“Hay variedades que se estresan más rápido”
La escasez de agua que se sufrió la pasada temporada en Piura, si bien permitió terminar en buena forma la campaña 2024, en algunos casos incidió en las decisiones de poda para dar comienzo a la campaña 2025. Es una alerta que nos llama a analizar el cultivo ‘tropicalizado’ en condiciones restrictivas de riego.
El asesor especializado en uva de mesa, Roberto Bezerra, explica que en la actualidad las empresas importantes de Piura están terminando o por terminar el proceso de recambio varietal. “Todos los años van cambiando un porcentaje de la superficie con variedades tradicionales por variedades con royalty. Pero ese proceso ya está concluyendo. Muy pocas empresas en Piura no han terminado con esa etapa. Por ejemplo, de mis asesorados o clientes, solo hay una empresa que todavía tiene un porcentaje de variedades tradicionales”.
El especialista asesora a más de 3.000 ha de uva de mesa divididas en 4 empresas principales, “solo una empresa queda por terminar el recambio, pero ya en la temporada 2025 las variedades patentadas serán el 100%. Además, solo una de las cuatro empresas no tiene proyectado crecer en producción. Las otras tres tienen proyectos de crecimiento”, indicando con ello que la tendencia general es al crecimiento, pese a las posibles restricciones de agua.
¿No hay techo para el negocio de la uva de mesa en Piura?
Lo he visto pasar en otras especies. Hay un boom, aparecen nuevos mercados y se continúa plantando y plantando hasta que llega el momento en que el precio se estabiliza. Entonces, siguen en el negocio los que son realmente eficientes. Como en cualquier industria, cuando no se es eficiente o no se domina el negocio, el inversionista simplemente invierte su dinero en otra actividad.
¿Cuáles son los indicativos de eficiencia o de dominio del negocio en uva de mesa?
Básicamente lograr un bajo costo de producción de fruta, pero de la calidad suficiente para acceder a los mercados de mejores precios. En esta ecuación, una alta productividad por hectárea es el parámetro clave para alcanzar un bajo costo por kilo de fruta. El máximo de la eficiencia es lograr un bajo costo productivo y vender al precio más alto posible.

Jack Salute.
CRECIENDO CON EL AGUA JUSTA
“Desde siempre ha sido normal enfrentar ciertas restricciones de disponibilidad de agua durante los meses de septiembre y octubre. Podría decir que en los pasados 10 años, al menos en 4, hemos tenido restricción de agua de canal durante los meses de septiembre, octubre y noviembre. O sea, baja la provisión del agua que depende de la administración del reservorio Poechos. Hasta ahora, por lo general, en noviembre caía un poco de lluvia, llovía algo en diciembre, y después se normalizaba. Aunque se dejaba de captar agua de canal, las empresas tienen sus reservorios y complementan con agua de pozos profundos, de más de que siempre ha habido un cierto ahorro de agua por parte de las empresas. Con todo eso se pasaba los meses difíciles sin ningún efecto negativo”, señala Bezerra.
¿Cuál fue la diferencia con esta temporada 2024?
Otros años, los administradores de Poechos soltaban agua todos los días y el canal estaba lleno hasta que llegaba septiembre u octubre, cuando comenzaban a soltar agua cada una semana o lo cerraban hasta por 15 días. Esa es una condición normal y ya conocida en Piura. Sin embargo, el año pasado las lluvias demoraron más en llegar al reservorio de Poechos. Cuando por fin comenzaron las lluvias, fueron de baja intensidad e insuficientes para llenar el reservorio, en un contexto en que algunas empresas tenían agua acumulada para 20 días y otras para 60 días, por ejemplo. Por esto, algunas decidieron no comenzar con el nuevo ciclo productivo, de 2025, para disponer de agua suficiente para terminar de buena forma el ciclo de 2024.
¿Con qué consecuencias productivas para la próxima campaña?
