“Ica logró una calidad pocas veces vista”
Si bien la fruta de Piura alcanzó el volumen presupuestado, pudo sufrir algún nivel de afectación en calibre y potencial de postcosecha, debido a la escasez de agua. La uva de Ica, por su parte, logró una calidad excepcional y un excelente mercado inicial que comenzó a caer en la quincena de enero, tanto en Europa como en USA.
El año 2013, Gerd Burmester, MBA de la Universidad de Piura, con perfecto ‘timing’, decidió incorporarse al explosivo desarrollo de la agroindustria peruana. El sector agroexportador, no tradicional recién había aterrizado en Piura con el que hasta hoy es su principal baluarte, la uva de mesa. “En 2013 surgió la oportunidad de incorporarme como director comercial de la empresa Ecosac. Allí estaba a cargo de la gestión comercial de todos sus productos. No solo uva, sino también palta, mango, langostinos y conservas de pimientos”, recuerda Burmester. El profesional estuvo en la empresa piurana, una de las tres más grandes en uva de mesa del Perú, hasta hace cerca de tres años. Ya durante 2022 el experto en comercialización entró como socio director a la compañía VECS, empresa especializada en fruta de exportación para Asia.
Gerd Burmester explica que la temporada del norte se vivió con permanente preocupación por la falta de agua para riego y por el efecto que pudiera tener el ajuste del riego a nivel productivo. “En algún momento se habló de caídas de entre 15 y 30% en volumen, caída que finalmente no ocurrió gracias a que las diferentes agrícolas pudieron manejar la situación racionando el agua. Sin embargo, estima que pudo haber tenido un efecto en la calidad, pero que no será posible de determinar exactamente, ya que cada empresa maneja esos asuntos privadamente. Sí hubo algo de efecto en el calibre y en la capacidad de viajar de alguna fruta que me tocó manejar”, explica el especialista en comercialización de uva de mesa.
La campaña de Ica comenzó muy bien, con alta productividad y buena calidad de la fruta “Ica logró una calidad excepcional y un excelente mercado inicial que comenzó a caer en la quincena de enero, tanto en Europa, con el mayor volumen de Sudáfrica, como en USA, con los volúmenes de Ica y Chile”, señala. Posteriormente, la segunda semana de febrero, la lluvia afectó a ciertas zonas de Ica, cuando aún faltaban cosechar un volumen significativo de fruta. En síntesis, en esta campaña se han visto afectados los productores más tardíos.
¿Cómo se ha comportado el mercado esta temporada en cuanto a precios, velocidad de consumo, etc.?
Muy bien, ha sido un excelente mercado, con extraordinarios precios para Perú, tanto para la uva de Piura como para la parte inicial de la ventana de Ica. Además, la calidad general de Ica ha estado excelente. Si bien en Piura ha habido algún nivel de problema por la falta de agua, la calidad de la uva ha estado bastante bien también en términos generales. Sin embargo, en Ica la fruta ha estado realmente linda, con muy buena calidad, como pocas veces se ha visto respecto de calibre, color, sabor, brix… Los mercados en la parte temprana lo han recompensado, no solamente por la calidad general, sino también por el hecho de que California y Europa terminaron temprano y los mercados estaban muy demandantes de fruta en momentos en que Perú empezaba a llegar desde Piura.
“Las diferentes agrícolas pudieron manejar la situación racionando el agua”.
PROBLEMAS EN LA LOGÍSTICA LOCAL
Por otro lado, los buenos precios de buena parte de la campaña en el mercado norteamericano obedecieron, seguramente, a que la fruta fue arribando en volúmenes que el mercado fue capaz de absorber. Sin embargo, consultado sobre si en el flujo de embarques semanales de la campaña se cumplió lo planificado y, por esa vía, la oferta semanal fue la adecuada, Burmester explica que el despacho de la fruta a los mercados se vio afectado por problemas logísticos de diversa índole. Desde la disponibilidad de contenedores y de camiones para transportar los reefers a los puertos, hasta la escasez de materiales de empaque “durante toda la campaña, tanto de Piura como de Ica”.
