Sistemas de conducción: variante de eje EAA
La elección del sistema de formación es fundamental para la rentabilidad porque afecta directamente la calidad de los frutos y los costos.
Generalmente en los predios no se da la importancia a la renovación constante de las maderas frutales, lo que con el paso de los años causa desuniformidad en la calidad de estas y por ende, en la probabilidad de obtener mejores resultados.
Lamentablemente se prioriza tener formaciones estéticas y no uniformar la calidad de las ramas frutales, donde a mi juicio, está la clave de una mejor producción. Por ejemplo, la aritmética de tantos dardos por metro pierde el sentido si los brotes frutales son de distinto vigor.
Entonces, buscando el objetivo de facilitar tener dardos en equilibrio con el vigor del brote frutal, la renovación continua y a un bajo costo, surgió la variante del EAA.
Las principales diferencias con el eje tradicional son:
- Parte superior no termina en un piso, sino que en una formación arbustiva que puede ser un tercio de la planta.
- Mayor número de brazos, ya que algunos están produciendo y otros en formación. No es una estructura rígida de “x” brazos frutales, como el eje tradicional, que solo cuando envejece se opta por renovar. En el sistema EAA se busca la renovación desde los primeros años.
- Prácticamente sin amarras. La dilución del vigor en más ramas y su constante renovación permite un endarde rápido sin la necesidad de amarrar horizontalmente. Es incorrecto decir que solo en posición horizontal endardan (lo pueden comprobar fácilmente en ramas verticales en su predio).
La variante de eje EAA maximiza la productividad del árbol a lo largo de su vida útil, minimizando al mismo tiempo los costos de mantenimiento y la necesidad de intervenciones intensivas. Esto se logra a través de prácticas de manejo que promueven una estructura equilibrada, renovación constante y producción de frutos acorde a su potencial.
ETAPAS CLAVE
A) Año 0 y 1
Durante el primer año el objetivo es la formación de un eje robusto, es decir, lograr específicamente una altura mínima de 1,8 metros con buen grosor, necesario para una estimulación homogénea de brotes laterales la siguiente temporada.
Esto es clave en el posterior flujo productivo y manejos, por lo que se deben emplear las técnicas más seguras, como incisiones y pintado de yemas. La pauta básica es comenzar la estimulación de yemas, de forma helicoidal, desde los 40 hasta 30 centímetros antes del futuro recorte, que se define según portainjerto y potencial vigor suelo.
Solo cuando el crecimiento lateral de brotes sea mayor a 30 centímetros, se recorta el eje a la altura deseada. Si se realiza antes, puede inhibir los laterales por la fuerte dominancia apical. Como complemento, al término de la temporada se recortan los laterales que se excedan en vigor, o como máximo se amarra el piso inferior (no más de cuatro ramas) si los crecimientos de la base son muy cerrados.
Idealmente, llegar a 25-30 brotes laterales de un vigor equilibrado. Esto varía según las combinaciones de variedad, por-tainjerto y potencial de vigor del suelo.
Por lo mismo hay que definir muy bien la altura de recorte para que se distribuya muy bien el vigor. Si es alto, no se pueden dejar plantas muy bajas los primeros años. Al contrario, si es de bajo vigor, exigirlas provocará crecimientos débiles con mala proyección.

En el segundo año se comienza a formar una copa tipo “vaso” en la parte superior, lo que mejora la penetración de la luz y la calidad de los frutos en la zona inferior.
B) Año 2
En el segundo año nos encontramos con que el desarrollo de la estructura superior comienza a formar una copa tipo “vaso” o “KGB” en la parte de arriba, lo que mejora la penetración de la luz y la calidad de los frutos en la zona inferior. Esta es una gran diferencia con los ejes tradicionales, donde se forma un “techo” de ramas horizontales que requieren amarra y poda intensiva, que posteriormente provoca sombra y pérdida de dardos en pisos inferiores.
