Pyraziflumid llega a Chile: innovación japonesa para la protección de cultivos

Desarrollado por Nihon Nohyaku, este fungicida de última generación combina amplio espectro, resistencia al lavado por lluvia y compatibilidad con el manejo integrado de frutales, vides y otros cultivos.
Agosto 24, 2026

La agricultura chilena, fuertemente orientada a la exportación, enfrenta un desafío constante y de alto impacto económico: controlar las enfermedades fúngicas que amenazan la calidad, la condición de poscosecha y el rendimiento de los cultivos, sin comprometer la sostenibilidad ambiental ni el cumplimiento de las exigencias de los mercados de destino.

En este contexto, Nihon Nohyaku Co., Ltd. desarrolló Pyraziflumid, un fungicida de última generación creado íntegramente en Japón. La nueva molécula busca fortalecer los programas fitosanitarios en frutales y vides de alto valor, así como en otros cultivos de importancia comercial para Chile.

Innovación japonesa en el plano molecular

Pyraziflumid es el resultado de más de una década de investigación y desarrollo por parte de Nihon Nohyaku Co., Ltd. El objetivo fue diseñar una molécula capaz de ofrecer una elevada eficacia, con un perfil toxicológico favorable y una alta compatibilidad con los programas de Manejo Integrado de Plagas (MIP).

Clasificado dentro del grupo de los inhibidores de la succinato deshidrogenasa (SDHI), Pyraziflumid se distingue químicamente de sus predecesores. Pertenece a una clase química particular: las 3-(trifluorometil) pirazina-2-carboxamidas.

A diferencia de otros SDHI basados en anillos de pirazol o piridina, Pyraziflumid incorpora un anillo de pirazina en su estructura. La presencia de un grupo trifluorometil en una posición específica potencia significativamente su actividad antifúngica.

Esta arquitectura molecular le permite unirse con elevada afinidad a la enzima succinato deshidrogenasa del complejo II de la cadena respiratoria mitocondrial de los hongos. Al bloquear este complejo enzimático, interrumpe la respiración celular y la producción de ATP, afectando el desarrollo del patógeno. De esta manera, demuestra una alta eficacia sobre hongos ascomicetos y basidiomicetos.

¿Por qué es estructural y agronómicamente diferente?

Selectividad enzimática superior. Actúa de manera específica sobre la enzima succinato deshidrogenasa de los hongos patógenos. Esta selectividad contribuye a minimizar el impacto sobre los cultivos y favorece la protección de los organismos benéficos.

Acción preventiva, residual y curativa. Su dinámica le confiere un amplio espectro de acción y le permite intervenir en distintas fases del ciclo biológico del patógeno, desde la germinación de las esporas sobre la superficie del tejido vegetal hasta el desarrollo de estructuras reproductivas.

Lipofilicidad y resistencia al lavado por lluvia. Gracias a sus características fisicoquímicas, la molécula se adhiere firmemente a las cutículas vegetales y presenta una elevada resistencia al lavado. De esta manera, mantiene su efecto protector incluso frente a precipitaciones intensas de primavera o episodios de lluvia cercanos a la cosecha.

Compatibilidad con el MIP y manejo estratégico de resistencias. Pyraziflumid constituye una alternativa para la rotación de grupos químicos dentro de los programas de manejo. Frente a la aparición de mutaciones en poblaciones de patógenos que han reducido la eficacia de algunos SDHI más antiguos, su incorporación permite diversificar las herramientas disponibles para gestionar el riesgo de resistencia.

Resultados en campo: amplio espectro en uva y cerezo

Para la fruticultura chilena, el control de los complejos de hongos durante la precosecha resulta determinante para conservar la condición de la fruta en los prolongados tránsitos marítimos. Los ensayos agronómicos y la literatura técnica muestran que el espectro de Pyraziflumid se extiende más allá de las enfermedades tradicionales y responde a diferentes exigencias productivas.

Uva de mesa y vinífera

El impacto de Botrytis cinerea sobre la producción de uva constituye uno de los principales desafíos fitosanitarios del sector. Pyraziflumid ha demostrado un elevado nivel de control del tizón de la flor causado por Botrytis cuando se aplica estratégicamente desde la etapa de punta verde hasta la caída de los pétalos.

En viñedos, su alta adherencia permite mantener la protección de las bayas hasta 14 días después de la aplicación. Sin embargo, su valor agregado reside en su amplio espectro: junto con Botrytis, el fungicida presenta eficacia en el control simultáneo del oídio de la vid, causado por Erysiphe necator, tanto en hojas como en racimos.

La literatura técnica también destaca su actividad inhibitoria sobre Alternaria spp. y otros patógenos oportunistas que integran los complejos de pudriciones, contribuyendo a preservar la calidad y la integridad comercial de los racimos.

Cerezos y otros carozos

Las enfermedades causadas por Monilinia spp., particularmente M. fructicola y M. laxa, imponen importantes restricciones a la producción de fruta de exportación. Frente a estos patógenos, Pyraziflumid ha mostrado un elevado control del tizón de la flor y de la pudrición parda de los frutos.

Otro atributo relevante para la industria chilena del cerezo es su efecto sobre Alternaria spp., un patógeno que ha adquirido mayor importancia durante las últimas temporadas debido a su asociación con pudriciones de poscosecha y alteraciones en la epidermis de la fruta.

A ello se suma su acción preventiva sobre el oídio del cerezo, causado por Podosphaera clandestina. De esta manera, Pyraziflumid ofrece a los productores una herramienta de amplio espectro para integrar en los programas de protección del huerto.

Ensayos complementarios con simulaciones de lluvia artificial corroboraron la resistencia del ingrediente activo al lavado y su capacidad para mantener la cobertura bajo condiciones climáticas adversas, con un desempeño competitivo frente a diferentes estándares comerciales.

Seguridad, trazabilidad y sostenibilidad

Pyraziflumid presenta baja toxicidad en mamíferos y un impacto reducido sobre insectos polinizadores y enemigos naturales. Estas características favorecen su incorporación en programas de buenas prácticas agrícolas y permiten reducir riesgos ambientales sin resignar productividad ni condición de la fruta.

Su compatibilidad con los programas de Manejo Integrado de Plagas también contribuye a una utilización más estratégica de los fungicidas, basada en la alternancia de modos de acción, el monitoreo de las enfermedades y la prevención del desarrollo de resistencias.

Proyección internacional y respaldo de Nichino Chile

Pyraziflumid fue registrado y lanzado comercialmente con gran éxito en Japón en el año 2018. En la actualidad, su desarrollo continúa avanzando en países de Asia, América y Europa.

Su llegada al mercado chileno, a través de Nichino Chile, representa un nuevo paso en la transferencia de innovación agrícola japonesa. De esta manera, los productores y exportadores nacionales incorporan una solución de amplio espectro para enfrentar los complejos de enfermedades que afectan la productividad, la calidad y la condición de la fruta.

Una nueva herramienta para la protección fitosanitaria

Pyraziflumid representa una nueva generación de fungicidas desarrollados mediante ingeniería molecular de precisión. Su diseño estructural, su resistencia al lavado por lluvia y su amplio espectro de acción frente a patógenos como Botrytis, Monilinia, Alternaria y los agentes causales del oídio lo posicionan como una herramienta estratégica para los programas fitosanitarios.

Con tecnología desarrollada en Japón y el respaldo local de Nichino Chile, la molécula llega al país para contribuir a una agricultura orientada a producir fruta de calidad, mantener su condición durante la poscosecha y responder a las crecientes exigencias sanitarias y ambientales de los mercados internacionales.