Uso racional y eficiente de recursos y tecnología
La amenaza del cambio climático y sus efectos, que viene siendo advertida por la ciencia desde hace más de 40 años, desafortunadamente, se ha convertido en una realidad. Sus efectos se hacen sentir cada año, con olas de frío y calor, sequias y lluvias cortas e intensas, incremento permanente en el nivel del mar e inundaciones, entre muchos otros.
Junto con ello, la intensificación de la agricultura ha traído como consecuencia un aporte significativo a las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y metano (CH4) a la atmósfera, erosión de suelo, pérdida de biodiversidad y contaminación de suelo y agua. Este escenario obliga a la comunidad mundial, primero, a adaptarse al cambio climático y sus efectos y luego, a establecer prácticas de producción agrícola sostenibles y amigables con el medio ambiente, que permitan lograr la seguridad alimentaria para la población.
Existen numerosas aproximaciones para alcanzar estos objetivos, entre ellas, la agricultura orgánica, la agricultura de conservación y más recientemente la Agricultura Regenerativa. Sin embargo, existe confusión entre las distintas estrategias y su implementación a nivel de campo. El presente artículo pretende clarificar el concepto de Agricultura Regenerativa y presentar algunas ideas para su aplicación práctica.
NO ESTÁ DEFINIDA POR REGLAS FIJAS
Aunque el concepto de Agricultura Regenerativa se desarrolló en la década de 1970, aún no hay consenso sobre su definición. Existen varios términos relacionados con la Agricultura Regenerativa, como la agroecología, la agricultura de conservación, la agricultura orgánica, la intensificación ecológica y la agricultura de carbono, sin embargo, estos no son necesariamente equivalentes.
A diferencia de otros conceptos relacionados, la Agricultura Regenerativa no está definida por un conjunto fijo de reglas y prácticas, sino más bien por objetivos que se logran a lo largo del tiempo, mediante la adopción de nuevas prácticas y tecnologías.

La Agricultura Regenerativa tiene tres objetivos principales: 1) mantener o incrementar la productividad agrícola, 2) aumentar la biodiversidad y 3) mejorar los servicios ecosistémicos del suelo, incluido el secuestro y almacenamiento de carbono.
Comparte principios con la agroecología y la agricultura orgánica, pero es más amplia y menos prescriptiva, permitiendo el uso controlado y específico de tecnologías modernas, fertilizantes inorgánicos y plaguicidas. Esto es un aspecto clave pues para hacer Agricultura Regenerativa no es necesario renunciar al uso de “tecnologías convencionales”, como sucede en agricultura orgánica, sino utilizarlas de manera racional y eficiente.
En general, la Agricultura Regenerativa busca producir externalidades ambientales positivas, más allá de simplemente reducir los impactos negativos de la agricultura.
Según el Dr. Rattan Lal, director del Centro de Manejo y Secuestro de Carbono (CFAES), de la Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos, CFAES, la Agricultura Regenerativa está inspirada en la eco innovación, impulsada por energías no fósiles, por una economía circular y una infraestructura verde, y respaldada por la re-carbonización de la biosfera terrestre como base del desarrollo sostenible. Así, la salud del suelo, directamente asociada al Carbono Orgánico del Suelo (COS) (Materia Orgánica del Suelo, MOS) debe restaurarse a través del uso de prácticas de Agricultura Regenerativa y la eco-innovación que permita aumentar la eficiencia productiva, es decir producir más con menos. Las prácticas básicas en Agricultura Regenerativa son el uso de rotaciones y cultivos de cobertera, mantener el suelo permanentemente cubierto, con cero o mínima labranza y el manejo integrado de la nutrición (Figura 1).
La definición de qué prácticas utilizar dependerá del contexto de la operación, sin embargo, todas ellas apuntan a mejorar la salud del suelo y mantener las raíces activas (Figura 2).
Los principios fundamentales de la Agricultura Regenerativa incluyen:
- Salud de suelo: uso de prácticas como rotaciones, cultivos de cobertera, reducción de labranza y adición de materia orgánica, todo lo cual aporta al mejoramiento de las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, conservación del agua y estimulación y mantenimiento de la diversidad microbiana del suelo y la proliferación de raíces sanas y activas.
- Biodiversidad: utilización de diferentes especies de plantas en rotación o policultivos, animales y microrganismos, los que contribuyen a la tolerancia de los cultivos frente a estrés biótico (plagas, enfermedades, malezas) y abiótico (temperatura, anoxia por compactación o inundaciones, sequia, etc.).
- Funciones del ecosistema: los componentes del ecosistema (suelo, agua, planta, organismos, atmosfera) deben funcionar interconectadamente de manera que los ciclos biogeoquímicos (C, N y nutrientes), hídricos y las relaciones entre las cadenas tróficas se mantengan en funcionamiento en un estado de equilibrio, para reducir el uso de inputs https://mundoagro.io/wp-content/uploads/2025/04/premium-1.pngs al sistema, sin afectar la productividad.
- Manejo holístico: la integración de diversas prácticas y tecnologías genera una gran diversidad de efectos, por tanto, requiere del uso de indicadores adecuados y un constante monitoreo para medir los efectos a largo plazo. Quizá este es uno de los mayores retos de la conversión de agricultura convencional a agricultura regenerativa.

