Números azules

Los sistemas que combinan la producción agrícola y la energética, conocidos como agrovoltaicos, pueden jugar un rol clave en la resiliencia de ambos. Se analizó su impacto en huertos de arándanos.
Febrero 26, 2024

Fraunhofer Chile realizó el primer estudio teorético sobre el posible impacto de los sistemas agrovoltaicos (Agro PV) en el cultivo de arándanos en Chile, confirmando los enormes beneficios que puede tener esta tecnología en la generación de energía limpia y para mejorar la resiliencia de la agricultura frente al cambio climático. Según la investigación, se vislumbra un potencial teórico de más de13.44 GWp en cerca de 19.000 hectáreas de huertos de arándanos, desde Coquimbo hasta Los Lagos, lo que podría constituir un impresionante 22% de la generación eléctrica nacional actual.

“Es un resultado muy valioso pues no solo demuestra que el Agro PV es un contribuyente significativo en la generación de energía limpia, sino que tiene la capacidad de transformar nuestro paisaje energético, abriendo nuevas posibilidades para descentralizar la red eléctrica nacional y facilitar la transición hacia la energía renovable en la zona centro sur del país”, señala Frederik Schönberger, ingeniero investigador de Fraunhofer Chile.

Los beneficios de esta tecnología no se limitan solo al ámbito energético. La investigación, además, muestra que la reducción de las tasas de evapotranspiración generada por la sombra de los paneles fotovoltaicos podría disminuir la demanda de riego en casi 18 millones de metros cúbicos al año; una cifra significativa en un país donde el 88% del consumo de agua dulce se destina a la agricultura.

“El Agro PV puede ofrecer soluciones para muchos de los desafíos que estamos enfrentando en la agricultura con el cambio climático. Desde mitigar el conflicto por el uso de suelo al permitir que dos actividades, como la agricultura y la energética, convivan y hagan sinergia, y optimizar el uso del recurso hídrico reemplazando mallas y plásticos como alternativa sustentable para proteger cultivos, fortaleciendo la posición económica de comunidades que dependen de la agricultura”, agrega Schönberger.

Los investigadores explican, sin embargo, que estos estudios deben ampliarse pues hasta ahora no se consideraron aspectos agronómicos, como el posible impacto sobre el crecimiento y la fisiología de las plantas. Se deben considerar también elementos técnicos de la implementación del Agro PV, incluida la pendiente del terreno, la distancia a la red eléctrica ,así como aspectos económicos como el Costo Nivelado de Energía (LCOE) y el tipo de operación (consumo propio versus inyección a la red).

Además, para aprovechar al máximo este potencial se requiere ajustar la legislación chilena sobre el uso de la tierra. En la actualidad, los sistemas de PV y Agro PV no están diferenciados legalmente, lo que impide la implementación de proyectos de Agro PV en suelos agrícolas.

“Hay experiencias como en Alemania, que entregan soluciones prácticas mediante normativas técnicas que definen requisitos mínimos para el diseño de sistemas Agro PV. Para ello se requiere contar con una plataforma de colaboración entre la industria, la investigación y las instituciones públicas para desarrollar normativas específicas que aseguren la continuidad de las actividades agrícolas en tierras destinadas al Agro PV, destaca el investigador.

Frederik Schönberger, ingeniero investigador de Fraunhofer Chile.

Otros estudios

Fraunhofer Chile viene investigando la tecnología Agro PV desde hace varios años y a la fecha ha desarrollado tres proyectos piloto de Agro PV, financiados por el Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC-R) del Gobierno Regional Metropolitano, en las comunas de El Monte, Curacaví y Lampa.

Los primeros resultados obtenidos en 2023 de la planta piloto en Lampa revelaron que la sombra generada sobre los cultivos redujo la irradiación solar en un 42% (este porcentaje puede variar y ajustarse mediante el diseño del sistema, según se necesite). Junto con ello, la demanda de riego disminuyó en un 31% durante los meses de verano, en combinación con un sistema de riego de goteo en la horticultura.

Tiene también la ventaja de generar ahorros para los agricultores beneficiarios del proyecto, a través del autoconsumo de la energía bajo la Ley Net Billing, que balancea su valor en función de los excedentes que se inyecten devuelta a la red de distribución, obteniendo una cuenta de luz menor a fin de mes.