El ciclo 2025 comenzó atrasado y, si bien el agua comenzó a llegar en diciembre y se acumuló en cantidad suficiente, todo el proceso fue muy lento, por la gran demanda de riego y porque el suelo estaba seco. Entonces, si bien llegó el agua, no llegó a la velocidad que se requería para cumplir con la planificación de un año normal. Por ejemplo, yo debía empezar en noviembre con las podas de formación, en este caso para la campaña 2025, para terminar en enero. Pero esta temporada, en muchos casos, tuvimos que iniciarlas en diciembre de 2024 o -incluso- enero de 2025 para terminar durante enero mismo o la primera semana de febrero.

Variedad Sweet Globe cultivada en Piura.
¿Cuál es el problema si el proceso se lleva hacia finales de febrero?
Ya la tercera semana de febrero no es una opción porque caemos en un período del año de mayor ocurrencia de lluvias y de más días nublados, en tanto que requiero de una eficiencia fotosintética mínima para el período de diferenciación de yemas. El proceso de diferenciación va del día 25 -después de la poda- al día 40 después de poda, período en que necesito eficiencia fotosintética para nutrir adecuadamente al meristema y que este sea capaz de ejecutar la programación genética que lleva a la producir fruta logrando que se exprese el potencial productivo esperado de una variedad con royalty. Si me falta luz solar no voy a tener la suficiente provisión de carbohidratos para que la planta ejecute adecuadamente todos los procesos. Algo me va a faltar. Eso se puede traducir en bajos calibres o en que no haya fruta; por ejemplo, en muerte de yemas, algo común en la variedad Sweet Globe, por ejemplo. En esas condiciones, sin suficiente sol, surge la necesidad de inducir el proceso aplicando hormonas.
¿Qué pasa después de la diferenciación?
Después de la diferenciación necesito alimentar con proteínas a las células que se multiplicaron, porque aun logrando una buena diferenciación, igual que a un niño, luego hay que alimentarlo bien y nutrirlo de manera equilibrada. Entonces, es todo un proceso que no se acaba simplemente teniendo la fruta. Primero, hay que tener la fruta, pero después hay que lograr las condiciones para que esa fruta pueda expresarse frente a una poda de producción. Ocurre que, si podamos en febrero, vamos contra marzo, el período en que tenemos más días nublados, por lo que aumenta el riesgo de no tener fertilidad de yemas o que algún proceso se quede a la mitad y la planta no alcance las condiciones adecuadas para cuando inicie la campaña con la poda de producción.
CONCENTRACIÓN DE LA DEMANDA DE MANO DE OBRA
¿La cosecha de la pasada temporada se afectó de alguna manera por la restricción de agua o se pudo aportar toda el agua que las plantas requerían en cada momento fenológico?
La gran mayoría de las empresas lograron terminar la campaña sin perjudicar el volumen, la calidad o la condición de la fruta. Sin embargo, hubo alguna empresa, que, teniendo menor capacidad de almacenamiento de agua, dejaron de producir entre un 15 y un 20% de la superficie cultivada para asegurar el abastecimiento del resto del área. Dentro de lo que conozco, entre mis productores y los clientes de otros colegas, ha sido el caso de una sola empresa. Con seguridad, en el caso de la gran mayoría de las empresas piuranas, las restricciones de agua no afectaron la producción general de fruta.
¿Disponer de suficiente de agua incide en la decisión del momento de poda?
Sí. La gente que tiene pozos de respaldo inició las podas a fines de noviembre e inicios de diciembre ya que en el periodo de poda la necesidad de agua es menor que cuando la planta tiene follaje. Hicieron sus cálculos y, sabiendo que van a regar menos en ese período, con el agua de los pozos de respaldo es suficiente para abastecerse. Sin embargo, es necesario contar con la dotación de agua completa en enero. Entonces hay empresas que pueden actuar pensando de esa manera, pero también hay empresas que no tienen pozo y que, por tanto, no pueden.
Entonces, en algunos casos, recién iniciamos la poda la primera semana de diciembre, en tanto que otros programaron iniciar las podas después de navidad. Es así que la estrategia va asociada a la disponibilidad o a las expectativas de disponibilidad de agua. Las empresas que dependen solo de agua de pozo no tienen por qué cambiar el calendario, como es el caso de algunas de Olmos y Motupe.
