Cadmio en la mira: Perú lanza agenda nacional para palto y espárrago
El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) aprobó recientemente la Agenda Estratégica Nacional (AEN) Cadmio 2025-2030, una hoja de ruta técnica destinada a mitigar la presencia del metal pesado en cultivos clave como el palto y el espárrago. La medida fue oficializada mediante la Resolución Ministerial N° 0038-2026-MIDAGRI, publicada en el Diario Oficial El Peruano.
Rol de coordinación y financiamiento
La agenda, diseñada para reducir los niveles de cadmio en la cadena productiva, asigna a la Dirección General de Desarrollo Agrícola y Agroecología (DGDAA) del MIDAGRI la coordinación, articulación y monitoreo de su implementación, aprovechando los recursos ya previstos en los presupuestos institucionales de las entidades vinculadas, sin demandar financiamiento extra.
El cadmio es un metal pesado que, por su capacidad de acumularse en suelos y plantas, representa un desafío creciente para la agroexportación peruana, especialmente en cultivos orientados al mercado internacional como la palta Hass. En 2025, la Unión Europea notificó múltiples alertas por presencia de cadmio en partidas de palta importadas, cuya normativa limita el metal a 0,05 mg/kg, impulsando así la urgencia de una respuesta coordinada entre el sector público y privado.
Trabajo técnico previo
La agenda se apoya en el trabajo previo de una mesa técnica sectorial creada en 2024 con el propósito de elaborar una propuesta integral para enfrentar esta problemática dentro de una agricultura más competitiva y sostenible.
La iniciativa contempla un conjunto de acciones estratégicas que incorporan diagnóstico, propuestas de intervención y mecanismos de seguimiento, así como la articulación de esfuerzos entre instituciones como el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) y el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA).
Impacto en mercados y reputación del sector
Especialistas y representantes del sector exportador destacan que controlar los niveles de cadmio en productos de alto valor permitirá no solo afianzar la confianza de mercados exigentes como el europeo, sino también proteger la reputación de la agroindustria peruana y sus cadenas productivas.
Con esta agenda, el país da un paso significativo hacia una gestión técnica y compartida del desafío del cadmio, alineándose con las normas internacionales y las expectativas de los mercados globales sin comprometer el crecimiento del sector agrícola exportador.