Soluciones de anhidrido sulfuroso de Agrofresh: aliadas para mantener la condición de la uva de mesa
La industria frutícola de Chile enfrenta distintos problemas estructurales, entre los que destacan el costo y la disponibilidad de la mano de obra y una crisis hídrica desde hace varios años; con una creciente incertidumbre climática y, por qué no róncelo, una incertidumbre política, situaciones de las que un cultivo como la uva de mesa no queda exento.
Óscar Salgado, asesor técnico de AgroFresh en su línea de innovación en uva de mesa, Proteku, se refiere a este último punto, respecto al que asegura, que, si bien se han vivido algunos años “decentes”, todavía hay un gran déficit; y pone como ejemplo la Cuarta Región.
“Es una zona productiva sumamente importante, de fechas muy buenas, de un clima extraordinario, pero está prácticamente sin agua. Ha habido muchísimos productores que han tenido que abandonar el tema agrícola en la zona alta de los valles. Si bien estamos sometidos a una incertidumbre climática que está haciendo que los proyectos se vean altamente tensionados, Chile no ha tenido un manejo enérgico de cuencas, y tampoco ha buscado soluciones a largo plazo para el manejo hídrico, en términos de inversión a larguísimo plazo en embalses y recubrimientos de canales”, enfatiza.
Otra falla estructural del rubro es la contratación de mano de obra; pues si bien hay disponibilidad, existen trabas para poder contratarla legalmente, especialmente extranjeros.
Refiriéndose específicamente a la uva de mesa, un aspecto a considerar es la oferta de este cultivo. Llegaron nuevas variedades, muchas de las que fueron parte de la solución, pero también del problema.
La lista de fracasos son enormes. Plantamos lo que estaba disponible, no lo que necesitábamos. Cuando tienes un costo de US$ 60 mil entre plantación y manejo los dos primeros años, es un error bastante caro para tener que inyectar y plantar. Las nuevas variedades han sido un tremendo oxígeno para nuestro negocio, pero esta botella ha sido tremendamente pesada”, analiza y agrega que en uva de mesa, Chile ha sido “production driven”, es decir, se ha llegado cada vez con un producto mejor, que ha hecho que el consumidor se vea “bom- bardeado” por muchas cosas buenas, lo que ha llevado a una evolución en el consumo.
Así es como la condición de llegada de la fruta es vital. Entra entonces el concepto de aplicar la mayor tecnología y manejar lo mejor posible los factores que definen una condición de la fruta. Se debe considerar que esta es una de las únicas frutas que no se preenfría la materia prima antes de procesarla. Los problemas que se presentan actualmente en relación con la uva de mesa no son de calidad, sino que principalmente tienen relación con la condición, como deshidratación y pardeamiento del escobajo, pardeamiento interno, desgrane o piel suelta.
De esta manera, la apuesta de AgroFresh de generadores de anhidrido sulfuroso a través de la marca Proteku se transforma en un gran aliado estratégico. Se trata de una solución que debe ir acompañada de un manejo de pre y poscosecha temprana que permita contar con una fruta lo suficientemente robusta para que este producto pueda entregar el beneficio que tiene, el que apunta principalmente al control de botritis.

Según comenta Salgado, entre la cosecha y el empaque de la fruta como tal, se manejan conceptos como el Déficit de Presión de Vapor (DPV). Se trata de un aspecto técnico y operacional, cuyo manejo es vital ya que permite morigerar la tasa de deshidratación del escobajo o rachi.
El generador no tiene influencia en el evento de deshidratación del escobajo, sí lo tiene en el pardeamiento oxidativo de este, al actuar, ya sea primero como fungicida y en una segunda etapa, como fungiestático, pues también cumple un rol de antioxidante, el que hasta hace unos años se eía como un punto académico y que en la actualidad es muy relevante: hace que los escobajos se mantengan verdes más tiempo.
“Lamentablemente, en postcosecha de uva de mesa nos hemos dedicado mucho a proteger la baya, pero hoy es el escobajo el que hace que una uva se vea vital, fresca, lúdica y atractiva. Este es un factor de condición de relevancia clave a ojos del consumidor. Y el papel que está jugando el anhidrido sulfuroso, junto con lo histórico que ha hecho en sanitizar la uva y después actuar como fungiestático dentro de la caja, es reducir el pardeamiento enzimático”, explica Salgado.
Frente a la incertidumbre climática y logística, con tiempos de tránsito “en el agua” y esperas de contenedores y naves, desde AgroFresh creen que se hace técnicamente aconsejable para todos los destinos el uso de Bottom SO2 pads o generador de fondo. “Hasta hace unos años, sólo se consideraba si se presentaban condiciones predisponentes a pudrición, eso es un craso error. Cuando están esas condiciones ya es tarde, pues bien, el manejo de SO2 es preventivo, como el seguro del coche: detestamos pagarlo, hasta que nos enfrentamos a una pérdida total”, analiza el experto.
Es importante destacar que este generador hace un aporte esencial, pero que debe ir acompañado de los pasos previos y posteriores. Cobra vital relevancia contar con diferentes soluciones para cada etapa y en este sentido AgroFresh cuenta con una amplia gama de opciones para la prevención y control de pudriciones, además de herramientas tecnológicas que permiten realizar un seguimiento de la fruta en almacenamiento y transporte hasta su destino final.