¿Cómo crees que pueda afectar a la campaña 2025?
El problema que vamos a enfrentar es que se va a concentrar la poda. Lo que antes hacíamos en 90 días lo vamos a tener que hacer en 40 días. Se van a concentrar las labores culturales y es posible que no tengamos suficiente mano de obra o, al menos, dificultades para conseguirla. El riesgo es podar y después no hacer los manejos culturales necesarios para una zona tropicalizada, porque en nuestras condiciones la planta no lo permite y pasa factura.

Sweet Globe.
LA RESTRICCIÓN DE AGUA Y COMPORTAMIENTO VARIETAL
Pensando en futuros escenarios más restrictivos, que no solo están afectando al norte de Per, sino también al centro norte de Chile, California, España, etc., ¿las nuevas variedades son también más productivas por metro cúbico de agua, respecto de las tradicionales?
Mira, si la planta es más productiva va a necesitar más fotosintatos. Es decir, va a necesitar más azúcar para abastecer a la fruta, o sea, más comida y la comida de la fruta es azúcar o, lo mismo, carbohidratos. Para que la planta haga fotosíntesis y produzca azúcar necesita agua. Entonces, aunque no de forma directa, es decir, no porque la necesita dado que evapora más, porque tenga un sistema de refrigeramiento reducido, porque su refrigeración sea menos eficiente o porque su densidad o distribución de estomas es más o menos eficiente. No, necesitamos más agua porque tenemos más producción, para la que se necesita más comida. Para producir comida dependemos de fotosíntesis y para hacer fotosíntesis necesitamos agua.
¿A tu juicio, no se apreciaron diferencias de requerimiento de agua entre las variedades más incidentes o de mayor superficie en el norte del Perú?
Lo que sí observamos es que hay variedades que son más resilientes a la falta de agua, lo que no significa que necesitan de menos agua. Así mismo, vimos que hay variedades que se estresan más rápido ante la falta de agua. Por ejemplo, si para tener una óptima refrigeración o producción de azúcar en la planta necesitamos de ‘x’ litros de agua, que sería el 100%, hay variedades que con un 95 o 90% de agua ya se estresan, con solo un 5 o un 10% menos, pero también hay variedades que soportan recibir solo el 75 u 80% del agua y no se estresan, si bien no produce la misma cantidad de comida (fotosintatos), la planta no queda estresada. Es decir, le va a llevar más tiempo terminar la fruta respecto de color, brix, firmeza, porque necesita del mismo contenido de fotosintatos, pero no se estresa o se estresa menos y logra termina el ciclo.

Allison.
¿El estrés por falta de agua implica que la planta cierra estomas para protegerse, se sobrecalienta, etc., o cómo es?
Claro, es cuando la planta tiene alguna restricción y no se puede refrigerar o se deshidrata muy rápido porque no tiene agua suficiente. Por ejemplo, puedo tener una deficiencia en el suelo o baja humedad en el suelo y mi planta no puede tomar el agua que necesita para hidratarse, entonces cierra estomas para evitar que salga el vapor de agua. Incluso puedo tener la adecuada humedad en el suelo, pero mi temperatura o mi radiación es tan alta, mi déficit de presión de vapor (DPV) es tan alto, que aun con un suelo húmedo, el agua no llega al ritmo necesario. Todo ese trayecto desde raíz para subir a dos metros de altura y llegar a las hojas, lleva tiempo, por lo que si la planta está con los estomas abiertos, se deshidrata. Entonces la planta cierra estomas y corta la fotosíntesis y cuando le falta energía a la planta, detiene todos los procesos fisiológicos para no gastar energía, por lo que deja de alimentar a la fruta. Se pone en modo sobrevivencia.
¿Se pueden mencionar algunas variedades que sean más sensibles a la falta de agua?
