TC cierra puerta a exportadores en caso Maersk Saltoro y mantiene límite a indemnizaciones
El Tribunal Constitucional (TC) resolvió rechazar el requerimiento presentado por un grupo de exportadoras frutícolas en el marco del caso del buque Maersk Saltoro, una decisión que marca un punto clave en uno de los conflictos logísticos más relevantes para la industria chilena en los últimos años.
La acción judicial buscaba declarar inaplicables las normas del Código de Comercio relativas a la limitación de responsabilidad en el transporte marítimo. Sin embargo, el TC desestimó la solicitud de forma unánime, validando la constitucionalidad de estos artículos y su aplicación en el caso.
Golpe a las expectativas de la industria
Con esta resolución, se mantiene el mecanismo legal que fija un tope a las indemnizaciones, lo que implica que las compensaciones quedarán muy por debajo de las pérdidas reales registradas por los exportadores.
El monto aprobado en la instancia civil bordea los $15 mil millones, cifra que representa cerca de un 10% del valor estimado de la carga afectada, que superaba los US$160 millones.
Este escenario ha sido ampliamente cuestionado por el sector, que buscaba eliminar el límite para reclamar el total de los daños sufridos.
Un caso que marcó a la fruticultura chilena
El conflicto se remonta a enero de 2025, cuando el portacontenedores sufrió una falla mecánica en medio del océano Pacífico, quedando a la deriva durante varias semanas.
El retraso provocó que el cargamento, principalmente cerezas con destino a China, llegara fuera de la ventana comercial clave y en condiciones no aptas para su venta, lo que derivó en su destrucción.
En total, más de mil contenedores se vieron comprometidos, lo que generó pérdidas millonarias y una compleja disputa judicial que aún sigue en curso.
Implicancias para el comercio exterior
El fallo del TC refuerza la vigencia del sistema de limitación de responsabilidad en el transporte marítimo, una herramienta ampliamente utilizada por las navieras a nivel internacional.
Para la industria exportadora, en tanto, la decisión representa un precedente relevante que podría influir en futuros litigios, especialmente en un contexto en el que los riesgos logísticos y la dependencia de mercados lejanos siguen siendo factores críticos.