Temporada de arándanos 2025/26 en Ñuble: adelanto de cosecha y buenos precios

La región concentra cerca de un cuarto de la superficie nacional de arándanos y supera los US$125 millones FOB en valor de exportaciones, en un escenario internacional que ha favorecido la fruta chilena.
Enero 15, 2026

Los arándanos continúan consolidándose como el principal berry de la Región de Ñuble, territorio que hoy reúne el 23% de la superficie nacional plantada y que, en la última temporada, generó un negocio superior a US$125 millones FOB. Así lo refleja el análisis realizado por Jorge González Urbina, investigador y economista agrario de INIA Quilamapu, quien evaluó el desempeño del cultivo durante la temporada 2025/26.

De acuerdo con el especialista, el actual ciclo productivo muestra resultados incluso mejores que los de la temporada anterior, que ya había sido positiva. Uno de los elementos determinantes ha sido el adelanto de la cosecha, estimado entre 10 y 12 días, impulsado por una alta acumulación de grados día durante la primavera.

A este factor se suman otras variables que han incidido favorablemente en el escenario comercial. Entre ellas, el inicio anticipado de los envíos al exterior, una menor calidad en parte de la oferta peruana —principal exportador mundial—, producto de condiciones climáticas adversas, y una demanda sostenida por fruta fresca de categoría “premium”. Asimismo, la producción mundial habría alcanzado cerca de 360 millones de kilos, por debajo de las proyecciones iniciales que estimaban unos 400 millones.

En el segmento de fruta fresca, la temporada ha estado marcada por condiciones climáticas estables, sin episodios de temperaturas extremas, lo que se ha traducido en una mayor disponibilidad de fruta de buena calidad y en mayores volúmenes respecto del ciclo anterior. Paralelamente, el arándano congelado IQF ha mantenido un rol clave, representando el 50% o más de las exportaciones totales, permitiendo dar continuidad a los envíos cuando la fruta fresca pierde condición o cuando existe una sobreoferta en el mercado internacional.

Desde la industria, Cristóbal González Fabregat, jefe de territorio de la agroindustria COMFRUT, destacó el buen momento de los precios, especialmente en los congelados. El IQF convencional se ha transado entre US$1,30 y US$1,75 por kilo, mientras que el orgánico ha alcanzado entre US$1,90 y US$2,30 por kilo. En fruta fresca a granel, los retornos han oscilado entre US$2,20 y US$2,40 por kilo, con niveles de estabilidad atractivos para los productores. En tanto, los formatos embalados tipo clamshell han mostrado precios entre US$2,70 y US$3,00 por kilo, aunque con mayores exigencias de calidad y, por ende, un mayor riesgo comercial.

Pese al escenario favorable, el llamado de los expertos es a mantener la cautela. González advirtió que el mercado del arándano es altamente dependiente de los destinos de exportación y de una oferta global muy competitiva, lo que vuelve a los precios sensibles a eventuales desajustes entre oferta y demanda. En ese contexto, no se descartan ajustes o moderaciones de precios a lo largo de la temporada.

En cifras, la última campaña cerró con 3.250 hectáreas plantadas en Ñuble, exportaciones cercanas a las 31 mil toneladas y una participación del 22% del total nacional de arándanos, además de representar el 65% de los berries producidos en la región. El balance final de la temporada, coinciden los analistas, deberá considerar no solo los resultados económicos, sino también los aprendizajes técnicos, estratégicos y logísticos en un contexto internacional cada vez más desafiante.