Producción de cítricos del hemisferio sur caería en 2026, aunque exportaciones mantendrían crecimiento

Un nuevo informe de la WCO proyecta una baja de 5,86% en la producción, mientras que los envíos al exterior aumentarían cerca de 4%, en un contexto marcado por incertidumbre geopolítica y ajustes en la demanda.
Mayo 4, 2026

La industria citrícola global se encamina hacia una temporada 2026 caracterizada por un menor volumen de producción, pero con un comercio internacional aún dinámico. Así lo reveló la World Citrus Organisation (WCO) durante su séptima Asamblea General Anual, instancia en la que presentó sus primeras estimaciones consolidadas para el hemisferio sur.

El encuentro reunió a representantes de países clave del sector, entre ellos Argentina, Australia, Bolivia, Brasil, Chile, Perú, Sudáfrica y Uruguay, lo que permitió construir una mirada amplia sobre la evolución de la industria.

Caída en la producción, con diferencias entre especies

De acuerdo con los datos preliminares, la producción total de cítricos del hemisferio sur alcanzaría las 26.409.093 toneladas en 2026, lo que representa una disminución del 5,86% respecto a la temporada anterior. Esta contracción estaría impulsada principalmente por la menor producción de naranjas.

El desglose por especie muestra un comportamiento heterogéneo:

  • Naranjas: 17.517.898 toneladas (-8,37%)
  • Mandarinas y soft citrus: 3.416.432 toneladas (-0,84%)
  • Limones: 3.168.541 toneladas (+2,36%)
  • Limas: 1.738.745 toneladas (-9,64%)
  • Pomelos: 567.477 toneladas (+21,21%)

Mientras limones y pomelos registran incrementos, las caídas de naranjas y limas reflejan una reconfiguración de la matriz productiva del sector.

Exportaciones seguirían en expansión

Pese a este ajuste en la oferta, el comercio internacional mantendría una trayectoria positiva. Las exportaciones del hemisferio sur se proyectan en 4.742.014 toneladas, lo que implica un crecimiento de 3,96% respecto a 2025.

Este desempeño confirma la fuerte orientación exportadora de la industria, que continúa operando con dinamismo a pesar de las dificultades logísticas.

Crecimientos destacados y el peso de Brasil

A nivel de países, se anticipan aumentos relevantes en:

  • Chile: 758.136 toneladas (+15,63%)
  • Sudáfrica: 4.170.088 toneladas (+5,19%)
  • Uruguay: +17,70%
  • Bolivia: +22,86%

En contraposición, Brasil —principal productor del hemisferio sur— registraría una caída de 12,5%, lo que incide de manera significativa en el volumen total regional.

Preocupación por el escenario geopolítico

Uno de los principales focos de atención del sector es el impacto de factores externos, en particular, la crisis en Medio Oriente. Desde la industria advierten que este escenario podría afectar los costos logísticos, la disponibilidad de insumos y el acceso a fertilizantes, con consecuencias directas en la rentabilidad y el comercio.

Demanda: cautela tras el “rebote” de 2025

El informe también presenta una lectura más prudente del crecimiento comercial de la última temporada. Según la WCO, el aumento de los envíos en 2025 no respondió a una expansión real de la demanda, sino a un déficit de oferta en la cuenca mediterránea, cubierto por el hemisferio sur.

Por ello, de cara a 2026, se recomienda actuar con mayor cautela, especialmente en mercados como Europa y Medio Oriente, donde el comportamiento del consumo será un factor clave a monitorear.

Fortalecimiento institucional del sector

Durante la asamblea, la WCO confirmó la continuidad de sus co-presidentes Sergio del Castillo (hemisferio sur) y Badr Bennis (hemisferio norte) por un nuevo período de dos años.

La organización destacó, además, los avances alcanzados desde su creación, que incluyen un número récord de miembros y el desarrollo de herramientas estratégicas, como bases de datos interactivas, sistemas estandarizados de reporte, grupos de trabajo en marketing y eventos internacionales del sector.

Un escenario desafiante, pero con oportunidades

El panorama para 2026 combina una menor disponibilidad de fruta con un entorno global complejo, marcado por tensiones geopolíticas, costos logísticos y una demanda que exige mayor precisión en la planificación.

Aun así, el crecimiento proyectado de las exportaciones y el fortalecimiento de la articulación sectorial confirman que la citricultura continúa siendo un actor relevante dentro del comercio agroalimentario internacional.