Los tercios medio e inferior continúan en crecimiento, tratando de intervenir al mínimo para facilitar el endarde.
Nuevamente, si hay un brote que se exceda en el vigor deseado, se recorta a tocón para generar nuevos brotes más equilibrados.
C) Año 3
La planta ya está formada, y con estructuras frutales. Lo importante a partir de este año es equilibrar la producción con la renovación, por lo que la poda es básicamente la siguiente:
- Recortar a tocón de dos a tres yemas activas los brotes que no cumplan el vigor deseado.
- Brotes que ya se definen como productivos (con dardos) se recortan según el equilibrio del número de dardos/vigor del brote.
- Brotes nuevos que no cumplen con el vigor y ubicación deseados se eliminan sin dejar tocón, ya que no se desean rebrotes.
Quiero destacar este último punto, ya que comúnmente me encuentro con recomendaciones de poda (a mi juicio equivocadas) que cortan a tocón ramillas nuevas para conservar la fruta de la base. Esto genera dos problemas: si es débil la ramilla el tocón se seca. Si es vigoroso, provoca rebrotes que sombrean y secan dardos contiguos. Mi consejo es conservar la ramilla débil entera si se busca sumar fruta (sirve solo un año) y eliminar de la base el brote si es muy vigoroso. En definitiva, el brote nuevo nunca se recorta. Se deja o elimina de la base.
E) Año 4 en adelante
A partir del cuarto año la poda anterior es un proceso continuo que busca ir ajustando el número de dardos, priorizando el rebaje a tocón de brazos menos equilibrados o que causan mayores problemas de sombra, para mejorar luminosidad de dardos y mantener siempre brotes vigorosos cerca del eje para renovación.

El EAA se trata de un sistema que presenta una serie de ventajas respecto a otros. Por ejemplo, requiere menor amarre en relación al eje vertical y tiene una fácil renovación, distinto al KGB.
UN SISTEMA BENEFICIOSO
Una vez implementado, el Sistema EAA ofrece una serie de ventajas en comparación con otros.
RESPECTO AL SISTEMA DE EJE VERTICAL
- Requiere menor amarre.
- Se evita la “pirámide invertida” que suele darse por la generación de brazos largos en altura y cortos en la parte inferior, con la consecuente pérdida de dardos y vigor por sombreamiento.
- Se optimiza energía y nutrientes en dardos y estructuras de renovación. A nivel general, en el eje tradicional no se pueden aprovechar los rebrotes porque son muy altos o perimetrales.
RESPECTO AL SISTEMA KGB
- Llegar más rápido a full producción (dos años antes).
- Apto para muchas combinaciones de variedad/portainjerto/vigor, no solo para combinaciones vigorosas.
- Fácil renovación. Actualmente la mayoría de los KGB, de más de 7 años, dejan de ser 100% peatonales, o incluso pasan a multieje por la dificultad de generar brazos de reposición y la necesidad de mantener la producción al perder dardos en la base por excesivo sombreamiento.
- Se puede manejar a diferentes alturas sin perder el concepto del sistema. Puede dejarse peatonal o a 3,2 mts.
- Menor intensidad de poda, disminuyendo el riesgo de enfermedades. En KGB, además, en la zona de la inserción de los ejes se forman numerosos problemas de heridas.
RESPECTO A ESPALDERAS
- Menor inversión en infraestructura y mantenimiento (amarras).
- Fácil renovación, ya que brotes nuevos tienen mayor probabilidad de ubicarse. En espaldera el sistema es más rígido y complica tener renuevos bien ubicados.
- Mayor flexibilidad. El eje se puede ir adaptando cada año en altura y número de ramas sin perder la formación. En espaldera, si bien se señala como un sistema más ordenado, en la práctica todas las plantas son diferentes. Por forzar la “matemática” se terminan eliminando brazos de buen vigor y conservando otros débiles, lo que dificulta tener brotes uniformes.