Oportunidad para la fruta y el vino: El nuevo mecanismo comercial entre Chile y Nueva Zelandia
Chile y Nueva Zelandia han dado un paso estratégico para profundizar sus lazos económicos tras la firma de una Declaración Conjunta que establece formalmente las Consultas Conjuntas de Comercio y Economía. Este nuevo mecanismo bilateral permanente tiene como objetivo institucionalizar el diálogo en materias de comercio, inversión y cooperación económica, según informó la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei).
El histórico acuerdo fue suscrito en Suzhou, China, en el marco de la Reunión de Ministros Responsables de Comercio de APEC, por la subsecretaria de la Subrei, Paula Estévez, y el ministro de Comercio de Nueva Zelandia, Todd McClay. La instancia estipula la realización de reuniones presenciales aproximadamente cada dos años con el fin de generar cooperación orientada al crecimiento y con resultados concretos para ambas economías.
Impacto y oportunidades para el agro nacional
Para el sector agroalimentario chileno, este espacio representa una ventana clave para potenciar el trabajo bilateral en innovación, sostenibilidad, acceso a mercados y cadenas de suministro resilientes. Estas áreas resultan de alta relevancia para rubros exportadores consolidados en el cono sur, tales como la fruta fresca, los berries congelados, los vinos, los productos forestales y los del mar.
Desde una mirada técnico-frutícola, el dinamismo entre ambos países cobra valor debido a su perfil exportador compartido y su interés común por mantenerse conectados con los mercados de la región de Asia-Pacífico. Al respecto, la subsecretaria Paula Estévez destacó que, a pesar de compartir espacios multilaterales clave como APEC, DEPA y el CPTPP, “nos faltaba un espacio enfocado específicamente en nuestra relación bilateral, donde pudiéramos avanzar en una agenda más profunda”.
Expansión sostenida del intercambio
El intercambio comercial entre Chile y Nueva Zelandia ha mostrado una expansión constante desde la entrada en vigor del acuerdo P4 en el año 2006. En términos cuantitativos, el comercio bilateral pasó de US$ 67,4 millones en 2005 a un sólido cierre de US$ 147,4 millones en 2025, anotando una tasa de crecimiento promedio anual del 4%.
En este mismo lapso, los envíos nacionales hacia el mercado neozelandés casi triplicaron su valor, alcanzando los US$ 69,2 millones. Actualmente, la canasta exportadora chilena destaca por envíos de madera, celulosa, yodo y productos del mar, junto con una fuerte presencia alimentaria de berries congelados y vinos envasados.
Con esta firma, ambas potencias frutícolas del hemisferio sur buscan dar un salto cualitativo, transitando desde la colaboración en foros globales hacia un diálogo bilateral permanente que impulse el desarrollo de servicios asociados a la exportación, la resiliencia en la logística y el fortalecimiento de la oferta agroalimentaria chilena frente a los exigentes consumidores internacionales.
Fuente: Frutas de Chile