Exportaciones de pitahaya peruana crecen en volumen y facturan US$ 1.2 millones a abril

Impulsada por la tendencia global hacia alimentos exóticos y saludables, la "fruta del dragón" expande sus fronteras productivas en cinco regiones clave del país, teniendo a España y Países Bajos como sus grandes bastiones.
Junio 17, 2026

La pitahaya peruana continúa consolidando su avance gradual pero firme dentro de la canasta agroexportadora no tradicional. Según el último informe de la consultora Fluctuante, los envíos al exterior de esta fruta fresca mantuvieron una trayectoria positiva durante el primer cuatrimestre de 2026, sumando US$ 1.2 millones y 620 toneladas. Estas cifras representan un incremento del 4% en el valor FOB y un sólido repunte del 10% en el volumen despachado en comparación con el mismo ciclo del año anterior.

Este crecimiento responde directamente a un cambio en los hábitos de consumo global, donde los compradores internacionales priorizan alimentos naturales, altamente nutritivos y con una apariencia visual diferenciada. En este escenario, la producción originaria de los valles de Piura, Lambayeque, Lima, Ica y Amazonas ha encontrado un nicho ideal de comercialización.

Europa: El destino absoluto de la fruta peruana

El mapa geográfico de las exportaciones de pitahaya revela una alta concentración de la demanda en el Viejo Continente, territorio que absorbe más del 90% de la oferta peruana. Entre enero y abril de este año, el producto llegó formalmente a 11 mercados internacionales, destacando los siguientes destinos:

  • España: Se consolidó como el líder indiscutible del ranking al adquirir 362 toneladas, capturando más del 55% del volumen total exportado por Perú. Los envíos hacia el mercado español anotaron un notable incremento del 40%, impulsados por la búsqueda de productos exóticos con alto valor nutricional.
  • Países Bajos: Se ubicó en la segunda posición de la tabla, registrando la recepción de 190 toneladas por un valor FOB de US$ 393 mil.
  • Reino Unido: Ocupó la tercera plaza de los destinos europeos con un volumen de 38 toneladas, equivalentes a US$ 68 mil.
  • Canadá: Cerró el grupo de los principales compradores transatlánticos al reportar envíos por 12 toneladas, facturando US$ 21 mil.

Movimientos en el ranking de empresas exportadoras

El ecosistema comercial de la pitahaya fresca también muestra reajustes importantes y la consolidación de nuevos operadores logísticos.

El ranking corporativo de los primeros cuatro meses del año fue liderado por la gigante agroindustrial Camposol, firma que registró despachos por US$ 350 mil y un volumen de 233 toneladas. No obstante, la compañía experimentó una contracción del 25% en sus exportaciones de este fruto específico respecto al mismo periodo de la temporada pasada.

En el segundo lugar se posicionó Export Baleno, empresa que concretó envíos por US$ 314 mil y un volumen total de 204 toneladas. La gran sorpresa del cuatrimestre la dio Fruitxchange, firma que se quedó con la tercera posición al movilizar 134 toneladas pero facturando un valor estratégico de US$ 391 mil. Esta última compañía destacó como la más dinámica del sector tras alcanzar un crecimiento exponencial del 141%.

Desafíos para consolidar el negocio internacional

A pesar de las buenas perspectivas y del ingreso de nuevos actores al negocio, Fluctuante advierte que la pitahaya peruana todavía se encuentra en una fase emergente y enfrenta importantes brechas competitivas frente a países competidores que poseen industrias mucho más desarrolladas.

Para sostener este ritmo de crecimiento en el tiempo, los especialistas del sector señalan que el complejo productor peruano deberá avanzar de forma urgente en la estandarización de la calidad de la fruta, elevar los rendimientos por hectárea, masificar la tecnificación de los huertos e invertir de manera decidida en investigación agronómica y protocolos de manejo poscosecha. La articulación eficiente entre los agricultores, las empresas exportadoras y las entidades sanitarias será el factor determinante para transformar este nicho exótico en un motor permanente del agro nacional.