El Niño costero: monitoreo de la respuesta del arándano

Las observaciones realizadas en La Libertad, Lambayeque e Ica muestran diferencias según la zona, la fecha de poda y el comportamiento fenológico de cada variedad, con especial atención sobre la formación del segundo flujo productivo.
Septiembre 11, 2026

Por: Fernando Diez. Fisionutricionista, Ingeniero Agrónomo. Co fundador de Nutrakits ID Ltda.

Según las actualizaciones del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI), El Niño costero mantendría una actividad marcada entre julio y septiembre de 2026. Estas condiciones podrían extenderse hasta abril de 2027 y alcanzar su mayor magnitud durante noviembre y diciembre de 2026.

La experiencia del evento registrado en 2023 permitió correlacionar los datos climáticos con la respuesta fisiológica de las variedades. En aquella temporada se observó una caída productiva significativa, cuya magnitud varió según la zona de producción, la variedad y determinadas prácticas de manejo agronómico implementadas.

En la actualidad, en La Libertad y Lambayeque —las zonas que concentran la mayor superficie cultivada con arándanos— se registran temperaturas mínimas y máximas superiores a las observadas en 2023, bajo condiciones de humedad relativa similares a las de aquella temporada.

Ica, la tercera zona con mayor superficie plantada del Perú, se mantiene hasta ahora bajo condiciones ambientales próximas a sus registros históricos, con fluctuaciones que todavía no parecen suficientes para desordenar el funcionamiento metabólico de las plantas ni generar un impacto serio sobre la producción.

Fecha de poda y formación de yemas

El comportamiento de una misma variedad puede ser muy diferente según la fecha de poda. Las podas realizadas entre diciembre y febrero —con excepción de las efectuadas hacia fines de este último mes— muestran una menor inducción y diferenciación de yemas y un menor número de yemas por ramilla que las podas ejecutadas durante la última semana de febrero y en marzo.

Las podas de verano resultan muy estresantes para la recuperación de los tejidos estructurales y productivos de la planta durante la temporada siguiente. Independientemente del comportamiento propio de cada variedad, estas podas suelen presentar una menor recuperación que las realizadas posteriormente.

En las plantas podadas más tarde se observa una mayor uniformidad en la inducción y diferenciación de las yemas frutales, así como en la floración y el cuaje. En cambio, las plantas podadas principalmente durante enero y febrero presentan una mayor irregularidad en estos estados fenológicos.

Al recorrer las zonas agroclimáticas de La Libertad y Lambayeque, se observan respuestas diferentes entre las variedades cultivadas.

Ventura

Ventura es una de las variedades que presenta mayores dificultades frente a las actuales condiciones ambientales asociadas con El Niño costero.

Se observan fechas fenológicas complejas y retrasadas para los procesos de inducción y diferenciación de yemas. En el primer flujo floral, un alto porcentaje de las plantas presenta solamente las yemas apicales activadas, aunque en diferentes estados.

Algunos huertos se encuentran en floración; otros, en cuaje o crecimiento de frutos. También se observan plantas con cuaje, pero con dificultades para inducir y diferenciar la yema siguiente a la apical. En las situaciones más extremas, las ramillas presentan una ausencia total de yemas.

Biloxi

Biloxi está presentando un comportamiento errático en sus diferentes fases fenológicas.

Durante la temporada 2023, esta variedad se destacó frente a otras que tuvieron dificultades para alcanzar un comportamiento productivo adecuado y una mayor sincronización y uniformidad de sus etapas fenológicas. En aquella oportunidad, Biloxi se caracterizó por su rusticidad y su buena respuesta frente a la magnitud del estrés abiótico registrado.

Actualmente, sin embargo, muestra respuestas diferentes y erráticas, independientemente de la zona y del manejo. En algunos casos se observan comportamientos que se apartan de lo habitual para la variedad.

Rosita

Rosita presenta un muy buen primer flujo productivo. No obstante, todavía debe evaluarse el desarrollo del segundo flujo.

Las yemas se encuentran contenidas, visibles e hinchadas, próximas a iniciar la floración, pero este proceso está demorando más de lo habitual. La principal preocupación es que esta fase se produzca a la brevedad y que no se pierdan las yemas frutales ya formadas.

Mágica

Por su condición natural de variedad temprana, Mágica logró desarrollar etapas fenológicas críticas, como la inducción y diferenciación de yemas, cuando las condiciones ambientales asociadas con El Niño costero todavía no eran tan marcadas.

Esto le permitió formar una cantidad suficiente o normal de estructuras productivas, de acuerdo con los conteos realizados, y mantener hasta el momento una producción alta en comparación con otras variedades.

La preocupación se concentra en la posibilidad de que desarrolle normalmente su segundo flujo productivo, que fenológicamente debería producirse entre agosto y septiembre, un periodo durante el cual podrían intensificarse las condiciones ambientales adversas.

Sekoya Pop

Sekoya Pop está siguiendo un comportamiento similar al de Mágica. En este caso, la principal inquietud es si podrá mantener una inducción y diferenciación normal de yemas para formar su segundo flujo productivo.

Ya se han observado, en algunas zonas agroclimáticas, dificultades para alcanzar este objetivo y para controlar la caída espontánea que presenta la variedad cuando las condiciones ambientales parecen resultar extremas.

Una característica importante para considerar frente a El Niño costero es que las variedades tempranas presentan un primer flujo frutal más contundente que las variedades de estación media o tardía. Esto permite asegurar una parte relevante de la producción total antes de que se intensifiquen las condiciones ambientales desfavorables.

Blue Maldiva

Blue Maldiva forma parte de este grupo de variedades de respuesta frutal temprana. Hasta el momento, mantiene un comportamiento de precocidad productiva similar al observado en Sekoya Pop y Mágica.

Blue Madeira

Blue Madeira enfrentó con bastante éxito el ciclo de El Niño registrado en 2023 y actualmente presenta un buen comportamiento.

La principal diferencia podría estar en su capacidad para alcanzar la inducción y diferenciación de las yemas correspondientes al segundo flujo productivo, especialmente durante las fechas que podrían resultar más críticas.

Hasta ahora, su desempeño es favorable, aunque también se observan dificultades para que las yemas ya desarrolladas se abran y den lugar a un nuevo flujo de floración.

Ica mantiene un comportamiento más estable

En Ica, las variedades mantienen hasta el momento un desarrollo relativamente normal de sus etapas fenológicas.

Esta zona todavía conserva umbrales de frío nocturno que favorecen algunos de los procesos más importantes para que la planta exprese adecuadamente sus fases fenológicas, entre ellas la inducción y diferenciación de yemas, la floración y el cuaje.

Esta respuesta se mantiene relativamente estable, aunque las temperaturas máximas ya se muestran superiores a las habituales para la zona.

El seguimiento de las próximas semanas será determinante para establecer cómo evolucionan las distintas variedades y, en particular, si logran completar adecuadamente la inducción, diferenciación y apertura de las yemas correspondientes al segundo flujo productivo. En este escenario, la observación permanente de cada campo, junto con la consideración de la zona agroclimática, la fecha de poda y la respuesta propia de cada variedad, será fundamental para ajustar oportunamente las decisiones de manejo frente a las condiciones asociadas con El Niño costero.

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