PRÁCTICAS DE AGRICULTURA REGENERATIVA
Como se mencionó anteriormente, la Agricultura Regenerativa es una estrategia holística, sitio-específica, en la que se integran diferentes prácticas agrícolas sostenibles, algunas conocidas desde la antigüedad, como la rotación de cultivos; con nuevas herramientas, como son la agricultura de precisión o el uso de bioestimulantes, para mejorar la calidad y actividad biológica del suelo, la productividad del cultivo y su tolerancia al estrés biótico y abiótico.
La integración de tecnologías a nivel-sitio específico, como el uso de materia orgánica con algún grado de recalcitrancia, ojalá proveniente de economía circular (compost maduro o extractos vegetales de materiales recalcitrantes), cultivos de rotación o de cobertera, bioestimulantes microbianos y no microbianos, manejo integrado de plagas y enfermedades (MIPE) y Manejo Integrado de la Nutrición (MIN) resulta en un programa de Agricultura Regenerativa de alto impacto para cualquier cultivo y en particular aquellos más intensivos que además de rendimiento apuntan a la calidad del producto (Figura 2).


EFECTOS POSITIVOS EN PLANTA, SUELO Y MEDIO AMBIENTE
La Agricultura Regenerativa afecta positivamente la absorción y abastecimiento de agua para el cultivo, así como la regulación de la evapotranspiración, no solo mediante los procesos de rizogénesis, sino también por la formación de mulch o incremento de la materia orgánica en el suelo, formación de agregados y mejoramiento de la infiltración. Así mismo, dichas prácticas afectan los ciclos del carbono, nitrógeno y otros nutrientes, ya sea a través del incremento de la diversidad biológica del suelo, mejoramiento de la biofertilidad y ciclaje de nutrientes, desde la materia orgánica o desde otras fracciones, normalmente no disponibles, o a través del secuestro de carbono en raíces de plantas y biomasa microbiana y formación de sustancias húmicas.
La aplicación de materia orgánica activan los ciclos biogeoquímicos del suelo, además de aportar a la agregación y diversidad.
Sin embargo, es importante recordar que existen muchos tipos y fuentes de materia orgánica, de distinta labilidad (recalcitrancia, ver https://mundoagro.io/revistas/179/), y deben preferirse materiales compostados, vermicompost o sustancias húmicas de extracción propia provenientes de economía circular o producción sustentable, para mantener los balances de carbono y lograr aportes de N, P, K, Ca, además de otros nutrientes, durante toda la temporada. Con relación al nitrógeno, las dosis de aplicación deben ser moderadas para favorecer los procesos naturales de fijación del elemento tanto en leguminosas como en plantas no leguminosas a través de bacterias fijadoras de N de vida libre, asociativa, simbiótica o endofítica.
En términos generales, suelos bajo manejo con Agricultura Regenerativa necesitarán menores inputs https://mundoagro.io/wp-content/uploads/2025/04/premium-1.pngs de fertilizantes y plaguicidas. Los efectos de la Agricultura Regenerativa dependerán de la calidad inicial del suelo y muy probablemente serán mayores en aquellos suelos de menor calidad. Los principales problemas de los suelos frutícolas de Chile son el pH, con el 56% del área frutícola presentando pH < 6.5 y altos niveles de Cu, con un 45 % de la superficie con niveles de Cu-DTPA > 10 mg/kg, considerado alto, y un 7% de la superficie con concentraciones de Cu-DTPA > 50 mg/kg, valor considerado tóxico.
Los efectos de la Agricultura Regenerativa dependerán de la calidad inicial del suelo y muy probablemente serán mayores en aquellos suelos de menor calidad, como aquellos del norte de Chile, de bajo contenido de materia orgánica, textura arenosa y baja capacidad buffer, en comparación con suelos molisoles de alta fertilidad de los valles regados de la zona Central.

COMO SE IMPLEMENTAN LAS PRÁCTICAS
Como se dijo anteriormente, las prácticas de Agricultura Regenerativa dependen del contexto y, por lo tanto, son sitio-específicas. Para iniciar un programa de Agricultura Regenerativa es necesario levantar una línea base, idealmente a través de un mapeo detallado del suelo para definir sus factores limitantes. A partir de este diagnóstico se realizan las prescripciones apropiadas que pueden incluir, materia orgánica, enmiendas calcicas, uso de bioestimulantes, inhibidores de nitrificación, etc. (Figura 5).
Posteriormente debe hacerse seguimiento a través de la misma tecnología de mapeo, incorporando además del COS, otros indicadores sensibles como actividad enzimática o diversidad genética, junto con los impactos a nivel productivo y de calidad de planta y producto.
LOS PRODUCTORES SON LOS PROTAGONISTAS
La Agricultura Regenerativa es un marco metodológico adecuado para mejorar la salud del suelo y mantener o mejorar la productividad y calidad de los cultivos, particularmente considerando los efectos acumulativos del cambio climático.
Un diagnostico detallado previo a la implantación de prácticas de Agricultura Regenerativa es esencial para determinar los manejos más adecuados y medir posteriormente sus impactos.
En ausencia de un marco regulatorio a nivel de estado, son los propios productores los encargados de implementar prácticas de Agricultura Regenerativa para mejorar y sostener su productividad en el tiempo logrando además, un impacto positivo sobre el medio ambiente.