Exportaciones de piña peruana crecen 71% y proyectan cerrar 2025 con más de US$50 millones
Tras una positiva campaña en 2024, la piña peruana arrancó el año apuntando a superar por primera vez la barrera de los US$50 millones. Según información de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT), entre enero y octubre de 2025, las exportaciones sumaron US$43,2 millones y 14.639 toneladas. Las cifras se ubican muy por encima de los US$25,2 millones y las 7.746 toneladas del mismo periodo de 2024, reflejando un incremento de 71% en valor y 89% en volumen.
Si bien el precio promedio fue US$2,95/kg, un 9% menos que los US$3,26/kg del 2024, el mayor volumen sostuvo e incluso aceleró el crecimiento del valor exportado, situando a la piña entre los productos más dinámicos de la agroexportación nacional.
Destinos: Estados Unidos mantiene la cabeza
La piña llegó a 27 mercados, cuatro menos que en 2024, con Estados Unidos en primer lugar y concentrando el 86% del valor exportado con US$37,4 millones y 13.294 toneladas a un precio promedio de US$2,82/kg. Le siguieron Canadá con US$2,1 millones, equivalentes a 191 toneladas (US$11,15/kg); Chile con US$1,3 millones y 621 toneladas (US$2,15/kg); México con US$966.653 y 95 toneladas (US$10,21/kg). El principal destino en Europa fue Países Bajos, con envíos por US$372.729 y 116 toneladas (US$3,21/kg).
Más de la mitad se exporta en conserva
Respecto a la diversidad de derivados de piña exportados, el 53,6% del valor correspondió a piña en conservas, con un monto de US$23,2 millones. Le sigue la piña deshidratada con el 30,5% del total exportado y US$13,3 millones, los congelados con el 11,8% del valor exportado, es decir, US$5,1 millones y cierran otras presentaciones como pulpa y puré con el 4,1%, equivalente a US$1,8 millones. Lo anterior refleja la preferencia de los consumidores por un producto con valor agregado debido a su mayor periodo de vida de anaquel y fácil traslado para su comercialización.
Una temporada que superaría los US$50 millones
Si la temporada mantiene el ritmo promedio mensual de enero-octubre, los dos meses restantes aportarían entre US$8,6 millones y US$9 millones, finalizando la campaña en más de US$52 millones. El cierre dependerá de la demanda en Norteamérica y la continuidad de los problemas logísticos en Costa Rica, uno de los principales exportadores al mercado estadounidense.