“Me parece que los exportadores tuvieron que cambiar sus planes de despacho por problemas logísticos, aspecto que sigue estando muy complicado, no solamente por la escasez de contenedores, sino también de camiones, en lo que ya es un problema local. Sin embargo, respecto de los reefers, pareciera que ha habido distorsiones en el mercado mundial. Puede ser que la campaña de cerezas en Chile, con mayor volumen y pagando un mayor precio, sea una de las causas. También es posible que la huelga de tres días -de octubre- en Estados Unidos haya tenido algún efecto”, señala el experto.
¿Respecto de los servicios locales, no hubo sorpresas o un crecimiento inesperado respecto de las estimaciones de cosecha?
No, finalmente, los números que resultaron son los que proyectó PROVID. Las estimaciones estuvieron bastante bien, por lo que creo que se debe a mala planificación, tanto el problema de falta de materiales de empaque como el de camiones. Un problema de inversión en capital de trabajo para planificar correctamente la producción de materiales, en el caso de los empaques y, en el caso de la escasez de camiones, una falta de inversión de las compañías transportistas en función de estar listas para el crecimiento del país.

Shine Muscat, variedad verde cultivada en diferentes regiones de China, cuya disponibilidad cierra espacio de mercado a la producción de Perú.
CONCENTRACIÓN DE MERCADO
Según el experto en comercialización, los precios en el mercado norteamericano comenzaron a descender cuando llegó el mayor volumen, sobre todo de Ica, sumado a la partida del norte de Chile
Diferentes expertos han estimado que el límite de consumo de uva de EEUU, antes de que caigan los precios, está entre los 3 y los 3,5 millones de cajas semanales.
Hace poco, hablábamos sobre el asunto con un comprador de un supermercado norteamericano quien nos indicaba que, durante los dos últimos años, por el mayor atractivo que está logrando la categoría, gracias a las variedades licenciadas, la uva ha tomado un mayor protagonismo en la venta de fruta de los supermercados, por lo que está aumentado el consumo en EEUU.
¿Entonces, se van a seguir concentrando Perú y Chile en el mercado de Estados Unidos?
Bueno, claramente Perú más, dado que China deja de ser -por ahora- un mercado atractivo para la uva, debido a la mayor presencia de la Shine Muscat, variedad verde cultivada en diferentes regiones de China, cuya disponibilidad cierra espacio de mercado a la producción de Perú. Por otro lado, con el mercado de Estados Unidos aumentando su consumo y con un productor -como California- reduciendo sus volúmenes por escasez de agua para riego y cada vez menos disponibilidad de mano de obra o cada vez más cara, sin duda que Estados Unidos se afirma como el mercado más importante para Perú en uvas.
Si bien hay lógica en que Perú siga concentrándose en el mercado norteamericano, en el largo plazo no resulta recomendable seguir desarrollando otros mercados o -al menos- mantenerlos como alternativa. También se están reduciendo los envíos chilenos a Asia y a China, en particular. En este contexto, ¿crees que va a ser suficiente el aumento de consumo de uva en EEUU?
Los mercados han evolucionado y crecido en función de su atractivo para la venta de fruta. En otras palabras, aquellos que ofrecen buenos precios y han permitido la rentabilidad del negocio experimentan un mayor crecimiento, siendo este el principal motor de expansión. En los últimos dos años, China no ha mantenido precios atractivos, mientras que Europa y Estados Unidos sí lo han hecho, impulsando su crecimiento. Pero, para que un mercado se desarrolle, no basta con que pague bien, es necesario impulsar la demanda. Con este objetivo, los gremios de México, Chile y Perú, junto con Brasil y Sudáfrica, en cierta medida, estamos trabajando en la creación de una organización dedicada a fomentar el consumo de uva de mesa.

