Un paso hacia el Systems Approach
El monitoreo es una de las herramientas más importantes para la implementación del manejo integrado de plagas en los cultivos. Su realización sistemática permite:
A estimarla abundancia y distribución de las plagas en el huerto y en los distintos órganos de la planta,
B determinar la presencia y actividad de los enemigos naturales,
C identificar los estados de desarrollo de insectos y ácaros,
D generar información clave para la toma de decisiones de manejo. Específicamente en la vid se presentan una serie de plagas de importancia económica que generan daños directos e indirectos, entre las que se encuentra la falsa arañita roja de la vid, Brevipalpus chilensis (Foto 1).
B. chilensis es un ácaro endémico del orden Acarina y la familia Tenuipalpidae.
Tiene una amplia distribución en Chile y gran variedad de hospederos (cuadro 1). La alimentación de este ácaro en vides viníferas causa daño en brotes, hojas, pedicelos, raquis y bayas (Ripa y Luppichini, 2010). Ataques severos dan origen a pardeamiento y necrosis de los tejidos. Sin embargo, de acuerdo a una prospección realizada por la PUCV y Biocea durante la temporada 2022-23 en el Valle del Aconcagua, Región de Valparaíso, no se han registrado estos efectos en vid de mesa, donde la abundancia detectada fue muy baja.
Por tratarse de una plaga endémica, B.chilensis posee un estatus cuarentenario en diversos mercados internacionales que provoca rechazos en el proceso de exportación de fruta (Olivares, 2017). Por esta razón, la uva de mesa exportada a Estados Unidos ha sido históricamente fumigada con bromuro de metilo, y en los últimos años se sumó la plaga cuarentenaria Lobesia botrana (polilla del racimo de la vid), detectada en Chile el año 2008. Dado que la fumigación causa un deterioro en la calidad de la uva de mesa e incrementa los costos de su exportación, Chile ha estado negociando con Estados Unidos un protocolo denominado Systems Approach (Enfoque de sistema) para uva de mesa, que posibilitaría la exportación de la uva de mesa chilena sin la exigencia de fumigación con bromuro de metilo. El Systems Approach tiene como uno de sus requisitos que el huerto de origen de la fruta esté certificado como “Huerto de baja prevalencia”. Esta categoría puede adquirirse como resultado de una inspección por un ente calificado ante el Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, del sitio de producción (SdP), en periodo de precosecha (1 a 30 días antes de la cosecha), donde se colectan y analizan 100 racimos en laboratorio, mediante el método de lavado por arrastre.

Una vez que el protocolo Systems Approach esté autorizado y en funcionamiento, la categoría de huerto de baja prevalencia implicará cero detección del ácaro en el análisis, tanto de formas móviles como huevos. Cabe destacar que cada sitio de producción tendrá sólo una oportunidad por temporada para optar a esta certificación .Adicionalmente los huertos deberán estar emplazados en áreas catalogadas como libres de Lobesia botrana (figura 1).
Estas normas y exigencias, nuevas para los agricultores, requieren de estudios específicos, actuales y realizados en la zona que estará afecta a este protocolo, que corresponde a las regiones de Copiapó, Coquimbo y Valparaíso. A su vez se requiere la transferencia de estos resultados y tecnología la comunidad asociada con la producción y exportación de la uva de mesa. Es por esto que la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, junto al Centro de Entomología Aplicada (BIOCEA), se encuentran ejecutando un proyecto con apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria FIA, de 4 años de duración, que busca desarrollar y transferir tecnologías que ayuden a los agricultores a implementar dicho protocolo de manera efectiva y sustentable (FIA PYT-2021-0654: Adaptación e implementación de Systems Approach con productores y actores relevantes relacionados con la exportación de uva de mesa a Estados Unidos- Región de Valparaíso)

