Sector frutícola retoma el crecimiento en junio impulsado por kiwis, manzanas y el ‘boom’ de las avellanas

Según el último Informe Mensual de Comercio Exterior de la SUBREI, la industria de los alimentos alcanzó un máximo histórico de US$ 7.121 millones durante el primer semestre de 2026, mientras que los envíos de fruta quebraron una racha de cinco meses a la baja impulsados por el dinamismo de los frescos, congelados y frutos secos.
Julio 9, 2026

Por Zaida Ibáñez

El comercio exterior de Chile ha cerrado una primera mitad de año histórica, superando por primera vez la barrera de los US$ 60.000 millones en exportaciones totales. Si bien la minería mantiene un rol protagónico, el sector no minero —del cual el agro y los alimentos son pilares fundamentales— registró un sólido avance al sumar US$ 23.466 millones, lo que representa un aumento del 5,6% en comparación con el mismo período de 2025.

Así lo reveló el más reciente Informe Mensual de Comercio Exterior de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI), elaborado con datos del Banco Central y el Servicio Nacional de Aduanas, el cual pone de manifiesto el excelente posicionamiento y la resiliencia de la oferta agroalimentaria chilena en las góndolas internacionales.

El despertar frutícola en junio y los protagonistas del huerto

Una de las noticias más esperadas para el agro nacional llegó de la mano del balance del mes de junio. Tras cinco meses consecutivos de contracciones, las exportaciones del sector frutícola anotaron un alza del 1,1%, totalizando US$ 408 millones solo en el sexto mes del año.

Esta recuperación estuvo fuertemente apuntalada por el incremento en los embarques de frutas frescas tradicionales y el inicio de la temporada de cítricos. Entre los productos más destacados del semestre se encuentran:

  • Manzanas frescas: Lideraron en volumen con retornos por US$ 354 millones, frente a los US$ 335 millones del año anterior.
  • Ciruelas frescas: Registraron envíos por US$ 309 millones (subiendo desde los US$ 283 millones de 2025).
  • Kiwis frescos: Mostraron un salto importante alcanzando los US$ 217 millones.
  • Paltas frescas: Se consolidaron con retornos por US$ 117 millones.
  • Cítricos en expansión: En el mes de junio, el inicio de los embarques de clementinas, naranjas y limas comenzó a tomar un protagonismo creciente en la canasta exportadora.

Mención especial merecen los frutos secos, donde las avellanas frescas o secas se posicionaron como una de las principales alzas de la canasta no minera, pasando de US$ 145 millones en el primer semestre de 2025 a US$ 197 millones en igual período de 2026.

Alimentos y congelados conquistan un nuevo máximo histórico

El informe de la SUBREI destaca que la industria de los alimentos en su conjunto alcanzó un hito sin precedentes al registrar US$ 7.121 millones en exportaciones durante el semestre, un crecimiento del 4,2% (+US$ 289 millones) respecto a la primera mitad de 2025.

Dentro de esta categoría, el segmento de los frutos congelados evidenció un dinamismo sobresaliente. La demanda internacional por fruta chilena procesada bajo este formato fue liderada por las frambuesas (que alcanzaron US$ 84 millones frente a los US$ 52 millones de 2025), seguidas de cerca por las cerezas congeladas (que subieron a US$ 52 millones), arándanos, frutillas y moras. A esto se sumaron otros productos agroindustriales con valor agregado, como el aceite de oliva y el jugo de ciruela.

Semillas y el empuje de los nuevos exportadores agrícolas

El sector de las semillas también aportó números positivos al balance semestral. Los envíos de semillas chilenas alcanzaron los US$ 270 millones, anotando un alza del 9,2% con respecto al primer semestre de 2025. Este crecimiento sectorial estuvo explicado principalmente por la producción y exportación de semillas de girasol, hortalizas (que sumaron US$ 168 millones en el ranking de alzas), brócoli, sandía, repollo, coliflor, bunching e hinojo.

Por otro lado, la tierra chilena sigue atrayendo a nuevos actores al comercio internacional. De las 988 empresas que exportaron por primera vez en este semestre, el 24,5% del valor total de sus envíos correspondió a embarques de frutas frescas como manzanas, cerezas, arándanos azules y uvas, además de ajos y semillas de nabo para siembra. En total, el sector agropecuario nacional movilizó a 1.526 empresas exportadoras entre enero y junio.

Destino India: El nuevo gigante para la fruta chilena

En el análisis geográfico, el informe de la SUBREI ratifica que los mercados tradicionales como China y Estados Unidos siguen liderando los envíos. Sin embargo, la gran sorpresa del período fue India, mercado que se consolidó como el destino con mayor crecimiento para las exportaciones chilenas, duplicando sus cifras con un impresionante aumento del 109% y retornos por US$ 2.871 millones.

Este auge en el mercado indio estuvo directamente impulsado por una mayor demanda de productos del campo chileno, destacando de forma masiva los embarques de manzanas frescas, nueces, semillas y avena.

Al respecto, la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, destacó el potencial de esta alianza estratégica:

“India viene destacando hace varios meses por su crecimiento, lo que refleja el interés de nuestro sector exportador en este mercado y el potencial que tienen los productos nacionales en una economía que se proyecta como la tercera más importante del mundo a 2030. Hemos puesto como una de nuestras prioridades avanzar en la recta final de las negociaciones para un acuerdo comercial con este país”.

Cierre: Desafíos y diversificación en el horizonte

A pesar del complejo escenario internacional y de caídas sectoriales específicas —como la del sector vitivinícola, cuyos vinos embotellados retrocedieron un 8,9% debido a cambios globales en los patrones de consumo e inflación—, el balance general para el agro chileno en esta primera mitad de 2026 es de una solidez indiscutible.

La resiliencia de la fruta fresca, el auge histórico de los alimentos procesados y la apertura agresiva hacia mercados emergentes como India demuestran que la estrategia de diversificación internacional sigue rindiendo frutos, transformando al campo en un motor clave para el empleo y el dinamismo económico de Chile.