Cuenta regresiva para el agro peruano: Aplicación efectiva de la nueva Ley Agraria se daría en junio

Tras meses de debate, el marco regulatorio que definirá la competitividad y los derechos laborales del sector entraría en plena vigencia a mediados de 2026.
Marzo 3, 2026

El sector agroindustrial de Perú se encuentra en un punto de inflexión. Según las proyecciones actuales, la aplicación efectiva de la nueva Ley Agraria se concretaría en junio de este 2026. Este nuevo marco normativo busca equilibrar la balanza entre la competitividad exportadora que ha posicionado al país en el mundo y la mejora de las condiciones laborales y sociales de los trabajadores del campo, un desafío pendiente desde las reformas anteriores.

El cronograma de implementación: ¿Por qué junio?

Aunque la ley ha sido objeto de intensos debates en el Congreso y mesas técnicas, el mes de junio se perfila como la fecha clave para su despliegue total. Este periodo de gracia ha permitido a las empresas del sector ajustar sus estructuras de costos y procesos operativos. Para el Gobierno, este plazo es vital para reglamentar los puntos más complejos, especialmente aquellos relacionados con los incentivos tributarios y los regímenes de seguridad social.

Productividad y derechos: El corazón de la norma

La nueva legislación no solo aborda el aspecto remunerativo. Uno de sus pilares fundamentales es el fomento de la productividad. Se espera que la ley facilite la inversión en tecnología y capacitación, permitiendo que el pequeño y mediano productor se integre con mayor facilidad a la cadena exportadora. Asimismo, busca garantizar una estabilidad que evite los conflictos sociales que en años anteriores paralizaron las principales regiones productoras como Ica y La Libertad.

Impacto en los costos y la competitividad internacional

Existe una preocupación latente en los gremios exportadores sobre cómo afectará la nueva ley a la estructura de costos frente a competidores directos como Chile o Sudáfrica. Por ello, la reglamentación que se termine de pulir antes de junio será determinante. Los expertos señalan que, si la ley logra incentivar la formalización sin asfixiar económicamente a las empresas, Perú podría consolidar un modelo agrícola mucho más sostenible y atractivo para los inversores extranjeros.

Expectativas para la campaña 2026

La entrada en vigor en junio coincidirá con el inicio de campañas importantes para diversos cultivos de exportación. Esto significa que el sector operará bajo nuevas reglas de juego en el segundo semestre del año, lo que pondrá a prueba la capacidad de adaptación de la agroindustria peruana en un mercado global cada vez más exigente con los estándares sociales y ambientales (ESG).