Agroexportaciones peruanas rumbo a superar los US$ 37.500 millones para el 2040

Este crecimiento no solo significaría un aumento sustancial en la generación de divisas, sino también un impacto decisivo en el empleo formal
Agosto 6, 2025

La agroexportación se ha consolidado como una actividad clave para la economía peruana, creciendo a un ritmo casi tres veces superior al del comercio agrícola mundial durante más de dos décadas, lo que refuerza las proyecciones optimistas para el sector. En el mercado global de frutas, se estima que el mercado alcanzará los US$ 243.000 millones hacia el 2032 y los US$ 363.000 millones para el 2040. En ese contexto, Fresh Fruit señala que ofrece un amplio margen de oportunidades para que el Perú continúe consolidando su liderazgo agroexportador y cumpla sus metas de largo plazo.

Si se mantiene la tendencia actual, las agroexportaciones peruanas podrían alcanzar los US$ 23.400 millones en el 2032 y los US$ 37.500 millones para el 2040. Este crecimiento no solo significaría un aumento sustancial en la generación de divisas, sino también un impacto decisivo en el empleo formal, que pasaría de los actuales 772 mil puestos directos a cerca de 1.9 millones para el 2040.

Proyectos para intensificar el desarrollo agrícola
La consultora subraya que para alcanzar los objetivos de crecimiento del sector agroexportador es primordial garantizar la disponibilidad de agua y la conectividad durante todo el año, lo cual depende directamente de la ejecución eficiente de los grandes proyectos de irrigación.

Al respecto, iniciativas como Chavimochic, Olmos, Chinecas y Majes Siguas representan avances importantes en esa dirección, aunque su desarrollo ha tomado más de una década. De cara a los próximos años, se tiene prevista la ejecución de 22 grandes obras de riego, con una inversión estimada en US$ 24.000 millones. Más del 85% de estos recursos se canalizará a través de asociaciones público-privadas (APP), con el objetivo de incorporar un millón de nuevas hectáreas a la frontera agrícola y optimizar otras 270 mil ya existentes.

No obstante, el crecimiento del sector no se sustenta únicamente en la expansión territorial. En esa línea, la innovación es un pilar fundamental para responder a las exigencias de los mercados internacionales, incrementar el valor de los cultivos y mejorar la productividad por hectárea. Por lo tanto, el recambio varietal se ha convertido en una herramienta estratégica.

El arándano es un caso emblemático: en el 2017, dos variedades concentraban la mayoría de las exportaciones; en la actualidad, cerca de nueve variedades representan el 80% del volumen exportado, lo que refleja una clara orientación hacia la diversificación y la adaptación a las preferencias del consumidor global.

En el caso de la uva, el avance es igualmente notable: la superficie cultivada con variedades patentadas pasó del 16% en 2012 al 75% en el 2024. Hoy en día, el Perú produce más de 60 variedades de uva destinadas a la exportación, consolidando su competitividad en este rubro.

Finalmente, para sostener y acelerar este proceso de innovación, es crucial el rol de las entidades sanitarias, cuya colaboración es necesaria para garantizar la importación segura de material genético. Impulsando también al surgimiento de nuevos motores de crecimiento agroexportador. Tal es el caso de productos como la cereza y la frambuesa que, aunque aún en etapas tempranas de desarrollo, muestran un alto potencial para convertirse en las próximas estrellas de la agroexportación peruana.