Entre las que he observado que se estresan más rápido están Sweet Globe, Autumn Crisp, Ivory… Es interesante ver que todas son variedades blancas, asumiendo como correcto el supuesto de que la pigmentación es para proteger la fruta de la temperatura.
ETAPAS CRÍTICAS DEL PERÍODO PRODUCTIVO
¿Cuáles son las etapas fenológicas críticas, en las que no puede faltar agua?
Bueno, cuando estamos en producción, que en Piura es solamente en el segundo semestre, el momento más importante es flor. En floración no puede faltar el agua. No es que requiramos de mucha agua, sino que se debe respetar el umbral límite respecto de lo que la planta necesita. También durante el crecimiento de fruta, como es bien sabido, y en envero. Esos son para mí los momentos críticos en que la planta necesita más energía y es cuando no puede faltar el agua.

Roberto Bezerra.
¿Qué se puede hacer respecto del manejo de follaje o de las raíces para enfrentar futuros escenarios restrictivos en agua?
Es necesario tener a las raíces preparadas para cuando se disponga de agua y venga el riego. Por ejemplo, una empresa que estaba regando cada tres días tuvo que comenzar a regar cada siete días y después cada diez días. Entonces, cuando llegue ese riego más distanciado, la planta debe tener la raíz en condiciones para absorber esa agua. Los sistemas radicales deben ser voluminosos y densos y contar con pelos absorbentes (raíces blancas) para que la rizosfera pueda aprovechar lo más posible el agua aplicada. Si hay mucho espacio entre raíz y raíz gran parte del agua que está en el suelo no estará disponible para la planta.
¿La idea general es concentrar el sistema radicular o que sea amplio y denso? ¿Se puede lograr un sistema amplio y denso?
Es más difícil, pero sí, se puede tener un sistema amplio y denso, aunque hoy día no tenemos las herramientas para lograr eso. Entonces, es más fácil tener el sistema radicular concentrando, de hasta 60 o 70 centímetros de profundidad de suelo. Estamos hablando de raíces absorbentes, no de raíces estructurales. Para aplicar el agua en un perfil de un metro, un metro veinte o metro y medio se requiere contar con un volumen más grande de agua, en momentos en que estamos restringidos en la cantidad de agua disponible. Entonces, no queda más que concentrar.
¿Si se disminuye la carga, disminuye el consumo de agua?
Si bien se reduce la demanda energética de la planta, igualmente se requiere de una cantidad mínima para mantener el desarrollo vegetativo de la planta, desde ese umbral, mientras más carga se requerirá de más fotosintatos y, por esa vía, de más agua. Este año hicimos bastantes calicatas, porque tuvimos que ser más finos en el control del agua, pudimos observar que en las áreas que tenían más carga, se secaba más rápido el suelo. Este año eso fue muy claro. Como veníamos de un año 2023 en que la fruta fue de bajo peso, este año, para garantizar la alcanzar el número de cajas, se pensó en dejar más fruta, por si se repetía el fenómeno de 2023. Esa estrategia llevó -en varios casos- a excesos, por lo que hubo varios que tuvieron que regular carga, considerando ambos motivos, disponibilidad de agua y capacidad productiva. La campaña 2023 dejó muchas cicatrices entre los productores.
¿Son una alternativa para ahorrar agua herramientas como el mulch o los techos plásticos o mallas?
En mi experiencia, la eficiencia de los techos plásticos o mallas será más positiva durante los días de altas temperaturas y alta luminosidad, en los que se estresa la planta. Los techos disminuyen las horas de estomas cerrados por lo que aumentan las horas de fotosíntesis activa. La ventaja se expresa más en condiciones extremas. Por su parte, el mulch, el volumen de riego se calcula considerando la transpiración de la planta y la evaporación directa del agua desde el suelo. Con el mulch disminuye el nivel de evaporación del suelo. En la actualidad, solamente con mulch de bagazo de caña, que es menos eficiente que el mulch plástico, se gana cerca de tres días de riego. Es decir, ahorramos entre un 30 y un 40% de agua. Es muy interesante.