SynergiaBIO reúne a expertos nacionales e internacionales para analizar el futuro genético y biotecnológico del avellano europeo
Considerado uno de los cultivos con mayor proyección dentro de la fruticultura nacional, el avellano europeo ha experimentado una importante expansión en Chile, posicionando al país entre los principales productores del hemisferio sur. A nivel mundial, la producción está liderada por Turquía e Italia, mientras que mercados como Estados Unidos, España y Chile han ganado relevancia gracias a nuevas inversiones, desarrollo tecnológico y expansión de la superficie plantada. Por ello, la innovación genética y biotecnológica se ha convertido en un factor clave para mejorar la productividad, fortalecer la sostenibilidad de los huertos y responder a las crecientes exigencias de los mercados internacionales.
En este contexto, más de 70 personas participaron en el evento internacional “Biotecnología y Genética Aplicada al Avellano Europeo”. El evento, impulsado por la empresa nacional SynergiaBIO, convocó a un diverso grupo de productores, consultores, científicos y representantes gremiales, junto a empresas de Chile, Perú e Italia. El propósito de la actividad fue propiciar el intercambio de conocimientos y debatir sobre las tendencias y oportunidades que marcarán el desarrollo de este cultivo.
Rolando García, socio fundador y director ejecutivo de SynergiaBIO, cuenta que “el objetivo hoy como empresa es conectar con productores, investigadores y agentes relevantes de la industria respecto a las nuevas tecnologías que pueden garantizar la sostenibilidad de este negocio a largo plazo, y también contribuir a consolidar la posición que Chile viene ganando como líder en la industria del avellano en el mundo”.
Entre los asistentes destacaron Rodrigo Viñambres, presidente del Comité del Avellano de Chile; Robert Giovanetti, representante regional de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) en el Maule; Margarita Torres, Gerente General de la Asociación de Viveros de Chile AGV; y Mercedes Auris, fundadora y directora de Vivero Los Viñedos de Perú, empresa referente en propagación vegetal y desarrollo de la agroindustria en ese país.

La jornada estuvo orientada a compartir avances científicos y tecnológicos que hoy están impactando la producción del avellano europeo, desde herramientas de propagación vegetal y control biológico hasta nuevas alternativas genéticas para responder a las exigencias de productividad, sostenibilidad y competitividad de los mercados internacionales. Al respecto, Robert Giovanetti destacó la importancia de este espacio señalando que “es necesario mirar los mercados y en base a esto instalar el cultivo. En este evento también se mencionan las diferentes variedades y cuáles tienen mejor condición para Chile, pues necesitamos adaptarnos al cambio climático y al creciente déficit hídrico”.
Por su parte, Mercedes Auris valoró la proyección del encuentro y la oportunidad que este cultivo representa más allá de las fronteras chilenas: “Nosotros andamos por el mundo buscando nuevas oportunidades para el Perú. Tenemos diferentes climas y grandes extensiones que no las estamos aprovechando porque no encontramos opciones. Entonces creo que el avellano puede ser una gran oportunidad”. Asimismo, destacó el rol de los organizadores afirmando que “SynergiaBIO está haciendo un gran papel al proyectarse y ofrecer una genética de alta calidad fitosanitaria para producción”.
Durante el primer bloque de exposiciones, el PhD. Borys Chong Pérez, Gerente de Investigación y Desarrollo de SynergiaBIO, presentó los avances del proyecto BT-BOOSTER, iniciativa apoyada por CORFO enfocada en fortalecer la propagación de especies mediante herramientas biotecnológicas. Sobre este punto, Rodrigo Viñambres aportó la visión del sector productivo respecto al impacto de estas tecnologías: “La biotecnología está aportando en plantas clonales o plantas de selección: ahora tú tomas la mejor planta y esa la reproduces, consiguiendo individuos iguales en todo tu huerto”.

