Revolución circular en el agro: Tecnología chilena reduce de meses a semanas la transformación de residuos en compost Clase A
La gestión de los residuos agroindustriales en Chile cuenta con una nueva alternativa orientada a la economía circular y la competitividad productiva. Tradicionalmente, la acumulación de restos de poda, guano y otros desechos orgánicos en los campos requería de meses de descomposición a la intemperie o de costosos traslados hacia plantas externas, lo que a menudo generaba fricciones con las comunidades locales debido a olores, vectores y congestión vehicular.
Para dar frente a esta problemática, el Centro de Biotecnología de Sistemas de la Universidad Andrés Bello (CSB-UNAB), en alianza con el centro tecnológico catalán Eurecat y Univiveros, y con el respaldo financiero de Corfo a través del programa Agrosimbiosis, ideó AbonoFast, una solución biotecnológica probada con éxito a escala real.
Funcionamiento y ventajas del compostaje in situ
La tecnología se fundamenta en el uso de microorganismos benéficos especializados que aceleran drásticamente la degradación de la materia orgánica. Durante su presentación oficial en las dependencias de Univiveros en Paine —ante representantes del Ministerio de Economía, Corfo y el sector privado—, se exhibió una pila prototipo de tres toneladas elaborada a partir de restos de poda, melaza de cervecería y guano de haras vecinos.
Entre sus principales atributos operativos destacan:
- Tiempos récord: El ciclo completo de transformación se acorta de varios meses a solo cuatro semanas.
- Proceso local (in situ): Al tratarse los residuos en el mismo predio donde se originan, se evita el transporte en camiones pesados y se mitigan riesgos sanitarios —como la proliferación de patógenos o semillas de maleza— y molestias vecinales registradas en la zona metropolitana.
- Calidad certificada: El resultado es un compost Clase A, que cumple estrictamente con la norma chilena NCh2880, haciéndolo completamente apto para su utilización en cultivos destinados al consumo humano.
Impacto económico ante el encarecimiento global de insumos
Más allá de los beneficios ambientales, la iniciativa presenta un fuerte argumento económico para los productores agrícolas. El análisis técnico-económico de AbonoFast proyecta que el abono obtenido podría ser hasta un tercio más económico que los fertilizantes importados, alcanzando un ahorro potencial de hasta dos tercios en caso de sustituir por completo los fertilizantes sintéticos.
Al respecto, Pilar Parada, directora del CSB-UNAB, enfatizó la urgencia de estas medidas:
“En un contexto en que el Banco Mundial proyecta alzas de fertilizantes superiores al 30% para 2026, la sustitución de insumos importados por valorización local deja de ser solo un argumento ambiental y pasa a ser un argumento de costos y de seguridad de abastecimiento”.
Hacia las metas de valorización orgánica en Chile
Actualmente, el país genera cerca de cuatro millones de toneladas de residuos orgánicos municipales e industriales al año, pero valoriza menos del 1% de ese volumen. Este escenario contrasta fuertemente con la meta establecida en la Estrategia Nacional de Residuos Orgánicos, que fija alcanzar un 66% de valorización hacia 2040.
Desde el Ministerio de Economía, Ignacia Barros, asesora de la División de Desarrollo Productivo y Sostenible, destacó que este tipo de proyectos busca otorgarle un desarrollo más limpio y sustentable al país. Asimismo, Miquel Rovira, director de Sostenibilidad de Eurecat, valoró la transferencia tecnológica desde el laboratorio hacia el mercado, subrayando que la innovación demuestra cómo la sostenibilidad y la productividad pueden marchar de la mano frente al cambio climático y la escasez hídrica.
Fuente: Frutas de Chile