Revolución en la cadena de frío: Maersk activa solución integral para optimizar el ingreso de uva chilena a EE.UU

Mediante una solución integral de extremo a extremo que traslada el proceso de fumigación al Puerto de Wilmington, la naviera busca reducir cuellos de botella, disminuir costos y asegurar una mayor frescura para la fruta fresca.
Julio 27, 2026

La compañía global de transporte marítimo y logística integrada A.P. Moller–Maersk puso en marcha una innovadora solución logística de cadena de frío diseñada específicamente para optimizar y agilizar el ingreso de frutas reguladas desde Chile hacia el mercado de Estados Unidos.

La iniciativa, estructurada tras un trabajo conjunto con el proveedor de productos frescos Oppy y el Puerto de Wilmington, busca dar respuesta a uno de los mayores desafíos históricos de la logística de productos perecederos: la limitada capacidad de fumigación y los altos niveles de congestión en los puertos de entrada tradicionales norteamericanos.

Un modelo logístico integral de extremo a extremo

El núcleo de esta nueva solución radica en un modelo coordinado que conecta de manera directa las operaciones en origen en Chile con el transporte marítimo, la gestión portuaria, el almacenamiento refrigerado y la distribución terrestre en Estados Unidos.

Tradicionalmente, las operaciones de exportación hacia el mercado norteamericano enfrentaban fricciones operativas debido a la fragmentación de los servicios logísticos. Con este nuevo esquema, Maersk asume la coordinación centralizada, ofreciendo mayor visibilidad, control y previsibilidad a los exportadores agrícolas.

“Esta solución fue diseñada de extremo a extremo, desde las operaciones de origen en Chile hasta la entrega en Estados Unidos”, señaló Le Harlin, Head of Growth Enablement – Cold Chain de Maersk Norteamérica, destacando que el enfoque busca dotar de mayor eficiencia y escala al movimiento de productos regulados.

La clave del proceso: Trasladar la fumigación al destino

En el caso específico de la uva de mesa chilena, la fumigación fitosanitaria es un requisito obligatorio e imperativo para poder ingresar al mercado estadounidense. Históricamente, este procedimiento se ha llevado a cabo en el país de origen o en puertos de la costa este con alta congestión operativa, lo que frecuentemente derivaba en retrasos, mayores tiempos de permanencia en puerto (dwell time) y un riesgo latente de pérdida de condición y calidad en la fruta.

Bajo este nuevo esquema operativo, el proceso de fumigación se traslada de manera estratégica al Puerto de Wilmington —ubicado en la región del Atlántico Medio—, integrándose de forma fluida con el resto de la cadena de frío. Esto permite descongestionar los centros logísticos tradicionales, reducir los tiempos muertos y garantizar que la fruta conserve sus atributos organolépticos óptimos al llegar a las manos del consumidor final.

Resultados del programa piloto y perspectivas de expansión

La eficacia de este nuevo modelo fue evaluada durante la más reciente temporada de exportación de uva chilena mediante la implementación de un programa piloto con salidas semanales.

Según los balances entregados por la compañía, los resultados superaron las expectativas iniciales de la industria:

  • Mayor disponibilidad de carga: Se logró un flujo más constante y ordenado hacia los centros de distribución.
  • Reducción de costos: El sistema demostró una disminución en los costos de transporte frente a rutas logísticas alternativas.
  • Modelo escalable: El éxito del piloto validó una estructura con potencial para ampliarse de manera sostenida en las próximas temporadas.

Asimismo, la infraestructura y capacidad de fumigación habilitadas bajo esta alianza no solo benefician a la uva de mesa, sino que abren una puerta estratégica para el transporte de otros productos agrícolas regulados de la canasta exportadora chilena, tales como arándanos, espárragos y cítricos, consolidando una alternativa logística más competitiva y resiliente en el comercio exterior de Chile.

Fuente: Maersk