De cultivo emergente a potencia exportadora: El camino de la pitahaya peruana hacia los mercados globales

Entre enero y junio de 2026, el país exportó 644,65 toneladas por US$ 1,25 millones. Especialistas apuntan a la variedad American Beauty, la mejora logística y la apertura de mercados clave como Estados Unidos para consolidar su competitividad global.
Septiembre 22, 2026

La pitahaya continúa ganando espacio dentro de la oferta agrícola peruana. Durante el primer semestre de 2026, el país exportó 644,65 toneladas por un valor de US$ 1,25 millones, según cifras de SUNAT analizadas por PROMPERÚ. Europa se mantiene como el principal destino comercial, con España y Países Bajos concentrando cerca del 87% del valor exportado en este periodo.

Si bien el fruto ya registra presencia internacional, el desafío actual radica en consolidar su potencial productivo como un negocio exportador competitivo y sostenible en el tiempo, atendiendo de manera estricta las exigencias de los mercados de destino.

Estrategia comercial y el potencial de la variedad American Beauty

Para Diego Rodríguez, especialista en agroexportación y gestión agrícola, el éxito del sector pasa por estructurar una oferta sólida.

“Para convertir un cultivo en una verdadera oportunidad de agroexportación tenemos que analizar quién lo va a comprar, qué exige ese mercado, cuánto cuesta llegar a él y si podemos mantener una oferta competitiva en el tiempo”, explica Rodríguez.

En este escenario, la variedad American Beauty destaca por su gran potencial para ampliar la presencia internacional del Perú. Su consolidación comercial dependerá directamente de factores críticos como la calidad, la trazabilidad, una mayor vida postcosecha y la optimización de los costos logísticos.

El reto logístico y la mirada puesta en Estados Unidos

Uno de los principales cuellos de botella actuales corresponde a la logística de transporte. Ampliar la vida útil de la fruta y mejorar las condiciones de conservación permitirán migrar de manera progresiva hacia alternativas de transporte marítimo, reduciendo la fuerte dependencia del vía aérea y mejorando los márgenes de rentabilidad.

Asimismo, la apertura de nuevos mercados representa una palanca fundamental de crecimiento. Para el especialista, un eventual acceso a Estados Unidos configuraría un punto de inflexión para la demanda de la pitahaya peruana.

“Estados Unidos puede convertirse en un mercado importante para la pitahaya peruana. Variedades como American Beauty tienen potencial, pero debemos prepararnos para competir trabajando desde ahora en calidad, trazabilidad, vida útil y una estructura logística eficiente”, sostiene.

Hacia una consolidación exportadora

El futuro de la pitahaya en el Perú dependerá de la capacidad de articulación entre los productores, la academia y el sector privado para integrar la producción con una visión comercial orientada a los estándares globales.

“El siguiente paso es construir un negocio alrededor del producto. Si logramos conectar producción, calidad, logística y acceso a mercados, podemos transformar un cultivo emergente en una alternativa real para la agroexportación peruana”, concluye Rodríguez.