El manejo de las plagas se basa en el conocimiento acabado de su biología, comportamiento, susceptibilidad a los plaguicidas y la efectividad de enemigos naturales, entre otros. En este artículo se analiza la relación entre los estadios fenológicos de la plaga Brevipalpus chilensis con el ciclo de crecimiento anual de la vid (mesa y vinífera) en la región de Valparaíso, resultado obtenido en el marco de la ejecución del proyecto FIA.
Descripción morfológica
La hembra de B. chilensis mide aproximadamente 0,6 mm de largo, es de color rojo con manchas negras y tiene la capacidad de reproducirse tanto partenogenéticamente como sexualmente. El macho es más pequeño que la hembra, su cuerpo es triangular y de la misma coloración, las ninfas son muy similares a los adultos, pero de menor tamaño y coloración algo más clara. Finalmente, los huevos presentan una forma ovoide y su color es rojo brillante (Foto 2). El ciclo de B.chilensis incluye los estadios de huevo, larva, protoninfa, deutoninfa y adulto (Figura 2).
De acuerdo con lo indicado en la literatura la Falsa arañita roja de la vid inverna en grupos de hembras adultas fertilizadas bajo amarras, dobleces de sarmientos u otro tipo de oquedades que se presenten. González (1958) indica que también invernan bajo el ritidomo, sin embargo, en un estudio llevado a cabo por la Fundación para el Desarrollo Frutícola, FDF, y en las observaciones del presente proyecto no se encontraron cantidades significativas en esta ubicación.


En la zona central, vale decir desde la Región de Coquimbo, hasta la Región de lLibertador Bernardo O’Higgins, la actividad del ácaro invernante comenzaría antes que la actividad de la planta. Estos se alimentan de la yema primaria llegando hasta los primordios. Posteriormente, las hembras se dispersan entre la segunda quincena de septiembre y la primera de octubre. Una vez que inician su alimentación, requieren de 4 a 6 días antes de comenzar la ovipostura, depositando los huevos especialmente en el envés de la hoja, también en los brotes nuevos y en las yemas no abiertas (González,1958). FDF, 2006, indica que diferentes estadios comenzarán a dispersarse, además, en las estructuras florales presentes.

Las larvas eclosionan de los huevos al cabo de 10 a 12 días. La primera generación se dispersa al follaje, donde permanecerá hasta el final de la temporada. La segunda generación se inicia a mediados de noviembre, la tercera generación durante el verano (hasta mediados de febrero) y la cuarta generación de manera traslapada durante febrero; ocurrirá una quinta generación si el follaje es abundante en los meses de marzo y abril, para luego volver a los sitios de invernación (González, 1958). De acuerdo al FDF (2006),B. chilensis completa un ciclo de desarrollo en 18 a 25 días en la segunda y tercera generación, que ocurre en los meses de diciembre y enero. Penroz y Olivares (2022) por su parte indican que bajo condiciones de laboratorioB. chilensis puede completar su desarrollo (huevo a adulto) en 23 a 25 días, subrayando la importancia de la humedad relativa para la sobrevivencia de esta especie.
Dada la baja prevalencia de la Falsa arañita roja de la vid en los muestreos de huertos comerciales de uva mesa y vinífera en este estudio, se decidió implementar un módulo experimental en un predio de la comuna de San Felipe, consistente en 20 plantas de aproximadamente un año de edad, las cuales fueron infestadas con B. chilensis, 10 plantas correspondieron a una variedad Autumn Crisp (uva de mesa) y 10 Cabernet Sauvignon (vid para vinificación), con el propósito de hacer seguimiento de la fenología de la plaga y además observar diferencias entre ambos cultivares de vid respecto a la calidad del hospedero para el desarrollo de B. chilensis, así como su susceptibilidad al daño.
Las plantas fueron infestadas el 26 de enero de 2023 con Brevipalpus proveniente de hojas de una viña orgánica, sin aplicaciones de plaguicidas. Una vez comprobado el establecimiento de la plaga, las plantas fueron muestreadas mensualmente durante su ciclo fenológico. Las muestras consistieron en, ramillas, hojas, yemas y racimos, las que se analizaron en los laboratorios de Biocea, bajo lupa estereoscópica. Durante el período del estudio no se realizaron aplicaciones de plaguicidas.
El análisis de los datos recabados durante el año 2023 y parte del 2024 (figura 3) muestra que en uva de mesa la plaga está presente en todas las estructuras de la planta. Durante el invierno la abundancia es baja y se encuentra principalmente en las ramillas. A inicios de primavera, las hembras fecundadas comienzan a colonizar los brotes y hojas, y oviponen aún en ausencia de machos, lo que reafirma lo expresado por González (1989), quien indica que la plaga inverna como hembra fertilizada. Dichas hembras se establecen principalmente en la base de las yemas, comenzando su ovipostura entre septiembre y octubre, tanto en hojas como en yemas. Durante los meses de verano, coincidente con la cuaja y desarrollo del fruto, se observó una mayor abundancia, principalmente en racimo y en menor abundancia en hojas. Es probable que esto se relacione con la calidad alimenticia que probablemente es más alta en el tejido del racimo.