Posteriormente, la Doctora Lorena Barra Bucarei, Ingeniera Agrónoma e Ingeniera Civil Industrial con más de 20 años de trayectoria en el sector, expuso sobre estrategias de control biológico para enfermedades emergentes en el avellano europeo, una temática de creciente relevancia para la sostenibilidad y competitividad de la industria.
La jornada continuó con la presentación de Andrés Reyes, uno de los máximos referentes en el cultivo del avellano europeo en el hemisferio sur, quien abordó el uso de portainjertos y su potencial para optimizar el desempeño productivo de los huertos. Respecto a la adopción de estas tecnologías por parte de los agricultores, Andrés Reyes complementa: “La persona lo que busca hoy día es productividad y estabilidad. Entonces si nosotros llevamos a los productores al campo, mostramos que hay un número mayor de plantas, mejores condiciones, se toma fácilmente la decisión de invertir. Siempre va a haber gente que elija algo más económico dependiendo de su proyecto, pero creo que de aquí a cinco años la normalidad va a ser por lo menos evaluar una plantación con porta injertos”.
De igual forma, analizó los desafíos comerciales y productivos del escenario actual, donde “el principal dolor de cabeza son las condiciones de estrés que tiene la planta hoy en día, sobre todo en la Región del Maule (que lleva el 50% de las plantaciones) y está directamente relacionado con las alternancias productivas. Hoy debemos meter cabeza y estudio en cómo mantener esas producciones lo más uniforme posible todos los años”. Bajo este análisis, concluyó su presentación advirtiendo que “actualmente el avellano es una de las especies más plantadas, además de ser un mercado súper atomizado, con diferentes poderes compradores y países consumidores. Lo que viene ahora son las evaluaciones económicas: cuando el mercado se estabilice, un productor exitoso va a ser el que tiene producciones altas, sostenidas y de buena calidad”.
La micropropagación demuestra resultados comparables a los métodos tradicionales
Uno de los momentos destacados de la jornada fue la presentación de la Dra. Daniela Farinelli, académica de la Universidad de Perugia y referente internacional en investigación y mejoramiento genético del avellano. A través de una videoconferencia, la doctora compartió los resultados de un estudio desarrollado durante cinco años en Italia, en el que se comparó el comportamiento agronómico y productivo de plantas obtenidas mediante micropropagación, injertación y propagación tradicional por hijuelos.
Los resultados demostraron que las plantas micropropagadas presentan un crecimiento uniforme, alcanzan rápidamente el desarrollo vegetativo de las plantas obtenidas por métodos convencionales y no presentan retrasos en su entrada en producción. Asimismo, la investigación evidenció una mayor homogeneidad entre plantas micropropagadas, atributo especialmente relevante para el establecimiento de huertos modernos que buscan uniformidad, trazabilidad y altos estándares productivos.

Farinelli destacó además que el uso de material vegetal certificado obtenido mediante técnicas in vitro permite disponer de plantas de alta calidad sanitaria y genética, manteniendo de forma consistente las características varietales a lo largo del tiempo. Estos antecedentes refuerzan el potencial de la micropropagación como una herramienta estratégica para el desarrollo futuro de la industria del avellano, especialmente en escenarios donde la productividad, la sostenibilidad y la adaptación a nuevas condiciones climáticas son factores cada vez más relevantes.
Nuevas genéticas para el desarrollo del cultivo
El encuentro concluyó con un conversatorio centrado en el futuro de la genética del avellano europeo en Chile y las variedades que podrían marcar el desarrollo de la industria durante los próximos años. La instancia reunió a Rolando García, socio fundador y director ejecutivo de SynergiaBIO; al agrónomo Luigi Conelli, investigador independiente, especialista internacional y obtentor de la variedad Nalú; a Camillo Scocco, Gerente General de Agrichile; al consultor internacional Andrés Reyes, Director de Grupo Avexa y Vitrogroup; y Gustavo Herrera, Gerente técnico comercial de Vivero Cuatro Vientos. Durante el panel, Conelli además presentó Nalú, variedad desarrollada en Italia que ha despertado interés internacional por su potencial productivo y adaptación a distintos ambientes de cultivo.
Con exposiciones técnicas, experiencias internacionales y debate sobre nuevas variedades, la jornada ofreció una visión actualizada de los factores que hoy están definiendo el desarrollo del avellano europeo en Chile, junto con tendencias y desafíos compartidos por otros sectores de la fruticultura.
Los panelistas coincidieron en que la elección varietal, la adaptación al cambio climático y la incorporación de nuevas tecnologías serán factores determinantes para el éxito de las futuras plantaciones.
Para Rodrigo Viñambres, presidente del Comité del Avellano de Chile, el sector vive un momento clave pero que requiere cautela estratégica: “El cultivo del avellano está viviendo una explosión de plantación, unas 4 a 5 mil hectáreas anuales. Tenemos al menos unos cinco años con ese régimen pues están llegando muchos fondos de inversión extranjeros”.
Frente a este crecimiento acelerado, Viñambres hizo hincapié en la necesidad de planificación territorial e infraestructura frente al cambio climático: “El principal desafío que los agricultores vivimos este año fue el cambio climático, nunca había pasado que llovía fuera de fecha de cosecha lo cual significó un déficit de capacidad de instalado de secado. Eso se vio reflejado en la calidad”. Asimismo, aconsejó mirar con detalle la geografía del cultivo: “Debemos ir revisando dónde plantar y elegir el spot donde realmente el avellano se exprese lo mejor posible”.
En un escenario de expansión sostenida de la superficie plantada y crecientes exigencias productivas y comerciales, los especialistas coincidieron en que el éxito futuro de la industria dependerá de la capacidad de incorporar nuevas tecnologías, seleccionar adecuadamente el material vegetal y desarrollar sistemas productivos más resilientes. En ese contexto, la genética y la biotecnología se perfilan como herramientas fundamentales para sostener la competitividad del avellano europeo en Chile durante los próximos años.