SAG Tarapacá autoriza por primera vez tratamiento cuarentenario en frío para comercializar fruta en área regulada por mosca de la fruta
En un hito para la gestión sanitaria regional, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Tarapacá autorizó por primera vez la aplicación de un tratamiento cuarentenario en frío para fruta cultivada dentro de un área regulada por presencia de mosca de la fruta (Ceratitis capitata).
La medida benefició de manera directa a productores de Matilla, localidad que se encuentra en campaña de erradicación de la plaga desde marzo. Gracias al procedimiento supervisado por el organismo oficial, se trataron 2.827 kilos de cítricos —distribuidos entre naranjas, tángelos y pomelos—, evitando la pérdida total de la cosecha debido a las restricciones de movilización.
Protocolo técnico y exigencias fitosanitarias
El procedimiento cuarentenario se enfocó en la eliminación de eventuales estados inmaduros de la plaga mediante el control estricto de temperatura:
- Parámetros del tratamiento: La fruta fue sometida a temperaturas continuas de entre 1,1 °C y 2,2 °C durante un período de 15 días consecutivos.
- Supervisión oficial: El SAG resguardó el cumplimiento riguroso de las exigencias técnicas requeridas para autorizar la posterior movilización y venta del producto.
- Trabajo territorial: La implementación contó con la colaboración de la Municipalidad de Pica, alianza estratégica para extender paulatinamente esta solución a más agricultores de la zona.
Solución concreta para la economía del oasis de Pica
La aprobación de este protocolo responde a la necesidad de resguardar el sustento económico de los valles y oases del norte del país mientras se ejecutan las labores de control fitosanitario:
- Continuidad operativa: Permite a los agricultores comercializar sus cosechas bajo certificación oficial sin interrumpir las acciones de erradicación del brote.
- Coordinación público-privada: Autoridades regionales del Ministerio de Agricultura y del SAG destacaron la efectividad del método como una herramienta que combina la protección del patrimonio sanitario nacional con la sostenibilidad económica de los productores locales.
Esta primera experiencia en Tarapacá sienta un precedente técnico clave para el manejo de áreas reguladas en el país, demostrando que la aplicación de tratamientos cuarentenarios en frío es una alternativa viable para resguardar la producción frutícola sin comprometer los estándares sanitarios de Chile.