Otro aspecto interesante es la gran mortalidad que ocurre durante la senescencia de follaje y cosecha de los racimos.
Según los resultados de los monitoreos realizados, se observó hembras todo el año, en invierno están en zonas protegidas, grietas de ramillas o en el interior de las yemas en la zona algodonosa (Foto 3). La ovipostura de la plaga y las ninfas se presentaron en el mes de octubre en yemas y hojas, mientras que los machos de la especie fueron observados desde el mes de noviembre. En los meses de verano la plaga se concentró en racimos y hojas, coexistiendo todos los estadios.
Las observaciones realizadas en uva vinífera (Foto 4), que al igual que la uva de mesa permaneció sin aplicaciones de plaguicidas y bajo las mismas condiciones edafoclimáticas, presenta una fluctuación poblacional de B. chilensis muy similar a uva de mesa, tanto en hojas como en yemas y ramillas. Sin embargo, la abundancia fue levemente menor, contrario a lo esperado, por la prospección realizada en este y otros proyectos. Es probable que la escasa abundancia de B. chilensis en huertos comerciales de uva de mesa, dedicada a la exportación, se deba a las aplicaciones relativamente frecuentes de plaguicidas, comparado con la uva vinífera. Finalmente, se puede concluir que ambos cultivares son hospederos adecuados para la plaga, donde puede alimentarse y reproducirse.


Manejo de la plaga
Desde un punto de vista del manejo de la plaga, es relevante conocer su ubicación a través del año y los estadios presentes, de forma de escoger los productos adecuados y dirigir las aplicaciones a las estructuras donde habita. Considerando que una proporción muy alta de los ácaros se localiza en los racimos y es el producto que se cosecha, es importante asegurar que durante la pulverización los acaricidas sean dirigidos preferentemente hacia esta estructura, verificándolo mediante papeles hidro sensibles o colorantes de uso agrícola.
Considerando que lo que se busca en el protocolo Systems Approach es obtener racimos libres de formas móviles y huevos de la plaga, el manejo debe comenzar en el momento de la brotación, cuando la población aún es baja y está conformada principalmente por hembras.
Otro factor relevante en el manejo es determinar posibles reservorios de la plaga en flora acompañante, por lo que es importante incluir en el monitoreo las plantas herbáceas, arbustivas y arbóreas que estén presentes las inmediaciones del cultivo. Considerar que además de los frutales citados como hospederos en la literatura (vid, almendro, caqui, chirimoyo, damasco, frambuesa, higuera, kiwi, limonero, manzano, membrillo, naranjo y peral), existen muchas otras especies hospederas, algunas de las prospectadas en la Región de Valparaíso, las cuales se incorporan en el cuadro 1 y Foto 5.

A) Palqui

B) Crateus

C) Alfilerillo