Patricio Morales: “No podemos producir cerezas de exportación en huertos descuidados”

El asesor experto en cerezos llamó a la disciplina y al cumplimiento de labores durante todo el año, advirtiendo sobre los riesgos de repetir errores que afectan la calidad y el calibre.
Noviembre 6, 2025

Las estrategias y manejos en los huertos son puntos clave para obtener cerezas de calidad, un factor cada vez más relevante para los mercados de exportación de la fruta chilena. La preocupación se ha intensificado luego de que la temporada 2024/25 registró un alto número de rechazos en China, principalmente por pudriciones.

Así lo advirtió Patricio Morales, asesor especializado en cerezas, durante su presentación en la Fruit Trade 2025, donde señaló que, de los 125 millones de cajas exportadas, cerca de 33 millones correspondieron a calibres pequeños, lo que afectó la venta de fruta de mayor tamaño y mejor calidad.

“Hoy día tenemos una exigencia del mercado chino y seguiremos dependiendo de ese país porque es el único capaz de absorber la producción proveniente de nuestras 70 mil hectáreas en cultivo”, sostuvo Morales.

Temporada actual y horas de frío

Según el experto, las heladas de agosto y septiembre podrían reducir el volumen proyectado de 131 millones de cajas, aunque este se mantendría sobre los 100 millones.

En cuanto a los aspectos técnicos, Morales indicó que algunos huertos presentaron un déficit de horas de frío, lo que provocó una brotación desuniforme y afectó los porcentajes de cuajado.

“Vimos huertos donde el desarrollo vegetativo en la parte baja estaba muy avanzado, mientras que en la parte aérea recién comenzaba la floración. Eso afecta directamente la productividad”, explicó

En contraste, destacó el uso de cubiertas plásticas, las que ayudan a mejorar la acumulación térmica y de frío, logrando una floración más uniforme y consistente.

Pese a los acuerdos del sector para reducir los embalajes de calibres pequeños, Morales expresó preocupación al ver que algunos productores evalúan retomarlos.

“Si tomamos un acuerdo de producir sobre 28 milímetros —es decir, 2J hacia arriba—, debemos mantenerlo”, insistió.

Condiciones en los huertos

Durante su presentación, Morales mostró imágenes de huertos en estado de abandono, los que, según dijo, “no pueden producir fruta de exportación en buenas condiciones”.

“Hay productores que no hacen nada durante el año y creen que todo se solucionará con un papel reflectante. Eso no funciona. La disciplina y la constancia son claves”, enfatizó.

Planificación y costos

Morales también abordó la preocupación del sector por reducir costos, señalando que el foco debe estar en realizar las labores a tiempo, no en postergarlas.

“Entre hacer las cosas bien o mal en un huerto, la diferencia puede ser de entre 1.000 y 2.000 dólares, pero el resultado es totalmente distinto”, precisó.

El asesor subrayó que la eficiencia comienza desde el establecimiento del huerto, con una adecuada preparación de suelos y la selección de plantas de calidad.

“Soy un convencido de que una buena planta no tiene precio”, recalcó.

Además, destacó la importancia de mantener huertos uniformes, lo que facilita las labores y reduce los costos de mano de obra, el principal gasto en la producción de cerezas.

Disciplina y enfoque productivo

Ante la incertidumbre de la temporada actual —con una baja estimada entre 12% y 15% en los programas de exportación que asesora—, Morales advirtió sobre el riesgo de que los productores empiecen a ahorrar en aspectos clave.

“Somos los únicos productores del mundo preocupados por los costos y no por mejorar el rendimiento. Necesitamos más disciplina”, señaló.

El experto insistió en la necesidad de realizar labores que agreguen valor, evitando gastos en prácticas ineficientes. A su juicio, el objetivo debe ser aumentar el retorno y evitar calibres pequeños, por los cuales “no se paga nada”.

Estrés, poda y manejo de la fruta

Morales recordó que la búsqueda de fruta de mayor calibre debe ir acompañada de manejos adecuados, ya que los tamaños grandes presentan una mayor dilución de calcio, lo que afecta la firmeza y puede generar problemas de piel.

Asimismo, destacó la importancia de controlar los mecanismos de estrés, tanto por factores abióticos (temperatura, riego, salinidad, compactación) como por luminosidad y poda.

“Las podas deben ser ajustadas, no largas ni sucias. La poda de invierno sigue siendo trascendental: es obligatoria si queremos fruta de calidad”, afirmó.

El correcto manejo del riego y la nutrición también resulta fundamental, ya que “ninguna aplicación funciona con un riego mal diseñado”.

Para cerrar, Morales recordó que el cerezo, a diferencia de otros carozos como nectarines o ciruelas, tiene un ciclo muy corto —alrededor de 85 días entre floración y cosecha—, por lo que “no hay margen de error”.

“Tenemos que ser disciplinados y hacer todo en el momento oportuno. Solo así lograremos producir cerezas de altísima calidad”, concluyó.