Exportaciones de aguaymanto crecen 43% en 2025 con Países Bajos como destino clave
En la cordillera andina del Perú, donde la neblina se desliza entre las laderas y los cultivos que resisten al frío, una pequeña baya resguardada por una cáscara ligera y dorada ha empezado a tener más protagonismo más allá de sus valles nativos. El aguaymanto (Physalis peruviana), conocido también como “golden berry” o uchuva, dejó hace tiempo de ser secreto de comunidades altoandinas, respirando hoy un aire distinto: el de un producto que empieza a conquistar exigentes mercados globales.
Según el último reporte de Fresh Fruit, las exportaciones de aguaymanto peruano mantuvieron un desempeño relevante durante los primeros diez meses de este 2025, alcanzando US$ 3.700 millones que representan un incremento interanual del 43.2% frente a los US$ 2.600 millones de 2024, junto con 448 toneladas que marcan un alza del 25.9% en volumen.
La demanda se concentró en Países Bajos como principal comprador con US$ 1.2 millones (31.6% de participación), seguido de EE.UU. con US$ 943.526 (25.7%) y Alemania con US$ 471.951 (12.8%).

La presentación procesada como deshidratados, pulpas y formatos industriales lideró los envíos con US$ 2.5 millones (10.02 US$/kg), consolidándose como la forma más demandada mediante mayor tecnificación en zonas de cultivo, mejor selección de fruta y estabilidad en la oferta que responde a la demanda por productos listos para consumo.
Ese dato contrasta con la caída de 2024, cuando las exportaciones cerraron en rojo según MIDAGRI, un tropiezo temporal que 2025 revertía hacia la ruta de expansión sostenida.
UN CULTIVO ANCESTRAL
El aguaymanto, fruto nativo de los Andes cultivado desde tiempos prehispánicos por civilizaciones como los incas, se aprecia por su carácter dulce-ácido y perfil nutricional rico en vitamina C, antioxidantes, compuestos antiinflamatorios y pectina que favorecen la salud digestiva. Esta combinación lo convierte en superfood natural con buena recepción en Europa y Norteamérica, donde compite con bayas exóticas en nichos de alimentos funcionales.
EL APOYO ESTATAL
En 2024, MIDAGRI reforzó su apoyo al cultivo mediante programas como “Mejoramiento de la articulación productiva y comercial en cadenas altoandinas”, implementando asistencia técnica, semillas certificadas y capacitaciones en manejo agronómico para productores de Cajamarca (especialmente Baños del Inca, La Encañada y Bambamarca) que beneficiaron a más de 340 agricultores y emprendedores rurales.
Estas acciones elevaron la calidad del fruto, los estándares sanitarios y los vínculos con exportadoras, transformando un cultivo complementario en fuente principal de ingresos para muchas familias altoandinas.
EL FUTURO EN EL MERCADO AMERICANO
Durante el seminario ‘US Ports and Agrifood Trade 2025’, Vilma Gutarra jefa nacional del Servicio Nacional de Sanidad Agraria del Perú (SENASA), confirmó que los análisis fitosanitarios exigidos por Estados Unidos para el aguaymanto ya se encuentran finalizados.
“El aguaymanto podría convertirse en el ‘arándano de la sierra’. Hemos avanzado en todos los requisitos técnicos y estimamos que el acceso al mercado estadounidense podría concretarse en el primer semestre de 2026”, señaló Gutarra, destacando la calidad del fruto, su potencial nutricional y la creciente demanda por superalimentos latinoamericanos.
Abrir ese mercado no solo ampliaría las oportunidades comerciales, sino que también permitiría incorporar a nuevos productores, diversificar el portafolio agroexportador del país y fortalecer la presencia de productos andinos en cadenas de supermercados y tiendas saludables.
Si las proyecciones se cumplen, 2026 marcará un punto de inflexión mediante demanda creciente, tecnificación estatal y sistema sanitario alineado, posicionando al aguaymanto como emblema de la sierra peruana que transforma la tradición en protagonista global del comercio agroalimentario sostenible.