Proyecto chileno explora cómo producir uva de mesa con 50% menos agua

La investigación apunta a mejorar la eficiencia hídrica en uno de los principales cultivos de exportación del país, utilizando tecnologías de monitoreo y manejo agronómico más preciso.
Marzo 10, 2026

Un proyecto de investigación desarrollado en la zona central de Chile está explorando nuevas estrategias para producir uva de mesa con hasta un 50 % menos de agua, un avance que podría contribuir a mejorar la eficiencia hídrica en uno de los principales sectores frutícolas del país.

La iniciativa es liderada por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias, a través de INIA La Cruz, con el apoyo de Corfo Valparaíso. El objetivo es demostrar que es posible reducir significativamente el riego sin comprometer la calidad de la fruta, mediante el uso de herramientas tecnológicas y un manejo agronómico más preciso.

Tecnología para optimizar el riego

El ensayo se basa en la instalación de unidades demostrativas en predios agrícolas, donde los investigadores implementaron un sistema de riego ajustado mediante sensores de humedad del suelo y datos climáticos de estaciones meteorológicas.

A diferencia de otros estudios, el equipo decidió mantener sin cambios variables como la fertilización, el control de plagas y el manejo del follaje, con el fin de evaluar exclusivamente el impacto de la reducción del riego en el cultivo.

Los resultados preliminares del primer ciclo productivo han sido alentadores. En uno de los campos donde se realizó el ensayo, el sistema desarrollado por el INIA utilizó cerca de 2.943 metros cúbicos de agua por hectárea hasta la cosecha, mientras que el manejo tradicional aplicado por el productor alcanzó aproximadamente 5.700 metros cúbicos por hectárea.

Según los investigadores, esta diferencia representa prácticamente la mitad del consumo hídrico, lo que abre nuevas posibilidades para enfrentar los desafíos asociados a la escasez de agua que afecta a la agricultura en diversas zonas del país.

Impacto potencial para el sector

Chile cuenta con alrededor de 24.000 hectáreas plantadas con uva de mesa, de las cuales cerca del 90% se destina a exportación, por lo que cualquier mejora en eficiencia productiva puede tener efectos directos en la competitividad del sector.

Los especialistas destacan que el proyecto no busca reinventar los sistemas de riego, sino demostrar que, mediante un manejo más preciso y basado en datos, es posible mantener la producción utilizando menos recursos hídricos.

Evaluación de la calidad de la fruta

Para determinar si la reducción del riego afecta el desempeño comercial de la fruta, muestras de uvas obtenidas tanto con el nuevo sistema como con el manejo convencional fueron enviadas a un laboratorio de postcosecha de la Universidad de Chile.

En ese centro se analizarán parámetros clave para la exportación, como el tamaño de las bayas, la firmeza, el contenido de azúcar (°Brix) y el color, además de evaluar el comportamiento de la fruta durante un período de almacenamiento simulado.

Los resultados finales del estudio se darán a conocer en las próximas semanas y permitirán determinar si esta estrategia puede convertirse en una alternativa viable para mejorar la sostenibilidad hídrica en la producción de uva de mesa en Chile.