¿Las actividades de promoción del consumo se orientarán a Estados Unidos o a mercados alternativos?
Se va a empezar por el mercado americano. En el caso de Perú, más del 50% de la uva va para allá y creo que en el caso de Chile es aún más. Así que las primeras acciones en cuanto a promoción van a ser en el mercado norteamericano. Es lo más fácil, es lo más grande, es lo más cercano. Para mí, tiene sentido que sea ahí.
Respecto de enviar la fruta a los mercados de mejores precios. Un importador de uva de EEUU se quejó de que algunas empresas peruanas no cumplieron con los envíos programados. ¿Te parece que es algo frecuente o excepcional?
Si bien cada empresa es libre de decidir dónde comercializar su fruta, considero que los programas y compromisos deben respetarse. Las empresas agrícolas operan con una visión de largo plazo, de 20 o 30 años, y la mejor manera de fortalecer las relaciones comerciales es cumpliendo los acuerdos establecidos. Es decir, aunque otro mercado ofrezca precios significativamente más altos y una mayor rentabilidad, desviar la fruta de los programas confirmados no es una decisión acertada. Esto perjudica a los clientes, quienes también tienen compromisos en sus respectivos mercados. Es posible que algunos incumplimientos recientes se deban a una demanda excepcional en el mercado europeo, que ha estado pagando precios fuera de lo habitual.
Es frecuente escuchar que no se cumple cuando se trata de mercados secundarios, pero sorprende cuando no se falla al mercado principal…
Claro, puede haber sucedido en la parte inicial de la campaña, sobre todo desde Piura. Llega el momento, en Estados Unidos, en que los supermercados empiezan a hacer el cambio de fruta local a fruta importada, pero el cuándo depende de cada supermercado y algunos prefieren ir hasta el final con su fruta local. ‘Somos americanos, vamos a apoyar lo local’. Pero otros, si ven la uva cansada, cambian ‘al toque’ porque priorizan la imagen del área de frutas y verduras, por lo que hacen el cambio rápidamente a fruta más fresca. Esta fue una campaña en que Estados Unidos cambió tempranamente. Sobre todo, porque no le quedaba uva verde y el único lugar que tienen para mirar es Piura. Sin embargo, los productores piuranos estaban estresados por el problema con el agua y llegaron a sacar fruta con menos grados Brix. Como el mercado europeo es mucho más tolerante respecto a los grados Brix, puedo conjeturar que, en algunos casos, en vista que no se sabía cuándo partía Estados Unidos y quizá Europa le daba más alternativas para llevarse su uva con 14 o 15 grados Brix, hayan optado por desviar más fruta a Europa. O sea, ha habido varios eventos -poco comunes- que pueden haber incidido en que algunas empresas incumplan compromisos.
¿Qué se debiera hacer en casos como esos?
En la medida de lo posible, opino que debe primar una buena comunicación y dar una llamada al cliente. ‘Lo siento, voy a tener que tomar esta decisión por tal razón, pero estoy obligado por aspectos financieros y porque necesito colocar esa uva y sacarla ya, en función de que se nos va a acabar el agua’. En fin, esas cosas se comunican y -eventualmente- se entienden. En el mundo de la fruta fresca, todo cambia, nada sale como fue planeado, pero comunícaselo a tu cliente. De repente tiene una solución para ti y en el peor de los casos, te va a entender.
“La campaña de Ica comenzó muy bien, con alta productividad y buena calidad”.
VARIEDADES LICENCIADAS Y PICOS DE COSECHA
Recibidores de EEUU se quejan de que con las nuevas variedades se han incrementado los picos de llegada de fruta. En lugar de irse aplanando e irse ordenando la oferta. De fruta tanto chilena como peruana. ¿Por qué crees que ocurre?
