Volvamos a lo natural

Con una propuesta centrada en la conciencia ecológica, cercanía al consumidor y oferta de productos frescos, los eco supermercados de la cadena Emporio del Campo ganan espacio en el mundo del food retail y desafían el paradigma de los hipermercados.
Septiembre 12, 2024

Aunque la distribución alimentaria convencional copa la oferta, los supermercados ecológicos están haciéndose un espacio importante en el centro de las principales ciudades. Los años 80 y 90 fueron la “era dorada” de los hipermercados, que llegaban a cada rincón del país mientras que el comercio tradicional sucumbía, víctima de las ventajas del formato de autoservicio: precios más bajos e imbatible oferta de productos. Sin embargo, la situación está cambiando: el consumidor ha vuelto a comprar en su barrio, aunque ya no en los almacenes, que pasaron a mejor vida, sino en supermercados que combinan proximidad y precio.

En este contexto, Emporio del Campo surge como la primera cadena de supermercados ecológicos en nuestro país, cuyos esfuerzos están orientados a la comercialización de alimentos, productos y derivados procedentes directo de los campesinos del centro-sur de Chile principalmente, para el desarrollo del fomento productivo de micro, pequeños y medianos productores agroindustriales de zonas rurales. Así se optimiza la distribución de sus alimentos y derivados a lo largo del país, con los precios más convenientes del mercado y con distribución geográfica en salas de ventas de Antofagasta hasta Temuco.

El sello de la cadena de eco supermercados es proporcionar productos frescos, únicos y selectos de productores campesinos, para satisfacer los requerimientos alimenticios de los clientes de manera competitiva, con altos estándares de calidad, y comprometidos con el desarrollo sustentable a través de la economía circular a corto y largo plazo, apoyados por sólidos valores éticos. Por Responsabilidad Social Empresarial comparten principios que los comprometen con la comunidad campesina y con el medioambiente, afianzando una labor e integración del capital humano y el entorno donde se desarrolla, pero además afirmando el compromiso con el desarrollo sustentable y amigable con el medioambiente.

Además, la empresa destaca por la puesta en práctica de su campaña Desperdicio Cero, que promueve la disminución de desperdicios provenientes del sector food retail. Los alimentos que se desperdician cada año en nuestro planeta alcanzan los 1.300 millones de toneladas, lo que desde el punto de vista ambiental es muy costoso ya que la producción de estos alimentos supone un elevado consumo de agua, de energía, produce residuos y provoca contaminación.

Para reducir este despilfarro han aparecido diversas iniciativas que venden productos a punto de caducar, con la fecha de consumo preferente cercana, mal envasados, etiquetados erróneamente o simplemente productos en liquidación. La mayoría de las grandes cadenas de establecimientos no ponen a la venta estos productos, e incluso los retiran de sus líneas, aunque siguen siendo aptos para el consumo. Se caracterizan por tener un precio sustancialmente inferior, por lo que más cantidad de personas pueden acceder a ellos además de evitar que sean desaprovechados. Esto fomenta el desarrollo de la Economía Circular, uno de los pilares éticos de Emporio del Campo.

Pero lo más importante que propone esta cadena es la transformación de tiendas especializadas en establecimientos donde es posible realizar toda la compra, lejos del viejo prototipo de almacén. “Podemos encontrar lo mismo que en un supermercado convencional, pero con la peculiaridad de que hay productos ecológicos y convencionales de productores 100% nacionales”