Nueva ola de calor eleva temperaturas extremas en el centro sur y tensiona al sector agrícola
Un nuevo episodio de calor extremo —el tercero en lo que va del año— se dejará sentir este fin de semana en el centro sur del país, con temperaturas que podrían alcanzar los 36 °C en Talca y hasta 38 °C en Chillán. De acuerdo con los pronósticos, el domingo concentraría los registros más altos del verano actual, reforzando una tendencia sostenida de eventos térmicos intensos que se arrastra desde la primavera.
Así lo explicó Raúl Orrego, investigador en agroclimatología de INIA Quilamapu, quien advirtió que este fenómeno no corresponde a un hecho puntual, sino a un patrón climático cada vez más frecuente. “En el centro sur las altas temperaturas comenzaron de forma anticipada, desde el 27 de octubre del año pasado, particularmente en Chillán. Desde entonces se han registrado cinco olas de calor y la de este fin de semana elevaría el total a seis eventos en apenas tres meses”, detalló.
El especialista agregó que solo durante la primera quincena de enero, Chillán ya registró dos olas de calor. “En términos concretos, hemos tenido siete días con temperaturas máximas superiores a 33 °C, muy por encima de los promedios históricos de la zona”, precisó.
Cambio climático y La Niña: una combinación que intensifica el calor
Orrego explicó que este escenario se debe a la convergencia de dos factores. Por una parte, el cambio climático, que ha incrementado tanto la frecuencia como la intensidad de los eventos extremos. En ese contexto, recordó que 2025 fue catalogado por la Organización Meteorológica Mundial como uno de los tres años más cálidos a nivel global desde que existen registros.
A ello se suma la influencia del fenómeno de La Niña, que, si bien no se ha manifestado con gran intensidad, genera un marcado contraste térmico: temperaturas más bajas en la zona costera del centro sur y valores muy superiores a lo normal en el valle central. “Prácticamente todas las olas de calor relevantes han ocurrido en años de La Niña, como 2017 y 2020, períodos que además coincidieron con grandes incendios forestales”, advirtió.
Condiciones altamente favorables para incendios forestales
Desde el punto de vista climático, el escenario actual resulta especialmente complejo en el centro-sur del país. El investigador del INIA Quilamapu calificó la situación como “muy desfavorable”, al confluir tres factores críticos: temperaturas extremas que se intensificarán este fin de semana, una alta carga de vegetación seca que actúa como combustible y un aumento de la velocidad del viento, fenómeno también asociado al cambio climático.
Agricultura bajo presión: impactos y medidas preventivas
Las proyecciones indican que estas condiciones podrían extenderse hasta bien entrado marzo. “Todo apunta a un primer trimestre más cálido de lo habitual. De hecho, el último protocolo de la Dirección Meteorológica de Chile anticipa temperaturas por sobre el promedio histórico”, señaló Orrego.
En el ámbito productivo, el calor extremo plantea múltiples desafíos para la agricultura. Uno de los puntos más sensibles es el bienestar animal, por lo que resulta indispensable asegurar permanentemente el acceso al agua y a la sombra para el ganado.

En paralelo, la investigadora de INIA Quilamapu y especialista en sistemas ganaderos, Soledad Espinoza, alertó sobre los riesgos asociados al manejo de forrajes. “Los fardos deben mantenerse a la sombra y con bajo contenido de humedad. Si se almacenan húmedos y luego se exponen al sol en condiciones de altas temperaturas, puede producirse una descomposición aeróbica que derive en combustión espontánea”, explicó.
En la misma línea, Orrego subrayó la necesidad de eliminar cualquier fuente de ignición. “Es fundamental mantener el pasto corto y respetar la indicación de ‘cero faena agrícola’. El uso de maquinaria sobre pasto seco puede generar una chispa que se propague rápidamente y termine en una catástrofe”, enfatizó.
Golpes de calor y efectos en los cultivos
Desde el punto de vista agronómico, los golpes de calor afectan a todos los cultivos. “Las frutas que aún no han sido cosechadas quedan expuestas al daño del sol, por lo que se recomienda el uso de bloqueadores solares y mallas sombreadoras”, indicó el experto.
Un caso particular es el del avellano europeo. La investigadora en frutales de INIA Quilamapu, Yessica Salvadores, explicó que el daño principal se concentra en las hojas. “El golpe de sol en el follaje interfiere con la fotosíntesis, lo que termina afectando las reservas del árbol y su desempeño en la temporada siguiente”, señaló.
Por ello, los investigadores recalcaron la importancia de mantener una adecuada humedad del suelo durante los períodos de mayor temperatura, ya que contribuye a reducir la temperatura del sistema radicular y a disminuir el estrés térmico de las plantas.
Llamado a la prevención desde Agricultura
Frente a este escenario, el seremi de Agricultura de Ñuble, Antonio Arriagada, hizo un llamado a la anticipación y al autocuidado en el sector silvoagropecuario. “Es fundamental que agricultores y agricultoras ajusten los horarios de trabajo, aseguren la disponibilidad de agua para riego y consumo animal, protejan los cultivos más sensibles y sigan las recomendaciones técnicas de INIA. Anticiparse a estas condiciones permite reducir pérdidas productivas y resguardar la seguridad en el campo”, concluyó.