Fusarium, una seria amenaza para los cultivos de banano orgánico en el norte del Perú

Hongo afecta considerablemente campos en Piura. En ese escenario, se plantean medidas para contrarrestar sus efectos
Septiembre 4, 2025

Para los productores de banano orgánico del Alto Chira, en Sullana, región Piura, la expansión del agresivo hongo Fusarium Raza 4 (Foc R4T), representa un verdadero dolor de cabeza, ya que según reportes de la Dirección Regional de Agricultura de Piura (DRAP) ha afectado más de 300 hectáreas del cultivo destinado principalmente a la exportación. Ante ello, han solicitado la intervención del Gobierno central para mitigar el impacto económico. Por lo pronto se realizan esfuerzos para contener el patógeno, pero el escenario se plantea sombrío para esta cadena productiva.

De acuerdo a Diego Balarezo, gerente Cluster Banano Perú en Solidaridad Network, el daño que está causando el hongo Fusarium pone en jaque al sector bananero, pues es muy complejo de controlar. “Ataca al suelo y desde ahí ataca las raíces y se mete dentro del rizoma del banano, es interno. Es muy difícil de manejar, no hay un manejo orgánico ni tampoco convencional, o sea, no hay un producto que mate ese hongo. Puede permanecer en el suelo hasta 40 años, o sea, se espora y vive ahí hasta que encuentra las condiciones adecuadas, como la humedad y climas tropicales”, explica.

Desde que se detectó la presencia de este patógeno en campos de banano el 2021, los daños van en aumento. Así, según la DRAP, alrededor del 80% de hectáreas han sido afectadas. “Eso quiere decir que casi el 80% de los campos de bananos tienen manifestaciones entre leves, medias y graves de fusarium. Ya podría decir que es una plaga endémica en todo caso. Eso puede manifestarse en una planta, en otra no o puede ser como muy agresivo y atacar a todo el campo de un pequeño productor. Entonces es variable, pues es difícil de manejar”, recalca.

Como es de esperarse, los más de 10,000 pequeños productores de la zona están muy preocupados porque este mal afecta la productividad del cultivo, lo que se traduce en un impacto a su economía. “Sin duda, hay una reducción significativa de área, hasta hace unos años hablábamos de 9,000 a 10,000 hectáreas de banano orgánico dedicado a exportación y en el último reporte ha bajado, por lo menos, entre 1,000 a 1,500 hectáreas, ¿no? O sea, por la reducción de áreas ha bajado la productividad por área de las que quedan sembradas”, indica y avizora que el horizonte es muy complicado.

Estrategias para frenar el agresivo R4T

Ante este escenario, el desarrollo de variedades resistentes al Fusarium supone una luz de esperanza, pues entidades internacionales trabajan en el uso de técnicas de mejora genética y edición de genes para desarrollar plantas que puedan resistir al hongo. Según Balarezo expertos en el mundo vienen trabajando en diversos proyectos en la búsqueda de una variedad nueva de banano que sea resistente a esta enfermedad. “Los esfuerzos no están en atacar al hongo o en encontrar un químico que lo dañe, digamos, ¿no? Sino la estrategia está en encontrar una variedad tipo Cavendish resistente al R4T, tal como ya ha pasado antes en el mundo del banano”, asevera.

En ese camino, -señala- hay avances con variedades denominadas tolerantes, “o sea, no significa que sean resistentes a la enfermedad, sino tolerantes, y eso ha causado un revuelo internacional, pero el tema es que hay muchas variedades que les dicen tolerantes, pero que todavía no han sido probadas. Asimismo, recuerda que el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), está probando algunas variedades de diferentes orígenes para ver el grado de adaptación al Perú y su tolerancia frente a este patógeno.

Las medidas emprendidas por el Midagri contra el Fusarium en Piura se centran en la detección temprana, la contención y la capacitación de los productores en bioseguridad, incluyendo el uso de material de cultivo certificado y la destrucción de plantas infectadas. De igual manera, se busca la diversificación de cultivos, como el maracuyá y el plátano, así como la promoción de la tecnificación de la producción para evitar la transmisión del hongo.

En esa línea, resalta el Proyecto de Inversión Pública (PIP) con la Dirección Regional de Agricultura de Piura (DRAP) para el banano orgánico, que se enfoca en fortalecer la cadena productiva y las capacidades de los pequeños y medianos productores, con un énfasis en la lucha contra el hongo Fusarium. El proyecto busca la implementación de tecnologías amigables con el medio ambiente, así como la mejora de la oferta exportable en el exterior. “Este proyecto está en sus inicios, pero aún no se consolida, esto en teoría podría crear estrategias de alivio a mediano y largo plazo”, enfatiza.

Buenos precios en el mercado nacional

Retos como la escasez de agua, la presencia del Fusarium y recientes complicaciones logísticas han obligado al sector a adaptarse para mantener su crecimiento. En ese panorama, señala que la presión sobre el banano de exportación ha generado una carrera de alza de precios del mercado nacional. “Antes se producía, se exportaba y lo que sobraba se iba al mercado nacional. Probablemente esa producción al ser mermada o reducida al mercado nacional ha comenzado a aumentar precios significativamente, poniéndose a la par de la caja de banano 18.14 kg para exportación. Incluso, si no me equivoco, está por encima en el mercado nacional”, puntualiza

Entonces, -asevera- que si bien ahora el precio en el mercado nacional beneficie al pequeño productor, es incierto saber hasta cuándo va a resistir el mercado local un precio alto.  “Por lo tanto, el pequeño productor que vive más como el día al día prefiere vender al mercado nacional con lo cual también le corta suministro a la exportación. O sea, se ve mermada porque las asociaciones que exportan o las empresas exportadoras tienen contratos y cumplir firman contratos anuales. Entonces, al no tener la fruta disponible y los cambios de precios son tan agresivos, tienen el peligro de quedar mal y afrontar hay penalidades, ¿no? Visto esto, es un escenario preocupante”, finaliza.