Mira, en Perú tenemos la gran ventaja de poder programar la salida de las diferentes variedades. Podemos programar -por medio de la poda- la salida en diferentes semanas del año, aun considerando de que algunas variedades tienen un ciclo fenológico más largo. Dado que no tenemos un invierno severo, podemos producir en muchas semanas del año la misma variedad. Sin embargo, dentro de ese contexto, en función de que las variedades licenciadas suelen tener periodos vegetativos más largos, ese factor ha ido empujando un poco hacia el final la producción de Perú.
En su opinión se debe a que muchas empresas quieren sacar 5.000 cajas por hectárea o más, por lo que se necesitan alargar aún más los ciclos para cumplir con esa meta. ¿Qué opinas?
Bueno, ese criterio varía por empresa, yo he estado visitando empresas que no pasan de 4.500 cajas porque quieren que la variedad alcance su máxima expresión en cuanto a sabor, crocancia, etc. Ya sabemos que, si le metemos mucha carga al parrón, se va a diluir el sabor y, eventualmente, va a ser difícil alcanzar los brix. Ahora, hay muchas empresas que necesitan el volumen, y que, erróneamente a mi parecer, buscan un mayor volumen de venta, sacrificando la calidad. Quizá lo hacen por necesidad de corto plazo, aunque -en el largo plazo- sacrifican su imagen, al no cumplir con los compromisos, pero sobre todo en lo que respecta a la calidad. Esto es indispensable, para dar una buena imagen como país y para que se incentive el consumo de la fruta, porque si la fruta está rica, la van a comer más. La calidad no debería ser negociable.
“California y Europa terminaron temprano y los mercados estaban muy demandantes”.

UN POSIBLE FUTURO ROL DE ASIA
Aunque más pausadamente, la producción de Perú sigue creciendo y el volumen actual de Chile algo va a crecer en la medida en que entren en producción nueva hectáreas de variedades licenciadas, más rendidoras que las tradicionales que reemplazan, y que durante la transición no estaban produciendo. Vale preguntarse, a qué mercado se irán los nuevos volúmenes de uva.
“Justo estaba trabajando en un programa para Japón, mercado que se abrió para Perú recién el año pasado. Es la segunda campaña para nosotros. Pero cuando ya íbamos a empezar con fuerza desde Ica, los japoneses nos dijeron, ‘oye, ¿sabes qué? No, mira, hasta ahí no más, porque Australia ya puede entrar a Japón con todas sus variedades’. De modo que, Japón, que se vislumbraba como un mercado interesante, no necesariamente un mercado enorme, pero sí una alternativa de mercado, ya se ve que va a ser discreto”, ejemplifica Gerd Burmester. Explica que hoy la gran esperanza es India, un mercado enorme al que Perú podrá llegar en tiempos más cortos al embarcar la fruta desde el puerto de Chancay. Sin embargo, por otro lado, China ya es exportador neto y va a seguir creciendo, por lo que parte de los requerimientos de Asia serán cubiertos por China.
“Tenemos un programa para China, pero buscando llegar después de Año Nuevo Chino (este año, del 29 de enero al 12 de febrero), imagínate, para lograr llegar en momentos en el que no haya uva local. Lanzamos un programa que iba de la semana 2 a la semana 7, pero el cliente chino me paró el de la semana 7, porque corría el riesgo de llegar cuando ya hubiera empezado la nueva campaña china de Shine Muscat. O sea, en China me sentí reducido a una ventanita de cuatro semanas”, afina el experto en comercialización.
Gerd Burmester anticipa que la calidad y el manejo postcosecha van a seguir mejorando en China y que ese país va a lograr tener presencia de uva local los 12 meses del año. O sea, que a futuro China dejará de ser un mercado de gran escala para la uva de mesa. “Seguramente seguirán queriendo uva premium, muy bien hecha, porque hay productores que sí la hacen, pero la hacen esperando que los chinos paguen los precios que justifiquen un trabajo tan difícil”, apunta.