Tormenta en California golpea cerezas y almendros y obliga a medidas de emergencia
Productores frutícolas del estado de California enfrentan las consecuencias de un sistema frontal que afectó recientemente la zona de Fresno, causando daños en cultivos sensibles como cerezas y almendros, y obligando a activar medidas de emergencia para evitar mayores pérdidas.
Según informó el CEO del Fresno County Farm Bureau, Ryan Jacobsen, el evento climático impactó directamente a los huertos en plena etapa productiva, obligando a los agricultores a reaccionar con rapidez.
Respuesta inmediata en cerezas
Uno de los casos más ilustrativos se registró en huertos de cereza en Biola, donde se implementaron soluciones poco convencionales para proteger la fruta.
El productor Stan Grosz recurrió al uso de helicópteros para secar los huertos tras las lluvias, una técnica que permite remover el exceso de humedad acumulada en los frutos.
“El helicóptero entra y sopla las cerezas; se trata principalmente de sacudirlas y eliminar el agua que queda en la zona del pedicelo”, explicó.
La medida busca evitar el cracking, un problema crítico en cerezas cuando el agua se acumula en el fruto, lo que puede provocar su apertura y pérdida de valor comercial.
“Es una vez al año que tenemos que sacar la fruta y llevarla al mercado”, señaló el productor, destacando que la intervención permitió resguardar parte importante de su producción.
Daños en almendros y evaluación en curso
Más allá de las cerezas, el impacto del sistema frontal también se extendió a otros cultivos relevantes de la zona. En el caso de los almendros, se reportaron daños asociados tanto a granizo como a fuertes vientos.
“Definitivamente vemos daño por granizo; la magnitud aún no está completamente clara y probablemente también hubo afectación por viento”, indicó Jacobsen.
Registros aéreos captados con drones evidenciaron incluso árboles arrancados de raíz, reflejando la intensidad del fenómeno climático.
Mayor presión sanitaria tras las lluvias
Tras el paso de la tormenta, uno de los principales focos de preocupación se traslada al manejo sanitario de los cultivos.
De acuerdo con el representante del gremio agrícola, será necesario reforzar la aplicación de fungicidas para prevenir enfermedades asociadas a la humedad, como los hongos y el mildiu, especialmente en especies como los almendros y la uva.
“Después de estos eventos, es clave aplicar fungicidas, ya que muchos cultivos son altamente susceptibles a problemas sanitarios cuando retienen agua”, explicó.
Entre pérdidas y oportunidades
Si bien el evento dejó daños en algunos huertos, también trajo consigo un efecto positivo para la temporada agrícola: precipitaciones en forma de nieve en zonas altas, lo que podría contribuir a mejorar la disponibilidad de agua durante el verano.
“Trabajamos con lo que nos entrega la naturaleza; no es algo contra lo que se pueda luchar, sino que hay que adaptarse”, concluyó Jacobsen.