Arándano peruano: Exportaciones superan los US$ 2.450 millones con una explosión comercial en China
La industria del “oro azul” peruano ha enviado una señal de fortaleza sin precedentes al mercado internacional. Según el último reporte de la consultora Fluctuante, las exportaciones de arándanos frescos alcanzaron los US$ 2.454 millones en el tramo analizado, reflejando una industria que ha sabido capitalizar la optimización tecnológica en campo. Con una superficie cultivada que ya alcanza las 26.786 hectáreas, concentradas en las regiones de La Libertad, Lambayeque e Ica, el país ha logrado equilibrar la expansión con una eficiencia productiva que garantiza la consistencia de la fruta.
El factor China: Crecimiento del 176% y reconfiguración de Asia
Si bien Estados Unidos mantiene su hegemonía como principal destino con 181 mil toneladas (absorbiendo el 49% del volumen global), la noticia disruptiva de la temporada es el avance en China. El gigante asiático registró un crecimiento explosivo del 176%, recibiendo 37 mil toneladas de fruta de alta exigencia.
Este dinamismo en China contrasta con la contracción del 70% en Hong Kong, lo que sugiere una reconfiguración logística hacia canales de venta directa en el continente. En Europa, los Países Bajos (+31% con 95 mil tn) y el Reino Unido (+31% con 22 mil tn) reafirman la solidez de la demanda en el bloque occidental.
Diversidad genética y liderazgo empresarial
La competitividad de Perú hoy descansa sobre un catálogo de 65 variedades, permitiendo una flexibilidad única para ajustar la cosecha a diferentes ventanas comerciales. El 80% de la oferta actual se concentra en nueve variedades estrella:
- Principales: Ventura, Sekoya Pop, Biloxi, Mágica, Rocío, Rosita, Eureka, Emerald y Atlasblue.
Esta diversificación genética ha permitido a los líderes del sector optimizar la cosecha frente a la escasez de mano de obra. En el ranking de exportadores, Camposol lidera la tabla con 49 mil toneladas (+7%), seguida por Hortifrut con 32 mil toneladas y el Complejo Agroindustrial Beta, que destaca con un crecimiento del 20% alcanzando las 28 mil toneladas.
Hacia una gestión estratégica de la oferta
El cierre de 2025 puso de relieve que el desafío ya no es solo producir, sino gestionar los picos de oferta. La industria avanza hacia una gestión integral que prioriza el calibre, el sabor y la firmeza postcosecha. En un mercado global tensionado, la capacidad de Perú para prever escenarios y ajustar su logística comercial será el factor determinante para mantener los niveles de precios y asegurar la rentabilidad de una industria que ya es un referente de resiliencia y estrategia.