Guerra al trips: Perú declara control oficial de la plaga Frankliniella australis
Publicado por Zaida Ibáñez
La amenaza de una plaga de rápida propagación llevó al Estado peruano a reforzar su sistema de vigilancia fitosanitaria. El Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), organismo adscrito al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), declaró bajo control oficial a nivel nacional a la plaga Frankliniella australis, un insecto conocido como trips que afecta cultivos estratégicos del país.
La medida quedó establecida mediante la Resolución Directoral N° D000003-2026-MIDAGRI-SENASA-DSV, oficializada el 28 de enero de 2026, con el objetivo de contener su expansión y proteger la producción agrícola nacional.
Una plaga pequeña, pero con alto impacto
Frankliniella australis es un insecto de tamaño reducido, pero con una alta capacidad reproductiva y de dispersión. Su forma de alimentación —por raspado y succión— provoca daños en hojas, brotes y flores, generando pérdidas de rendimiento y deterioro en la calidad comercial de los cultivos.
Aunque su origen se sitúa en Norteamérica, su presencia ha sido confirmada en diversas regiones del sur del Perú, entre ellas Puno, Cusco, Arequipa, Moquegua y Tacna, zonas donde se concentra una parte relevante de la producción de papa, quinua y haba.
Riesgo económico de gran magnitud
De acuerdo con la evaluación técnica del Senasa, la plaga representa una amenaza directa para más de 455.000 hectáreas agrícolas, con un valor productivo estimado en S/ 9.618 millones, cifra equivalente a más de US$ 2.900 millones.
El impacto potencial no solo involucra a los cultivos, sino también al sustento de más de 950.000 productores, principalmente pequeños agricultores, lo que convierte esta situación en un tema prioritario para la seguridad alimentaria y la economía rural del país.
Medidas para contener la expansión
La Resolución Directoral faculta al Senasa a intensificar las acciones de vigilancia y control en campo, así como a establecer restricciones para evitar la diseminación del insecto hacia nuevas zonas productivas.
Entre las principales disposiciones se incluyen el reporte obligatorio ante cualquier sospecha de presencia de la plaga, la supervisión directa en predios agrícolas y la restricción del movimiento de material vegetal hospedante, especialmente plantines y flores, desde áreas donde se haya confirmado su presencia.
Asimismo, se contempla la instalación de puntos de control fitosanitario y la aplicación de medidas de bioseguridad en el transporte agrícola, considerando que la movilización de plantas y sustratos contaminados constituye una de las principales vías de propagación.
Desde el MIDAGRI y el Senasa destacaron que la declaratoria bajo control oficial permite una respuesta más rápida y articulada frente a esta amenaza fitosanitaria, pero subrayaron que el éxito de las acciones dependerá del trabajo conjunto entre autoridades, técnicos y productores.
La implementación de estas medidas busca frenar el avance de Frankliniella australis y resguardar la continuidad productiva del agro peruano, evitando pérdidas económicas que podrían alcanzar miles de millones de dólares si la plaga no es contenida oportunamente.