inversión se hizo pensando en ofrecer a sus clientes un estándar superior de servicio, que se reflejara en el uso de materias primas de calidad, bien almacenadas, procesadas de manera eficiente y con entregas seguras y puntuales. Dentro de los clientes más importantes en esta área se encuentran las empresas Cooprinsem y Coagra.
El año 2018 desarrolla la primera plataforma online de nutrición animal www.alisur.cl, que busca hacer uso de herramientas digitales, para darles control y transparencia a los productores lecheros, sobre el contenido nutricional y de ingredientes que componen su alimento. Esta plataforma a su vez incorpora todas las ventajas del e-commerce, como el acceso al historial de compras, a la personalización de la experiencia de compra y a la planificación de los despachos, funciones que están siempre disponibles y accesibles desde cualquier lugar.