Planes flexibles
Hace unos días en el sur de Chile venimos enfrentando a temperaturas realmente altas, donde la pulpa alcanza hasta los 42°C. En esta oportunidad quería entregar algo de experiencia en relación a esta realidad que, por sobre todas las cosas, más allá de las oportunidades, se ha convertido en un desafío.
Una persona de una exportadora esta semana me decía que la fruta venía errática, muy heterogénea, con huertos que literalmente habían sido dejados pero que, al ver que el año venía mejor en precios, decidieron cosecharlos. No ha habido malos arribos, no ha estado crítico, hasta esta semana donde las temperaturas nos han jugado una mala pasada, y seguirá igual.
Visitamos algunas operaciones, dando opciones de cómo cosechar por variedad, revisando fruta y visibilizando la importancia de considerar que hay momentos donde la fruta está mejor en la planta que ya cosechada. Eso es lo que he querido traspasar acá: cómo perjudicarla lo menos posible cuando entramos en la última fase de la cosecha y debemos considerar que pasamos a la etapa más compleja.
Quería comenzar estableciendo parámetros para desarrollar una planificación de cosecha, pero una programación pasa a segundo plano cuando nos enfrentamos a condiciones climáticas adversas. En este punto, preservar la calidad y condición de la fruta debe primar por sobre todas las cosas. Lo más importante es tomar decisiones que privilegien a la fruta. Siempre hemos hablado de la importancia del equilibrio de factores en una operación productiva, pero acá debemos listar una serie de factores:
1 Establecer un índice de cosecha en base a la planificación que debemos ir evaluando cada dos días según condición climática, y durante el proceso de cosecha, para determinar el estado de avance de madurez. No solo por calibre, color, firmeza, sino que debemos parametrizar también en torno a cortes de pulpa, por variedad y por zona.

2 Trabajar una planificación de cosecha por variedad: todos lo sabemos y ya tenemos mapeados los comportamientos de las variedades que hoy producimos masivamente en el sur de Chile. Sabemos cuáles se comportan mejor frente a un evento de altas temperaturas y cuáles se ablandan. Con esa información establezco un plan de trabajo correlacionado con las temperaturas y otras condiciones ambientales; las más complejas las inicio cosechando más temprano en la mañana y las que resisten un poco más pueden seguir más tarde.
3 Monitoreos constantes de las condiciones ambientales, donde se evalúa temperatura de pulpa en cosecha. En estas condiciones no podemos pensar que solo se necesitan kilos, sino que además queremos buena calidad y condición. Si no, no llegaremos y será un trabajo perdido. Recordemos que la temperatura sobre 30°C perjudica mucho la calidad y condición.
4 Darle condiciones de huerto óptimas a la fruta para que espere mientras es llevada al acopio. Debemos contar con zonas sombreadas, porta bandejas o atriles enmallados y ciclos de retiros que consideren las temperaturas y condiciones ambientales. Podemos tener una planificación pero ello debe responder a lo que ocurre a mi alrededor. Para determinarlo, no es necesario tener una estación meteorológica, con un termómetro de pulpa el mismo teléfono nos va diciendo cómo va el día.
5 La forma de acopio de materiales en huerto es clave. Muchas veces dejan al sol bandejas de cosecha, que debieran estar en resguardo, no solo por inocuidad sino por temperatura y condiciones ambientales. Al sol el plástico puede llegar hasta 90°C, dependiendo de la temperatura y exposición.
Por lo que fueron las condiciones de mercado, este año era la oportunidad de demostrar que podíamos, y eso debe ser hasta el final. El Comité de Arándanos de Chile y la industria en general, año a añohacen énfasis en medidas para lograr una calidad y condición óptima, y volvemos sobre ello cada vez. Pero el real compromiso con eso se da en el huerto, en el trabajo del día a día, donde la cadena completa debe estar alineada para lograr un producto final en óptimas condiciones, que pueda viajar y llegar a destino final como un producto que un consumidor compraría y volvería a buscar.